Saltar al contenido principal
La Verdad del Sureste

Infierno en el Edén Alberto Aguirre M.


Tabasco es el laboratorio de la revolución mexicana, recuerda Arturo Núñez al rendir protesta -hace tres días- como candidato del PRD a la gubernatura de aquella entidad, simultáneamente orgullo y vergüenza del sureste mexicano.
El senador con licencia cita, sin comillas, lo dicho por Lázaro Cárdenas hace 78 años, cuando el General realizaba su campaña presidencial. Y enseguida, evocando a otro glorioso militar, Francisco J. Mújica, traza un propósito quimérico: “¡Hay que tabasqueñizar la República!”
“Eso vamos a hacer el 1 de julio cuando elijamos como Presidente de México a Andrés Manuel López Obrador”, clama. Ese mismo día, en Tabasco habrán de renovarse los poderes locales (además de la gubernatura, las 17 alcaldías y los 35 escaños del Congreso) y podría repetirse la hazaña de que el PRD se erigiera como la primera fuerza político-electoral en el edén del Golfo de México.
En julio del 2006 hubo un caudal de votos para la entonces Coalición por el Bien de Todos. Unos meses después, el empresario César Raúl Ojeda compitió -por tercera vez consecutiva- por la gubernatura. Y perdió frente a Andrés Granier Melo.
Como entonces, el PRI trata de evitar una deserción masiva y -dicen sus opositores- manipula al aparato gubernamental para debilitar al PRD y a Núñez, quien se sumó al obradorismo no sólo por su mutuo antimadracismo, sino porque entendió que la única forma de lograr la alternancia en la entidad -sacar a los priístas de la Quinta Grijalva- era haciendo causa común.
Núñez tuvo que vencer algunos obstáculos en el PRD tabasqueño para erigirse como candidato. Las encuestas que mandó hacer la dirigencia lo ubicaban como el prospecto más sólido. Y López Obrador logró que el PT y Movimiento Ciudadano formaran coalición total en Tabasco.
“No hay que dar por un hecho el triunfo”, urgió Núñez después de rendir protesta como candidato del PRD; “nos enfrentamos no a un candidato, sino a una maquinaria estatal que con el dinero de todos está orientada a comprar a cualquier precio el voto ciudadano, manipulando necesidades e ignorancia”.
Antes de enfrentar a esa maquinaria electoral, tendrá que vencer en tribunales a las autoridades electorales tabasqueñas que han decretado la invalidez de la coalición PRD-PT-MC y sus candidaturas.
En otras entidades, estos litigios asemejan al pleito entre David y Goliath. Pero Núñez -economista de profesión- es uno de los arquitectos de la legislación electoral vigente y para defender sus derechos políticos se ha conducido con maestría.
A la determinación inicial de los consejeros del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de negar el registro del Movimiento Progresista de Tabasco, vino un recurso -interpuesto por representantes de los partidos- ante el tribunal electoral, que debió atender, per saltum, la Sala Superior. El expediente SUP-JRC-013/2012 fue desahogado en la sesión del 16 de febrero y los juristas revocaron la decisión del Consejo Electoral tabasqueño después de valorar que el convenio de la coalición satisface los requisitos previstos en el artículo 112 de la ley electoral local.
De ganar, por segunda vez, en estas instancias será muy difícil que alguien pueda frenar a Núñez y sus aliados. (Tomado del diario El Economista).
¿Te fue útil? Comparte: Facebook X WhatsApp Telegram

Entérate de más