Instalación de retenes, sin tomar en cuenta a ciudadanos
Una decisión tomada, por diputados y Seguridad Pública que debería ser una noticia alentadora para los tabasqueños, lamentablemente hemos visto que en la práctica se cometen excesos
La instalación de los retenes es una decisión tomada, por los diputados y una que otra persona del Comité de Seguridad Pública, en la que no se tomó en cuenta a la ciudadanía, debería ser una noticia alentadora para los tabasqueños, lamentablemente hemos visto que en la práctica se cometen excesos.
Declaró en entrevista, el asesor jurídico del Comité de Derechos Humanos de Tabasco (Codehutab), Efraín Rodríguez León.
Por una parte, dijo el abogado, vemos que con esa decisión el gobierno de Tabasco, reconoce que ha sido rebasado por la delincuencia y que es incapaz de defender a los ciudadanos del crimen organizado y que por eso tiene que sacar a la calle al Ejército y a toda la policía nacional.
En teoría debería ser alentador, expuso, pero no podemos olvidar lo que sucedió el año pasado en Jalpa de Méndez, donde fueron asesinados dos jóvenes, precisamente en un reten.
Si la única función de los retenes fuera revisar que en los vehículos no se lleven armas y drogas, estaría bien, el problema es que en la práctica servirán para extorsionar, hostigar o violar los derechos humanos de las personas.
A que me refiero, cuestionó, a que cuando un automovilista es detenido en esos retenes, no solo se le pide permiso para la revisión de su vehículo, sino se le revisa “hasta las uñas”, con la intención de encontrarle algo, no solo en la documentación del vehículo sino personal, con el ánimo de obligar al propietario a ofrecer “mordida” para no ser detenido o no le quiten el automotor.
“El Comité de Seguridad Pública, debería dejar muy claro cuál será la función de esos retenes, porque no pueden salir las policías o el ejército a las calles si no hay lineamientos mínimos para regir el quehacer de esos elementos, pero hasta el momento nada se ha dicho al respecto”.
Es muy delicado, que instalen retenes sin que se imponga algunos límites a policías y militares, lineamientos que regulen o vayan acotando sus funciones, de no ser así se les estará dando “cheque en blanco”.
Ni siquiera tenemos que voltear al ámbito nacional para conocer las experiencias por las que han pasado mexicanos con esos retenes, aquí mismo en el estado ya se han suscitado un sinfín de atropellos, de excesos, como el crimen que militares cometieron en Jalapa de Méndez.
A nivel nacional, la Comisión Nacional de Derechos Humanos, ha informado de los excesos y abusos cometidos por el Ejército y las corporaciones policíacas.
Me parece que estaremos en una situación de mayor vulnerabilidad, porque ya no solo podemos ser “blanco” de los delincuentes, sino también de la voracidad de policías.
El gobierno del estado debería pedir que la CNDH y la Comisión Estatal de Derechos Humanos participen en esos retenes, es decir que se asignen representantes de cada uno de estos organismos, para que en caso de atropellos o violación a los derechos humanos, denuncien.
No quedará otra cosa que denunciar, pero creo que vendrán tiempos difíciles para los ciudadanos, comentó.
En los retenes, policías y los militares, única y exclusivamente deben tener atribuciones relacionadas al combate de la delincuencia, para la cual existe lo que es la flagrancia, cuando al automovilista se le encuentran armas o drogas.
No caer en el exceso de pedir licencia, identificaciones, tarjeta de circulación, cuando no deben hacerlo, a menos de que en el vehículo encuentren algo, agregó.
Declaró en entrevista, el asesor jurídico del Comité de Derechos Humanos de Tabasco (Codehutab), Efraín Rodríguez León.
Por una parte, dijo el abogado, vemos que con esa decisión el gobierno de Tabasco, reconoce que ha sido rebasado por la delincuencia y que es incapaz de defender a los ciudadanos del crimen organizado y que por eso tiene que sacar a la calle al Ejército y a toda la policía nacional.
En teoría debería ser alentador, expuso, pero no podemos olvidar lo que sucedió el año pasado en Jalpa de Méndez, donde fueron asesinados dos jóvenes, precisamente en un reten.
Si la única función de los retenes fuera revisar que en los vehículos no se lleven armas y drogas, estaría bien, el problema es que en la práctica servirán para extorsionar, hostigar o violar los derechos humanos de las personas.
A que me refiero, cuestionó, a que cuando un automovilista es detenido en esos retenes, no solo se le pide permiso para la revisión de su vehículo, sino se le revisa “hasta las uñas”, con la intención de encontrarle algo, no solo en la documentación del vehículo sino personal, con el ánimo de obligar al propietario a ofrecer “mordida” para no ser detenido o no le quiten el automotor.
“El Comité de Seguridad Pública, debería dejar muy claro cuál será la función de esos retenes, porque no pueden salir las policías o el ejército a las calles si no hay lineamientos mínimos para regir el quehacer de esos elementos, pero hasta el momento nada se ha dicho al respecto”.
Es muy delicado, que instalen retenes sin que se imponga algunos límites a policías y militares, lineamientos que regulen o vayan acotando sus funciones, de no ser así se les estará dando “cheque en blanco”.
Ni siquiera tenemos que voltear al ámbito nacional para conocer las experiencias por las que han pasado mexicanos con esos retenes, aquí mismo en el estado ya se han suscitado un sinfín de atropellos, de excesos, como el crimen que militares cometieron en Jalapa de Méndez.
A nivel nacional, la Comisión Nacional de Derechos Humanos, ha informado de los excesos y abusos cometidos por el Ejército y las corporaciones policíacas.
Me parece que estaremos en una situación de mayor vulnerabilidad, porque ya no solo podemos ser “blanco” de los delincuentes, sino también de la voracidad de policías.
El gobierno del estado debería pedir que la CNDH y la Comisión Estatal de Derechos Humanos participen en esos retenes, es decir que se asignen representantes de cada uno de estos organismos, para que en caso de atropellos o violación a los derechos humanos, denuncien.
No quedará otra cosa que denunciar, pero creo que vendrán tiempos difíciles para los ciudadanos, comentó.
En los retenes, policías y los militares, única y exclusivamente deben tener atribuciones relacionadas al combate de la delincuencia, para la cual existe lo que es la flagrancia, cuando al automovilista se le encuentran armas o drogas.
No caer en el exceso de pedir licencia, identificaciones, tarjeta de circulación, cuando no deben hacerlo, a menos de que en el vehículo encuentren algo, agregó.