REYNOSA, TAMAULIPAS. MARTES 30 DE AGOSTO DE 2011.-Hace falta una insurgencia cívica pacífica, una revolución de las conciencias, para construir entre todos los mexicanos un nuevo pacto social, porque la actual convivencia ya se rompió, “ya se tronchó”, a causa de que la riqueza nacional se concentró en unas cuantas manos, urgió Andrés Manuel López Obrador. Desde esta zona fronteriza, en donde la violencia e inseguridad sentó sus reales, el presidente legítimo de México explicó que el nuevo pacto se debe edificar sobre nuevas reglas de convivencia que garanticen una distribución equitativa y justa de la riqueza de la nación, porque la mayoría de la población prácticamente “no tiene nada”. Subrayó que en el nuevo pacto deben participar todos los sectores de la sociedad, a saber los maestros, profesionistas, asalariados, campesinos, obreros, ejidatarios, comuneros, artesanos, escritores, artistas, comerciantes y pequeños y medianos empresarios.
Al conceder una entrevista al cuerpo directivo del diario El Mañana, de esta localidad, descartó por completo un movimiento armado como alternativa de solución a la crisis de violencia e inseguridad y subrayó que el Movimiento Regeneración Nacional lucha a diario por la transformación del país y sus instituciones, pero de manera pacífica. Sin embargo, aclaró, hubo un estallido de odio y de violencia, fruto de la imposición de una política económica de corte neoliberal, que canceló las oportunidades de progreso, las oportunidades de trabajo y de estudio para los jóvenes y el crecimiento de la economía nacional. Hasta el momento no han surgido movimientos armados porque la migración y la economía informal han servido de válvula de escape, señaló al informar que México se encuentra en el último sitio entre las economías de América Latina, por debajo de Haití y que desde hace 29 años no se reporta un crecimiento real. López Obrador se refirió a la tragedia de Monterrey, en donde perdieron oficialmente la vida 52 ciudadanos.
El acontecimiento es producto de la descomposición social y del fracaso de la estrategia de combate a la delincuencia organizada, porque el presidente espurio, Felipe Calderón, le pegó a lo tonto un garrotazo al avispero, sin tener un análisis de la situación en toda la nación, expuso.
Calificó de preocupante que Calderón Hinojosa se niegue a rectificar, a cambiar la estrategia y mantenga la línea de corte policiaco, pero los problemas de violencia e inseguridad no se resolverán con policías, militares, cárceles, leyes más severas y amenazas de mano dura. Ahora que tomó la decisión de seguir por el camino de las medidas policíacas, Calderón Hinojosa debe coordinar las acciones de todas las corporaciones, a nivel nacional, estatal y municipal, abundó. Sin embargo, es necesario atender a los jóvenes, reactivar la economía y dar mínimos de bienestar a la población afectada por la política económica neoliberal, que son en conjunto la solución más justa y más barata.
Al conceder una entrevista al cuerpo directivo del diario El Mañana, de esta localidad, descartó por completo un movimiento armado como alternativa de solución a la crisis de violencia e inseguridad y subrayó que el Movimiento Regeneración Nacional lucha a diario por la transformación del país y sus instituciones, pero de manera pacífica. Sin embargo, aclaró, hubo un estallido de odio y de violencia, fruto de la imposición de una política económica de corte neoliberal, que canceló las oportunidades de progreso, las oportunidades de trabajo y de estudio para los jóvenes y el crecimiento de la economía nacional. Hasta el momento no han surgido movimientos armados porque la migración y la economía informal han servido de válvula de escape, señaló al informar que México se encuentra en el último sitio entre las economías de América Latina, por debajo de Haití y que desde hace 29 años no se reporta un crecimiento real. López Obrador se refirió a la tragedia de Monterrey, en donde perdieron oficialmente la vida 52 ciudadanos.
El acontecimiento es producto de la descomposición social y del fracaso de la estrategia de combate a la delincuencia organizada, porque el presidente espurio, Felipe Calderón, le pegó a lo tonto un garrotazo al avispero, sin tener un análisis de la situación en toda la nación, expuso.
Calificó de preocupante que Calderón Hinojosa se niegue a rectificar, a cambiar la estrategia y mantenga la línea de corte policiaco, pero los problemas de violencia e inseguridad no se resolverán con policías, militares, cárceles, leyes más severas y amenazas de mano dura. Ahora que tomó la decisión de seguir por el camino de las medidas policíacas, Calderón Hinojosa debe coordinar las acciones de todas las corporaciones, a nivel nacional, estatal y municipal, abundó. Sin embargo, es necesario atender a los jóvenes, reactivar la economía y dar mínimos de bienestar a la población afectada por la política económica neoliberal, que son en conjunto la solución más justa y más barata.