Hace pedazos prensa alemana a Peña Nieto… y a Calderón
BERLÍN 3 de julio de 2012 (apro).- A dos días de la elección presidencial en México, la prensa alemana sigue, im¬placable, con su análisis sobre el triunfo de Enrique Peña Nieto.
Diarios de tenden¬cia política opuesta y de gran prestigio como Die Zeit o el Süddeutsche Zei-tung coinciden en que el virtual Presidente será tal, gracias al apoyo de Televi¬sa y en el verdadero signi¬ficado de su triunfo: el re¬greso del viejo PRI, ícono de la corrupción, fraude y nepotismo.
A la par de esa va¬loración, medios como el crítico y de izquierda TAZ resaltan la figura de La Gaviota (la actriz de tele¬novelas Angélica Rivera) como pieza importante y definitoria en la empresa emprendida conjuntamen¬te por el exgobernador del Estado de México y Televi¬sa.
El conservador Frankfurter Allgemeine lo califica como un Latin Lover que dirigirá a uno de los países miembros del G-20 y hasta el sensa¬cionalista Bild destina un espacio importante para resaltar que ahora México tiene ” a la más hermosa primera dama del mundo”.
“Es joven y gua¬po pero su partido es la encarnación del fraude y la corrupción. A pesar de ello, el nuevo presidente de México quiere, junto con el PRI, comenzar una nueva era democrática en el país. Se dice que el partido tiene buenos contactos con los jefes de la droga”, así co-mienza el análisis del libe¬ral Süddeutsche Zeitung (SZ).
La nota firmada por Peter Burghardt, cuya cabeza principal es “El re¬greso a la dictadura per-fecta”, arremete también contra el actual presidente Felipe Calderón y presenta un breve, pero conciso ba¬lance de su gestión: “El 1 de diciembre el nuevo hom¬bre del viejo PRI tomará las riendas del desastre de Felipe Calderón. El jefe de estado saliente deja tras de sí un balance catastrófico. Si bien algunas institucio¬nes fueron modernizadas, el desempleo y la pobreza crecieron.
“Y lo que todos reprochan a Calderón es el empleo, desde el año 2006, del Ejército en su lu¬cha contra los carteles de la droga, ya que ha traído como consecuencia una guerra espantosa: por lo menos, 60 mil hombres han muerto en los último seis años y otros 10 mil han desaparecido. Pueblos enteros han sido despo¬blados a causa del crimen, que controla además a to¬dos los estados”.
El SZ, así como el resto de los medios, resal¬tan el apoyo que el consor¬cio Televisa brindó al can¬didato del PRI: “Peña Nieto fue impulsado por el con¬sorcio Televisa, la mayor empresa de comunicación de América Latina. Esta fábrica de sueños llega a dos terceras partes de los hogares mexicanos y con¬virtió la incursión de Peña Nieto en el escenario me¬diático en una telenovela: con su esposa, la actriz An¬gélica Rivera que se hizo conocida como la Gaviota a raíz de su participación en una telenovela y su parti¬do, el PRI que sigue siendo el prototipo del fraude, ne¬potismo y corrupción”.
Y a propósito de la presencia de la exestrella de Televisa y el papel de la televisora en esta historia, el siempre crítico TAZ no muestra contemplación: “Sin La Gaviota, quizás todo hubiera sido diferen¬te. Desde su matrimonio en 2010 se convirtió en la pa¬reja de sueño: el floreciente político del antiguo parti¬do oficial PRI y la actriz.
Y aunque estrellas de telenovela y políticos priístas no tienen necesa¬riamente algo en común, en el caso de Peña Nieto es diferente. El elegido como próximo presidente de México el domingo pasado y padre de seis hijos se¬guramente logró alcanzar su objetivo porque el con-sorcio de medios Televisa puso a disposición su esce¬nario para ello.
