Inconformes alumnos de UTT por violación a sus derechos
Los maestros nos cobran excesivas cuotas para acreditarnos, nos condicionan y obligan a vender los manuales que ellos elaboran, entre otras cosas, señalaron los alumnos
Estamos cansados de tanta represión, de la excesiva aplicación del reglamento escolar, de que los prefectos se extralimiten en las revisiones, de que se nos tomen fotografías para exhibirnos violando nuestros derechos humanos, de los negocios de maestros con la venta de uniformes, utensilios y hasta sandalias, con la complicidad de directores y la rectora.
Denunciaron lo anterior alumnos de la Universidad Tecnológica de Tabasco –con la petición de anonimato por temor a represalias- a esta reportera de La Verdad del Sureste.
Los maestros nos cobran excesivas cuotas para acreditarnos, nos condicionan y obligan a vender los manuales que ellos elaboran, utensilios y uniformes de mala calidad y caros, cuando en otras partes se pueden conseguir más baratos y de mejor calidad.
A los que estudiamos gastronomía, afirmaron, nos obligan a comprar unas sandalias crocs, como parte del uniforme para la las prácticas de preparación de alimentos, cuando de antemano sabemos que no están permitidas en la elaboración de alimentos. Nos cobran cuotas para la reposición de materiales de laboratorio, cuando estas no son justificadas y cuotas no justificadas para los laboratorios de cisco y los electrónica. Hemos observado que hay preferencias de parte de directores y las autoridades de la rectoría hacia algunos profesores, a los cuales les asignan categorías inmerecidas.
Hay otros, mencionaron, que no dieron clases a lo largo de mes y medio porque fueron comisionados a las recientes campañas electorales del PRI.
Existe falta de atención de parte de los directores “y a la rectora ni siquiera la conocemos”. Los directores solapan toda tipo de anomalías cometidas por algunos profesores, por la cierta relación que existe entre ellos, y el personal administrativo de la UTT, se toma atribuciones que no les corresponde y dan a los estudiantes un trato prepotente.
-Entonces existe en la UTT una amplia gama de negocios para obtener ganancias de los alumnos. Se les cuestiona.
Hay negocios en varias divisiones respondieron; por ejemplo un grupo de maestros se pone de acuerdo para elaborar un manual, cuando estos deben ser parte del material didáctico que la UTT está obligada a proporcionar a los estudiantes como parte del proceso enseñanza-aprendizaje.
Esos grupos de profesores elaboran el manual y luego se los venden a sus alumnos hasta en 180 pesos, de manera obligada, también los uniformes, aseguraron.
Para quienes estudiamos gastronomía, nos dicen que tenemos que utilizar obligatoriamente un uniforme blanco, otro rojo para las prácticas y uno más de color negro, si no los llevamos junto con las sandalias crocs y todo eso se lo tenemos que comprar a ellos. Los directores, sostuvieron, saben de esta situación y lo permiten.
Aparte están los actos de corrupción, si reprobamos alguna materia algunos maestros piden dinero para poder acreditarlas, otros involucran a los alumnos en asuntos personales, como la compra de números de una rifa.
Hace un cuatrimestre, agregaron, un docente se atrevió a pedir a sus alumnos aparatos electrodomésticos, mismos que él regaló en la posada de la otra institución en la que trabaja.
Denunciaron lo anterior alumnos de la Universidad Tecnológica de Tabasco –con la petición de anonimato por temor a represalias- a esta reportera de La Verdad del Sureste.
Los maestros nos cobran excesivas cuotas para acreditarnos, nos condicionan y obligan a vender los manuales que ellos elaboran, utensilios y uniformes de mala calidad y caros, cuando en otras partes se pueden conseguir más baratos y de mejor calidad.
A los que estudiamos gastronomía, afirmaron, nos obligan a comprar unas sandalias crocs, como parte del uniforme para la las prácticas de preparación de alimentos, cuando de antemano sabemos que no están permitidas en la elaboración de alimentos. Nos cobran cuotas para la reposición de materiales de laboratorio, cuando estas no son justificadas y cuotas no justificadas para los laboratorios de cisco y los electrónica. Hemos observado que hay preferencias de parte de directores y las autoridades de la rectoría hacia algunos profesores, a los cuales les asignan categorías inmerecidas.
Hay otros, mencionaron, que no dieron clases a lo largo de mes y medio porque fueron comisionados a las recientes campañas electorales del PRI.
Existe falta de atención de parte de los directores “y a la rectora ni siquiera la conocemos”. Los directores solapan toda tipo de anomalías cometidas por algunos profesores, por la cierta relación que existe entre ellos, y el personal administrativo de la UTT, se toma atribuciones que no les corresponde y dan a los estudiantes un trato prepotente.
-Entonces existe en la UTT una amplia gama de negocios para obtener ganancias de los alumnos. Se les cuestiona.
Hay negocios en varias divisiones respondieron; por ejemplo un grupo de maestros se pone de acuerdo para elaborar un manual, cuando estos deben ser parte del material didáctico que la UTT está obligada a proporcionar a los estudiantes como parte del proceso enseñanza-aprendizaje.
Esos grupos de profesores elaboran el manual y luego se los venden a sus alumnos hasta en 180 pesos, de manera obligada, también los uniformes, aseguraron.
Para quienes estudiamos gastronomía, nos dicen que tenemos que utilizar obligatoriamente un uniforme blanco, otro rojo para las prácticas y uno más de color negro, si no los llevamos junto con las sandalias crocs y todo eso se lo tenemos que comprar a ellos. Los directores, sostuvieron, saben de esta situación y lo permiten.
Aparte están los actos de corrupción, si reprobamos alguna materia algunos maestros piden dinero para poder acreditarlas, otros involucran a los alumnos en asuntos personales, como la compra de números de una rifa.
Hace un cuatrimestre, agregaron, un docente se atrevió a pedir a sus alumnos aparatos electrodomésticos, mismos que él regaló en la posada de la otra institución en la que trabaja.