Expuso el ingeniero Alfredo Hernández Peñaloza, integrante de la directiva del Comité Nacional de la Energía, al término de la manifestación en las oficinas de la Comisión Federal de Electricidad convocada por el Partido de la Revolución Democrática y la que asistieron ciudadanos en resistencia de pago a esa paraestatal.
El Estado está obligado con todos los mexicanos a ofrecerle energía y a ajustar los precios en función de la sociedad, puntualizó Hernández Peñaloza después de su participación, como orador, en la manifestación.
Los primero que hay que recordar, mencionó, es que la CFE se creo no con un propósito de lucro, sino con la finalidad de obtener el costo mínimo y el mayor rendimiento posible en beneficio de la sociedad, respecto a los que es la generación, transporte y distribución de la electricidad.
Es un contrasentido, sostuvo, lo que viene haciendo, no solo la Comisión Federal de Electricidad, porque finalmente recibe instrucciones para aplicar la política del gobierno de Felipe Calderón y desde antes, en el gobierno de Carlos salinas de Gortari.
Entonces, un primer aspecto, reiteró es que es una acción inconstitucional, querer convertir la electricidad en una mercancía, cuando el objetivo, -cuando se nacionalizó la industria en la década de los 30s- fue que garantizara un servicio a la sociedad.
El Estado está obligado con todos los mexicanos, a ofrecer energía y ajustar los precios, en función de la sociedad mexicana.
Esa es una de sus obligaciones, sostuvo, y mencionó que, a nivel mundial se está promoviendo que la energía sea un derecho de la humanidad, porque ningún ser humano puede quedar sin la posibilidad de disponer de esta.
El segundo aspecto, resaltó, es que, económicamente el gobierno de Calderón y la CFE, con el proceso privatizador inconstitucional de esa industria, están provocando el encarecimiento de la energía.
Respaldo sus afirmaciones, al explicar que actualmente se está sosteniendo una infraestructura del Estado que opera al 50 por ciento de su capacidad, para darle entrada a la energía eléctrica producida con gas, un combustible que México no posee en cantidades necesarias, lo cual obliga al Estado a importarlo pagando cantidades estratosféricas.
La CFE ahora está obligada a disponer de ese insumo y se lo entrega barato a las compañías privadas, “es un gigantesco negocio redondo”, comentó.
Por si fuera poco, afirmó, esa política está haciendo sufrir a la población que ahora vive acosada, y si nos dejamos, aseguró, nos convertirá en delincuentes, cuando lo que realmente el gobierno federal y la CFE, están despojando al pueblo.
Esta acción que retoma el PRD, es de mucha trascendencia, aseguró, y expresó su confianza en que “no se convierta solo en una bandera política”.
Convocó a este partido político a que, no solo realice las gestiones legislativas y las movilizaciones prometidas, sino que también se vincule a todo el movimiento nacional que ya lo está rebasando.
La electricidad debiera ser bastante económica, dijo, como lo establece el decreto mediante el cual se constituyó la CFE en el siglo pasado, simplemente porque dispone de toda la infraestructura.
Cuenta con las termoeléctricas que es donde más electricidad se produce, con el insumo barato que producen las refinerías y porque con la infraestructura actual de las hidroeléctricas se garantiza la aportación de más del 25 por ciento de la necesidad nacional.
Toda esa inversión está hecha, esa energía, relativamente ya está hecha, pero si no fuera suficiente, en Tabasco se dispone de cuatro procesadores de gas en donde solo agregando una turbina generadora, en cada centro de trabajo, se rebasarían las necesidades de consumo del estado.
Pero ni siquiera esos necesitamos, afirmó Hernández Peñaloza, porque operando adecuadamente las presas del Alto Grijalva, se produciría energía por un valor menor que lo que está dejando de producir para beneficiar a los privados.
Por último hay que destacar que esa política de privilegio, principalmente a compañías extranjeras, está sacrificando a la población tabasqueña, porque no solo la está despojando del derecho a la energía básica que requiere cualquier ser humano.
Nos está despojando también de bienes y patrimonio, que durante décadas, le ha costado a las familias conformar, me refiero a las pérdidas por las inundaciones que está provocando, agregó.