La empresa invirtió millones de pesos en noti¬cias y entrevistas con él. De forma bien calculada, fue moldeado como el can¬didato. Por su parte, el bien parecido Peña Nieto jugó a la perfección el rol del ele¬gante y elocuente político que puede conducir el fu¬turo de México”.
Pero su imagen–ad¬vierte el TAZ–no coincide con el Peña Nieto que ha crecido en el PRI. Detrás de él se ubica la vieja guar¬dia de los dinosaurios, los intransigentes que defien¬den el régimen corrupto y autoritario del PRI de los viejos tiempos.
El semanario Die Zeit, de alto prestigio tam¬bién en el país, se enfoca en los rasgos personales del exgobernador del Esta¬do de México y los confron¬ta con la ausencia de un programa real de gobier¬no.
“Peña Nieto es un maestro de la autopromo¬ción. El nuevo presidente es un hombre de acción, pero su programa es vago y su pasado oscuro. Es el maestro indiscutible del marketing político mexica¬no: joven, guapo y exitoso. Es la nueva cara del viejo y antiguo partido de estado, el PRI.
“El político no deja nada a la casualidad. Ello aplica tanto en la discreta y elegante forma de vestir como en la escenificación mediática de su matrimo¬nio con una actriz. Sus gestos son estudiados y a cada pregunta tiene una respuesta. Sin embargo, pese a su capacidad de autopromoción Peña Nieto es un misterio para la ma¬yoría de los mexicanos. Su programa es vago, sus pro¬mesas son una mezcla de ideas liberales, conservati¬vas y socialdemócratas. Y la imagen que se creó con la ayuda de los consorcios televisivos dominantes del país, oculta al verdadero Peña Nieto”.
Y continúa el análi¬sis de Die Zeit:
“Éste, el verdadero, ha salido a la luz cuando, por ejemplo, con una frial¬dad de médico respondió a la pregunta de la causa de la muerte de su esposa Mónica; o cuando no logró mencionar una sola obra literaria que haya marcado su vida; o cuando fue cues¬tionado por un grupo de estudiantes en torno a las violaciones a los derechos humanos durante su perio¬do como gobernador del Estado de Méxito e indig¬nado respondió que la ley estaba de su lado y él sólo había impuesto el orden”.
Hasta el Bild, el diario popular y sensa¬cionalista del país hace mofa del caso: “Ya desde su boda en 2010, la historia de Enrique Peña Nieto y su esposa, la exestrella de telenovelas, llenó las pági¬nas rosas de los medios. Y es que, a la pareja le gusta mostrar públicamente sus sentimientos: con miradas, caricias y besitos”.
Y mientras los me¬dios alemanes se dan vue¬lo con el resultado preli¬minar de las elecciones en México, parece que la can¬ciller Angela Merkel espe¬rará hasta que se confirme de manera oficial el triunfo de Peña Nieto para expre¬sar su reconocimiento.
Peña Nieto, “un enig¬ma” sin experiencia en política exterior: Washington Post
El periódico The Washing¬ton Post publica en su edi¬ción impresa de esta mar¬tes que el priista Enrique Peña Nieto es un descono¬cido para Estados Unidos, “un enigma”.
El candidato presi¬dencial priista, quien está al frente en el conteo pre¬liminar del IFE, carece de experiencia en materia de política exterior y es un anónimo para Washing¬ton, destaca el diario.
El diario destaca que la opinión pública re¬laciona al PRI con pactos con el crimen organizado y que incluso dos exgobe¬randores de ese partido (Tomás Yarrington y Euge¬nio Hernández) son inves¬tigados por vínculos con el narcotráfico.
Además, Peña Nie¬to es el primer presidente en los últimos treinta años que carece de estudios académicos en Estados Unidos, advierte The Was¬hington Post.
