LA HERENCIA LEGAL Y LEGITIMA DE MADRAZO
Por Roberto Hernández Pérez.
Según las filosofías políticas, la legitimidad es el principio por el que se justifica el poder, esta teoría se complementa también, bajo los principios de las normas que justifican la ciega obediencia de los súbditos, estos dos principios no siempre se conjugan y se justifican en todos los gobiernos ya que la presencia de los principios mencionados depende del origen por donde haya llegado al poder un gobierno, esta razón es lo que califica y manifiesta una realidad de la legitimidad y legalidad de un gobierno, cuando estas condiciones están presentes los ejercicios de una administración se desarrollan en una pleno equilibrio, traigo a colación estas apreciaciones por los referentes de la historia y los aconteceres de la política de nuestro estado.
Estas dos razones políticas, encuentran también valoración en los ejercicios que los gobiernos realizan a través de los sistemas institucionales, por ejemplo durante el gobierno de Roberto Madrazo todos los conceptos de valoraciones políticas se ubicaron en una crisis de autoridad que llevo al gobierno a un desequilibrio tan anárquico, que se tomaron decisiones extremadamente autoritarias para someter toda inconformidad ciudadana, esta condición llevo a decisiones muy ajenas a los principios de la política, es decir utilizando la violencia se ejerció un sistema de desarrollo de la política por otros medios; fue entonces cuando Madrazo bajo su investidura de interpretación de autoridad, aplico sobre algunas manifestaciones sociales el uso de la violencia de las corporaciones policiacas contra ciudadanos que exigían un ejercicio que en ocasiones se relacionaban con las transparencias de algunos sufragios, y en otros contra planteamientos de organizaciones que buscaban un ejercicio de justicia.
La decisión y acción de estas decisiones, en la aplicación de la fuerza de la policía comenzó a conceptualizar filosóficamente el uso y ejercicio de la violencia legítima, digamos el termino de legitimidad mantuvo un presencia oficial pero solo para ser usada como sistema opresor, podemos decir que como referente ciudadano la legitimidad como simbología de orden democrático nunca llego a tener un vigencia; en lo que relaciona a legalidad esta nunca fue un fundamento normativo de actuación de regulación plural, sino fue un sistema de impunidad de estado donde solo eran legales los objetivos que Roberto Madrazo quería aplicar contra cualquier disidencia a su autoridad. Digamos que en el gobierno de Madrazo, fue la era oficial donde las corporaciones policiales comenzaron a perder su simbología de lealtad a la seguridad ciudadana, esta realidad es lo que ahora muestra las evidencias de una organización policiaca que deja de ser un sistema de guardar justicia, y que mediante su uso de violencia física y desafió verbal contra un gobierno que si es legítimo deja de ser un sistema de seguridad y se convierten una corporación organizada con tendencias de anarquistas.