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La Verdad del Sureste

Habitantes de Cárdenas y Huimanguillo Demandan por daños a Pemex y Conagua


 

Un juicio de amparo colectivo, presentaron el pasado 26 de julio, habitantes, ejidatarios y pescadores de los municipios de Cárdenas y Huimanguillo en contra de la Semarnat, Profepa, Conagua, Pemex y sus organismos subsidiarios, informa la Asociación Ecológica Santo Tomás mediante un boletín de prensa.
    Los demandantes cuentan con el apoyo no solo de Santo Tomás sino de organizaciones no gubernamentales de influencia nacional como Fronteras Comunes y Litiga, Organización de Litigio Estratégico de Derechos Humanos (LitigaOLE).
    El origen de la demanda del juicio de amparo, se afirma, es el problema de contaminación que desde hace décadas enfrentan los municipios en cuestión, agravado por la escasa atención a los reclamos de los pobladores que han visto afectadas sus tierras, aguas, economía y salud por la actividad petrolera.
    El juicio de amparo colectivo se fundamenta, se explica,  en la omisión de las mencionadas autoridades de cumplir con su obligación de “respetar, proteger y garantizar los derechos humanos a la vida digna, la salud y el medio ambiente sano, de acuerdo al Artículo Primero Constitucional.
    “Estas omisiones significan el incumplimiento de obligaciones de carácter constitucional y convencional del Estado mexicano. Las autoridades ambientales y estatales han fallado, en consecuencia, con su deber de prevenir, investigar, sancionar y reparar los derechos humanos de las comunidades a un medio ambiente sano y al agua, a la salud y a la vida digna”, sostiene Graciela Rodríguez, presidenta de Litiga OLE.
    Tradicionalmente los ejidatarios, campesinos y agricultores de Cárdenas y Huimanguillo habían vivido del trabajo en sus tierras, de cultivos, la ganadería y pesca, pero desde hace más de treinta años, la contaminación ocasionada por la actividad petrolera, los trabajos de perforación, distribución de gas e hidrocarburos y mantenimiento de ductos, así como los de prospección y operación, han  transformado y deteriorado sus modos de vida y cultura, explica la representante de Litiga OLE.  
    “Tabasco es el estado con mayor precipitación pluvial en el país. No es posible que la gente no tenga ni agua para tomar debido a que sus mantos freáticos están altamente contaminados por Pemex, empresa solapada por la  complicidad de autoridades ambientales, estatales y municipales. De igual manera también sufren los pescadores y los agricultores. Este es un problema de justicia ambiental que debe ser atendido”; sostienen Marisa Jacott y Azucena Franco de  Fronteras Comunes.
    Notas periodísticas, estudios académicos, técnicos y otras referencias son parte del cuerpo de la demanda presentada por amparo colectivo, mencionaron. Tabasco es precisamente el modelo de caso que los expertos refieren, en el que la cantidad de petróleo en el ambiente es mayor de la que puede ser reciclada y el petróleo se convierte en un contaminante que genera impactos negativos, ya que entre sus componentes existen altas concentraciones de sustancias que son consideradas como peligrosas por su efecto dañino a la salud, afirmaron.  
    Los habitantes refieren que la contaminación por aceites derramados,  provoca  agua salada y mata sus pastizales y ganado. “El problema está -asegura Julián Reyes- y es por la contaminación de PEMEX, que  hará unos 20 años que la producción de coco y sandía empezó a bajar  y ahorita se encuentra en un 30%, y los pastos están totalmente degradados y sin posibilidad de producción.” Por su parte,  el productor de coco Lázaro Sevilla  se queja de que “la producción de coco ha bajado notablemente y ya no les es posible sobrevivir con una producción de un 30 por ciento. Esto tampoco es un problema personal sino económico y social porque nos afecta a todos”, dijo.
    Finalmente el doctor Juan Antonio Ramos, líder de uno de los movimientos de productores de Cárdenas y Huimanguillo expone:
    “Estamos confiados que con este juicio colectivo que estamos interponiendo ahora, y con el apoyo de organizaciones ambientalistas y de defensa de los derechos humanos, lograremos la reparación  ambiental y establecer las responsabilidades de Petróleos Mexicanos, la Secretaria del Medio Ambiente y Recursos Naturales, la Procuraduría Federal de Protección Ambiental y la Comisión Nacional del Agua, para que se nos atienda frente a tantos años de contaminación, enfermedades y deterioro de las formas de vida de nuestras comunidades”. Los impactos del petróleo acumulados han agravado el estado de deterioro de los ecosistemas adyacentes o en las inmediaciones de la infraestructura de PEMEX y sus organismos subsidiarios en los estados de Veracruz y Tabasco.
    Los municipios de Huimanguillo y Cárdenas, donde habitan los demandantes, alojaban grandes macizos de bosque tropical, así como fértiles pastos y agroecosistemas, que desde la llegada de PEMEX  fueron drásticamente reducidos y luego contaminados, se recuerda.
    “Tenemos muchos años atendiendo estos problemas, hemos visto el deterioro ambiental y social de las comunidades con infraestructura petrolera. No debe pasar más tiempo sin que Pemex asuma las consecuencias de su actuar en Tabasco y resarza el daño que ha causado. Estamos seguros que pronto las cosas cambiaran a favor de las comunidades de donde se extrae la riqueza de este país”, declara  José Manuel Arias Rodríguez, de la Asociación Ecológica Santo Tomás. Por todo lo anterior, los habitantes de las comunidades impulsan este amparo, a fin de que se mejore la calidad de vida de los habitantes de la región conformada por los dos municipios; se recomponga el ambiente en su integridad, esto es, la restauración ecológica y/o bioremediación de los ecosistemas de los municipios donde habitan los demandantes.

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