El periódico tam¬bién destaca la marcada diferencia entre los resul¬tados electorales y los va-ticinios de las encuestas presidenciales publicadas en México. El diario refie¬re que los estudios de opi¬nión advertían una venta¬ja de al menos dos dígitos para Peña Nieto, pero en realidad sólo fueron seis puntos
Diarios de tenden¬cia política opuesta y de gran prestigio como Die Zeit o el Süddeutsche Zei-tung coinciden en que el virtual Presidente será tal, gracias al apoyo de Televi¬sa y en el verdadero signi¬ficado de su triunfo: el re¬greso del viejo PRI, ícono de la corrupción, fraude y nepotismo.
A la par de esa va¬loración, medios como el crítico y de izquierda TAZ resaltan la figura de La Gaviota (la actriz de tele¬novelas Angélica Rivera) como pieza importante y definitoria en la empresa emprendida conjuntamen¬te por el exgobernador del Estado de México y Televi¬sa.
El conservador Frankfurter Allgemeine lo califica como un Latin Lover que dirigirá a uno de los países miembros del G-20 y hasta el sensa¬cionalista Bild destina un espacio importante para resaltar que ahora México tiene ” a la más hermosa primera dama del mundo”.
“Es joven y gua¬po pero su partido es la encarnación del fraude y la corrupción. A pesar de ello, el nuevo presidente de México quiere, junto con el PRI, comenzar una nueva era democrática en el país. Se dice que el partido tiene buenos contactos con los jefes de la droga”, así co-mienza el análisis del libe¬ral Süddeutsche Zeitung (SZ).
La nota firmada por Peter Burghardt, cuya cabeza principal es “El re¬greso a la dictadura per-fecta”, arremete también contra el actual presidente Felipe Calderón y presenta un breve, pero conciso ba¬lance de su gestión: “El 1 de diciembre el nuevo hom¬bre del viejo PRI tomará las riendas del desastre de Felipe Calderón. El jefe de estado saliente deja tras de sí un balance catastrófico. Si bien algunas institucio¬nes fueron modernizadas, el desempleo y la pobreza crecieron.
“Y lo que todos reprochan a Calderón es el empleo, desde el año 2006, del Ejército en su lu¬cha contra los carteles de la droga, ya que ha traído como consecuencia una guerra espantosa: por lo menos, 60 mil hombres han muerto en los último seis años y otros 10 mil han desaparecido. Pueblos enteros han sido despo¬blados a causa del crimen, que controla además a to¬dos los estados”.
El SZ, así como el resto de los medios, resal¬tan el apoyo que el consor¬cio Televisa brindó al can¬didato del PRI: “Peña Nieto fue impulsado por el con¬sorcio Televisa, la mayor empresa de comunicación de América Latina. Esta fábrica de sueños llega a dos terceras partes de los hogares mexicanos y con¬virtió la incursión de Peña Nieto en el escenario me¬diático en una telenovela: con su esposa, la actriz An¬gélica Rivera que se hizo conocida como la Gaviota a raíz de su participación en una telenovela y su parti¬do, el PRI que sigue siendo el prototipo del fraude, ne¬potismo y corrupción”.
Y a propósito de la presencia de la exestrella de Televisa y el papel de la televisora en esta historia, el siempre crítico TAZ no muestra contemplación: “Sin La Gaviota, quizás todo hubiera sido diferen¬te. Desde su matrimonio en 2010 se convirtió en la pa¬reja de sueño: el floreciente político del antiguo parti¬do oficial PRI y la actriz.
Y aunque estrellas de telenovela y políticos priístas no tienen necesa¬riamente algo en común, en el caso de Peña Nieto es diferente. El elegido como próximo presidente de México el domingo pasado y padre de seis hijos se¬guramente logró alcanzar su objetivo porque el con-sorcio de medios Televisa puso a disposición su esce¬nario para ello.
La empresa invirtió millones de pesos en noti¬cias y entrevistas con él. De forma bien calculada, fue moldeado como el can¬didato. Por su parte, el bien parecido Peña Nieto jugó a la perfección el rol del ele¬gante y elocuente político que puede conducir el fu¬turo de México”.
