Hablar de Pellicer es un reto y un desafío: Dionicio Morales
El Instituto Estatal de Cultura y poetas participantes del IX Encuentro Iberoamericano de Poesía Carlos Pellicer Cámara, recordaron al desaparecido ilustre tabasqueño en su XXXVI aniversario luctuoso
Villahermosa, Tabasco.- En el marco de las actividades del Noveno Encuentro Iberoamericano de Poesía Carlos Pellicer Cámara, el Instituto Estatal de Cultura (IEC) recordó al “Poeta de América” en su trigésimo sexto aniversario luctuoso, en la explanada del Museo Regional de Antropología que lleva el nombre del desaparecido escritor tabasqueño.
La ceremonia fue encabezada este sábado por la directora del IEC, Gabriela Marí Vázquez; y el director Editorial y Literatura del instituto, Cosme Zurita Castellanos, quienes estuvieron acompañados de funcionarios estatales, poetas participantes del Encuentro Iberoamericano y alumnos de la escuela primaria “Adolfo López Mateos”.
El poeta tabasqueño Dionicio Morales se encargó de ofrecer unas palabras para recordar al también ex senador por la entidad. Dijo que para hablar de Carlos Pellicer es necesario que las palabras se escriban en chontal, náhuatl, maya o tzeltal —por citar algunas lenguas indígenas de la región del Sureste mexicano— para entender la carga sustancial de sus palabras.
“Hacer un retrato hablado de un hombre común y corriente no es tan fácil. Intentarse aproximarse al mundo de un artista es difícil, pero apresar en unas cuantas páginas la vida, el trabajo de un hombre, de un gran poeta, de un gran artista como Pellicer es un riesgo y un desafío a los que hay que vencer —wildeanamente— cediendo a ellos”, aseguró.
A los pies del enorme monumento de Carlos Pellicer Cámara, la directora del IEC y sus colaboradores depositaron una ofrenda floral y montaron una guardia de honor. Hicieron lo propio algunos de los escritores que participan en el Noveno Encuentro Iberoamericano de Poesía, que concluyó exitosamente este mismo sábado.
Dionicio Morales destacó que de los hombres de carne y hueso que influyeron con sus ideas en la formación del viejo oficio de vivir de Carlos Pellicer y cuya maestría no abandonó nunca, se deben recordar a Cuauhtémoc, Simón Bolívar, José Martí y San Francisco de Asís.
Detalló que Carlos Pellicer vivió de niño las incertidumbres de la Revolución Mexicana, y viajó muy joven a Colombia y Venezuela, donde representó a los estudiantes mexicanos en diversos congresos. Además, agregó, su espíritu bolivariano lo llevó a recorrer los sitios donde había luchado y vivido el libertador de América.
El poeta tabasqueño resaltó que en los años sesenta, Carlos Pellicer se abocó a la tarea de rescatar las piezas Olmecas encontradas en La Venta, Huimanguillo, y no descansó hasta traerlas al sitio de ocho hectáreas cedidas al nostálgico Parque Tabasco y a orillas de la deslumbrante Laguna de Las Ilusiones.
“Entonces, Carlos Pellicer entregó otra de sus obras maestras: el Museo de La Venta, orgullo no nada más de los tabasqueños, sino de todos los mexicanos, colocando a esta prodigiosa tierra en la esfera cultural y turística del mundo, por sus colosales cabezas y sus altares Olmecas, la cultura madre de Mesoamérica”, puntualizó.
Afirmó que Pellicer cerró todo un ciclo extraordinario de vida con la misma fuerza, con la misma pasión, con la misma entrega a su obra poética y a las causas más nobles encaminadas a mantener en alto los ideales de los desheredados, que en México son la única y real y abrumadora mayoría.
“Carlos Pellicer es de los pocos hombres, de los pocos poetas, que desde abajo o desde arriba pueden mirar de frente al sol y no quedar ciego. ¿De cuántos otros podríamos decir lo mismo?”, se preguntó Dionicio Morales.