La homologación, no es reforma electoral en sí: Francisco Cáceres
VILLAHERMOSA, TABASCO, 21 DE JULIO.- La homologación de las elecciones estatales con las federales en el 2012, aprobada por todas las fuerzas políticas representadas en la Comisión de Asuntos Electorales, es un tema más, pero lamentablemente no es una reforma electoral en sí, dijo el diputado del PAN, Juan Francisco Cáceres de la Fuente.
Aseguró que el empate de los comicios será bien visto por los ciudadanos, que concurrirán a las urnas en una sola jornada electoral, aunque apuntó que es un asunto que responde más bien a una coyuntura político-electoral. Indicó que el PRI se tardó en aceptar discutir el tema en la Comisión de Asuntos Electorales, y dar su anuencia a una homologación total, porque su propuesta “absurda” era que ésta fuera parcial, algo que no aceptaban otros partidos, como el PAN y el PRD.
Lamentó que en la comisión referida sólo se discuta la homologación de las elecciones, cuando se trata de un tema más, “no es el más importante”, porque no se quiere aprovechar la oportunidad de tratar todas las propuestas presentadas por la oposición, por lo tanto no puede catalogarse como una reforma electoral. En la Comisión de Asuntos Electorales, dijo Cáceres de la Fuente, no se está tomando en cuenta otras propuestas, como la que presentó el PAN, referente a la conformación de los Cabildos, que sea proporcional a los votos obtenidos por los partidos, a las alianzas y coaliciones electorales. Consideró difícil que estos temas que fueron dejados de lado en materia electoral, vayan a ser retomados en lo que resta de la actual legislatura. Y remarcó: “Esto no es una reforma electoral, lo único que están buscando es empatar las elecciones estatales con las federales”. Acerca del calendario electoral estatal, que deberá ser modificado por la homologación, el legislador panista dijo que el PRI puede determinar por sí solo los tiempos y plazos del proceso, pues puede recurrir a su mayoría simple para concretar esa modificación a su conveniencia. Aseguró que el PRI aceptó homologar las elecciones porque quiere aprovechar la coyuntura electoral que generará el efecto Peña Nieto, sobre todo ante el “deterioro de la imagen del gobierno actual, lo cual coloca a ese partido en una situación muy comprometida” de acuerdo a los últimos sondeos que dan una lucha muy pareja entre el tricolor y el PRD.
Aseguró que el empate de los comicios será bien visto por los ciudadanos, que concurrirán a las urnas en una sola jornada electoral, aunque apuntó que es un asunto que responde más bien a una coyuntura político-electoral. Indicó que el PRI se tardó en aceptar discutir el tema en la Comisión de Asuntos Electorales, y dar su anuencia a una homologación total, porque su propuesta “absurda” era que ésta fuera parcial, algo que no aceptaban otros partidos, como el PAN y el PRD.
Lamentó que en la comisión referida sólo se discuta la homologación de las elecciones, cuando se trata de un tema más, “no es el más importante”, porque no se quiere aprovechar la oportunidad de tratar todas las propuestas presentadas por la oposición, por lo tanto no puede catalogarse como una reforma electoral. En la Comisión de Asuntos Electorales, dijo Cáceres de la Fuente, no se está tomando en cuenta otras propuestas, como la que presentó el PAN, referente a la conformación de los Cabildos, que sea proporcional a los votos obtenidos por los partidos, a las alianzas y coaliciones electorales. Consideró difícil que estos temas que fueron dejados de lado en materia electoral, vayan a ser retomados en lo que resta de la actual legislatura. Y remarcó: “Esto no es una reforma electoral, lo único que están buscando es empatar las elecciones estatales con las federales”. Acerca del calendario electoral estatal, que deberá ser modificado por la homologación, el legislador panista dijo que el PRI puede determinar por sí solo los tiempos y plazos del proceso, pues puede recurrir a su mayoría simple para concretar esa modificación a su conveniencia. Aseguró que el PRI aceptó homologar las elecciones porque quiere aprovechar la coyuntura electoral que generará el efecto Peña Nieto, sobre todo ante el “deterioro de la imagen del gobierno actual, lo cual coloca a ese partido en una situación muy comprometida” de acuerdo a los últimos sondeos que dan una lucha muy pareja entre el tricolor y el PRD.