Pero su imagen–ad¬vierte el TAZ–no coincide con el Peña Nieto que ha crecido en el PRI. Detrás de él se ubica la vieja guar¬dia de los dinosaurios, los intransigentes que defien¬den el régimen corrupto y autoritario del PRI de los viejos tiempos.
El semanario Die Zeit, de alto prestigio tam¬bién en el país, se enfoca en los rasgos personales del exgobernador del Esta¬do de México y los confron¬ta con la ausencia de un programa real de gobier¬no.
“Peña Nieto es un maestro de la autopromo¬ción. El nuevo presidente es un hombre de acción, pero su programa es vago y su pasado oscuro. Es el maestro indiscutible del marketing político mexica¬no: joven, guapo y exitoso. Es la nueva cara del viejo y antiguo partido de estado, el PRI.
“El político no deja nada a la casualidad. Ello aplica tanto en la discreta y elegante forma de vestir como en la escenificación mediática de su matrimo¬nio con una actriz. Sus gestos son estudiados y a cada pregunta tiene una respuesta. Sin embargo, pese a su capacidad de autopromoción Peña Nieto es un misterio para la ma¬yoría de los mexicanos. Su programa es vago, sus pro¬mesas son una mezcla de ideas liberales, conservati¬vas y socialdemócratas. Y la imagen que se creó con la ayuda de los consorcios televisivos dominantes del país, oculta al verdadero Peña Nieto”.
Y continúa el análi¬sis de Die Zeit:
“Éste, el verdadero, ha salido a la luz cuando, por ejemplo, con una frial¬dad de médico respondió a la pregunta de la causa de la muerte de su esposa Mónica; o cuando no logró mencionar una sola obra literaria que haya marcado su vida; o cuando fue cues¬tionado por un grupo de estudiantes en torno a las violaciones a los derechos humanos durante su perio¬do como gobernador del Estado de Méxito e indig¬nado respondió que la ley estaba de su lado y él sólo había impuesto el orden”.
Hasta el Bild, el diario popular y sensa¬cionalista del país hace mofa del caso: “Ya desde su boda en 2010, la historia de Enrique Peña Nieto y su esposa, la exestrella de telenovelas, llenó las pági¬nas rosas de los medios. Y es que, a la pareja le gusta mostrar públicamente sus sentimientos: con miradas, caricias y besitos”.
Y mientras los me¬dios alemanes se dan vue¬lo con el resultado preli¬minar de las elecciones en México, parece que la can¬ciller Angela Merkel espe¬rará hasta que se confirme de manera oficial el triunfo de Peña Nieto para expre¬sar su reconocimiento.
Peña Nieto, “un enig¬ma” sin experiencia en política exterior: Washington Post
El periódico The Washing¬ton Post publica en su edi¬ción impresa de esta mar¬tes que el priista Enrique Peña Nieto es un descono¬cido para Estados Unidos, “un enigma”.
El candidato presi¬dencial priista, quien está al frente en el conteo pre¬liminar del IFE, carece de experiencia en materia de política exterior y es un anónimo para Washing¬ton, destaca el diario.
El diario destaca que la opinión pública re¬laciona al PRI con pactos con el crimen organizado y que incluso dos exgobe¬randores de ese partido (Tomás Yarrington y Euge¬nio Hernández) son inves¬tigados por vínculos con el narcotráfico.
Además, Peña Nie¬to es el primer presidente en los últimos treinta años que carece de estudios académicos en Estados Unidos, advierte The Was¬hington Post.
El periódico tam¬bién destaca la marcada diferencia entre los resul¬tados electorales y los va-ticinios de las encuestas presidenciales publicadas en México. El diario refie¬re que los estudios de opi¬nión advertían una venta¬ja de al menos dos dígitos para Peña Nieto, pero en realidad sólo fueron seis puntos