Saltar al contenido principal
La Verdad del Sureste

IFE la prostituta electoral y su marabunta informática RUBÉN MÚJICA VÉLEZ


La repetición de los “errores” del IFE, revela que existe un contubernio para bloquear “haiga sido como haiga sido” el arribo de AMLO a Los Pinos.
La repetición de los “errores” del IFE, revela que existe un contubernio para bloquear “haiga sido como haiga sido” el arribo de AMLO a Los Pinos.

La frase popular es válida ahora más que nunca. “Si ca­mina como pato, grazna como pato y parece pato, es pato”. Pese a los es­fuerzos de Calderón, Val­dés Zurita “Va-zurita”, los prií-panistas, los me­dios de comunicación y la mesnada empresarial, el IFE está desacredita­do. Se revela de manera indudable su envileci­miento. Las irregularida­des detectadas por una sociedad vigilante toman forma no de un robo “hor­miga”, sino de un robo “marabunta”. Se acumu­lan fotos de “sábanas” de resultados definitivos del proceso electoral en miles de casillas. Las dis­crepancias “marabun­ta” son concluyentes. Al vaciar la información de éstas en formatos institu­cionales, se quitan votos a la Coalición Progresis­ta y se añaden a la de los priístas-verdes. Aún en Oaxaca donde el “tsuna­mi” AMLO arrasó por arriba de 2006 y encum­bró a discutibles sujetos.

La repetición de los “errores” del IFE, re­vela que existe un con­tubernio para bloquear “haiga sido como haiga sido” el arribo de AMLO a Los Pinos. Y con él, al pueblo mexicano. La dimensión del robo de votos es evidente. Eso explica que muchas “sá­banas” de resultados son arrancadas antes que lo­pezobradoristas con ciu­dadanos indignados, las fotografíen y envíen al DF para su cotejo con la información oficial.

Así se devela que el IFE, aparato carísimo para el pueblo está pros­tituído hasta la médula por una gavilla de facine­rosos. Contamos con una prostituta institucional más cara que las de Ber­lusconi. Toda la parafer­nalia en torno a su eficacia y pulcritud se desplomó. Nadie, empezando por “Vazurita” esperaba que el empeño de López Obrador por ratificar su triunfo en una compulsa casilla por casilla y voto por voto, tu­viera eco en la sociedad mexicana. La depuración y recuperación de votos para AMLO revelan que se está cometiendo un gigan­tesco fraude.

No paran ahí las cosas. Los que participa­mos en el proceso electoral corroboramos la actitud de “funcionarios” de casilla, personal del IFE, proclive al PRI. Casillas en que se negaron que para impedir la substitución de bole­tas oficiales por falsas, se firmaran por detrás. Esta propuesta formulada por representantes de la “Coa­lición Progresista” era re­chazada por ese personal y al unísono por los del PRI­PAN. En casos fue imposi­ble lograrlo por su tozudez. Rayana en la grosería. En otras casillas los emplea­dos del IFE adoptaron una actitud patronal: los repre­sentantes de la “Coalición Progresista”, era llamados “observadores” Cualquier señalamiento de éstos era objeto de burla. Al entre­gar la paquetería electoral en ningún caso aceptaron llevar a alguno de los re­presentantes de partido. Ahora se acumulan las pruebas de “errores” en el vaciado de las “sábanas”. Se corrobora: la suma de estos hechos garantiza que el IFE es “pato”. Es el broche de seguridad de un fraude gigantesco contra la democracia.

¿Quedan ahí las anomalías? No. Las denun­cias de compra de copias de credenciales del IFE, no merecieron atención de la FEPADE. En Oaxaca en la colonia San Antonio de la Cal, Angélica Méndez, burócrata de segunda in­crustada en la nómina del DIF estatal, ¡perifoneaba la compra de copias de cre­denciales! Se llegó al gra­do de vileza: en anuncios periodísticos se ofrecía el voto a cambio de dinero. Presumían incluso de “ho­nestidad” en la compra-venta. La entrega de des­pensas, láminas, tinacos, cemento, menudearon. La compra de representantes de partidos que en algu­nos casos cometieron la infamia de vender su dig­nidad y no asistieron a las casillas, fue generalizada. La entrega de tarjetas de débito para canjearlas en “Soriana” se pretende bo­rra con el “deslinde” de los priístas. En fin, las eleccio­nes de este año, es el peor “cochinero” priísta que se ha visto en la historia del país. Además de la campa­ña mediática de TvAzteca y Televisa sostenida por años a favor del “homún­culo de Atracomucho”. En este caso, es válido evocar una anécdota. Con cinis­mo, Emilio Azcárraga Mil­mo afirmó:

“Soy un sol­dado del PRI”

Esta sumisión “cas­trense” se explica por que Televisa era y es beneficia­ria de la “generosidad” gu­bernamental: exención de impuestos y una política de difusión oficial que deriva carretonadas de millones de pesos al “negocito” que dicen “informa” al pueblo. Es la empresa que el 3 de octubre de 1968, a menos de 24 horas de la masacre de Tlatelolco, transmitió el programa de Zabludows­ki que con gesto tranquilo empezó diciendo:

“Es una hermosa mañana en el DF”

Ahí se arraigó la prostitución de Televisa con el régimen genocida de Gustavo Díaz Ordaz. De ahí ¡pal real! No hubo embo­zo alguno en desinformar, atacar a la ciudadanía in­conforme. Siempre las pro­testas eran desacreditadas por los “levantacejas” al servicio de los Azcárraga y éstos del gobierno en tur­no. Priísta o panista. Ahora las cosas llegan a extre­mos inconcebibles. Peña Nieto producto legítimo de Televisa es: ¡un soldado de Televisa!

La principal “tije­ra” que despedaza la inci­piente democracia mexica­na son el IFE prostituído y los “Canales de la Infamia”. Pero el pueblo despierta, merced a la concientiza­ción que promovió López Obrador. Y ese despertar es peligroso para los sa­queadores y corruptos de México. El IFE a mi juicio bien merece el ¡al diablo con sus pervertidores! Te­levisa y TvAzteca, mere­cen “apagarlos”; no ver sus programas. Como dicen los jóvenes:

¡Apaga la tele y prende tu cerebro! 05-07- 2012

¿Te fue útil? Comparte: Facebook X WhatsApp Telegram

Entérate de más