“IL SINISTRA” UNA VIVENCIA DEL HAMBRE
Mientras que Enrique Peña Nieto desde la imagen como presidente desea destacar como promocional televisivo y hacer de la cruzada contra el hambre una buena producción de cortometrajes para difundirlos en comerciales con gran impacto de estilo psicológico-mercadotécnico, en pocas palabras esta más preocupado que el Pacto por México y sus actividades se concreten hasta que exista ese acuerdo para editarlo en algo parecido a una reproducción cinematográfica donde destaque su gran presencia copetiana.
Mientras Peña aparece en cómodos actos y espacios publicitarios de televisa, la siguiente historia ocurre en una comunidad del Estado de México, esta investigación especial realizada por conocida revista nacional, es también para él autor una experiencia de la triste realidad en nuestro país, en especial en relación con el tema de la pobreza y la tan anunciada “Cruzada contra el hambre”.
Hablamos de “Ahuatzingo” municipio del Estado de México, es un lugar con arboles secos tapizados con hojas muertas en su alrededor, laderas de cerros donde resalta solo rocas y polvo. El primer contacto que dicho autor desarrolla es con un niño llamado Saúl de 13 años de edad, éste se encuentra con su resortera oculto entre las piedras y concentrado a la espera de algún movimiento en las ramas de los arboles, de pronto un ave se posa en una rama ¡Saúl se concentra y dispara! desafortunadamente falla, se enoja mucho consigo mismo y se dirige hacia su casa y al llegar su abuela Teodora les mira las manos vacías. Otra vez ni ella, ni él, ni su hija Ignacia, ni su nieta Gisela comerán carne ni de paloma ni de gorrión, que lo mas común cazar en Ahuatnzingo y que es los más parecido a la carne de bovino.
En dirección a Tenancingo un joven da indicaciones de cual vía tomar para llegar a Ahuatzingo, después de varios minutos de recorrido comienza a ver pequeñas chozas con escasos materiales de block en los barrancos, dos vacas negras muy flacas buscando alimentos entre las piedras en un terreno que pareciera zona de meteoritos. El autor llega hasta una sencilla y pequeña placita, en ella están en ese momento solo cinco personas entre ellas mujeres y ancianas platicando en la sombra de un humilde y minúsculo kiosco. Lo más importante es la tiendita del pueblo, en su interior funciona como Diconsa donde venden latas de elotes, chicharos, bolsitas de arroz y refresco. Las señoras allí manifiestan ¡Aquí no vienen periodistas!
El reportero se dirige a la casa de una señora de cabello cano recogido y con alguna enfermedad en sus ojos, ésta le indica que su casa esta allí en medio de las piedras, ella se llama doña Teodora. La humilde mujer le cuenta que aquí no hay agua, no hay empleo y aquí contamos con acezintles en los arboles abrimos sus vainas y de ahí sacamos una almendrita que se tuesta y se le echa a la tortilla.
Acompañados de su nieto Saúl que se va quedando atrás en el trayecto del camino hacia la casa, de improviso Saúl detecta algo entre las rocas, toma su resortera dispara y falla, el reportero le pregunta… ¿A que intentaste darle? ¡A una iguana, pero ya se fue! Mi abuela las cuece en la olla esta grandes son muy buenas en salsa roja ò verde.
Llegan hasta la casa de Doña Teodora invita al reportero a pasar a su cocinita, que la observa sencilla y humilde, pero muy ordenadita con sus cucharones de peltre, tasas de barro, ollas, cubetitas de colores y todo en estado impecable de limpieza. ¿Y los alimentos? Cuestiona el reportero que no detecta nada de comida…. ¡Frijoles contesta doña Teodora y luego también puros frijoles! Pregunta el reportero ¿Y comen carne de res o cerdo? Teodora contesta… recuerdo que la ultima vez que comimos carne fue el 25 de enero, es muy cara, tengo 70 años y desde niña era lo mismo, ya nos acostumbramos nada nos duele, no sentimos nada.
Mientras que Saúl seguía en el patio buscando pájaros, entre ellos copetones tortolitas y huilotas, el niño explica que son sabrosos como el pollo y más si le echas salsa valentina saben mejor.
De esta “Vivencia del Hambre” el gobierno de Peña Nieto esta esperando que sea un marketing ò comercial mercadotécnico televisivo el famoso Pacto por México mientras miles de municipios hartos de esperar sus acuerdos políticos, están pasando día con día tristes historias de pobreza y consigo mismo de hambre.
Finalizo con esta frase “La revolución beneficia al pobre, al ignorante, al que toda su vida ha sido esclavo, a los infelices que ni si quiera saben que si lo son, es porque el rico convierte en oro las lagrimas, el sudor y la sangre de los pobres”