La presa de almacenamiento de agua y trasvase del Río Verde es impulsada por la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) para favorecer los intereses particulares de empresas en las Ciudades de León y Guadalajara, sin contar con los permisos de impacto ambiental, patrimonio cultural y uso de suelo correspondientes y sin haber obtenido el consentimiento libre e informado de los afectados. Esta infraestructura hidráulica provocará la desaparición de 3 comunidades: Temacapulín, Acasico y Palmarejo, afectando de manera directa 1,000 habitantes y de manera indirecta 15,000; inundando más de 4,816 hectáreas de tierra fértil de las que dependen la vida y cultura de los pueblos de la región, así como el patrimonio cultural y natural de toda la humanidad, siendo pueblos históricos habitados desde el siglo VI. La respuesta del Estado Mexicano a las acciones legales, políticas y de movilización de las comunidades, ha sido el desprecio y la imposición, burlándose de sus derechos y de los argumentos técnicos, científicos, legales, sociales, psicosociales, ambientales e históricos que el movimiento ha expresado en distintos foros e instancias y que deberían traer como consecuencia la cancelación definitiva del proyecto por su inviabilidad técnica, social y ambiental. Varios integrantes de los pueblos, periodistas y defensores de derechos humanos han sido amenazados en su vida, integridad personal y trabajo, criminalizando con ello, la protesta social y pacífica de las comunidades. Es por ello que como pueblos afectados por la construcción de la Represa El Zapotillo y ante la URGENCIA DE PARAR LAS OBRAS DE CONSTRUCCIÓN, están convocando a todas las organizaciones nacionales, internacionales, movimientos y ciudadanía a participar el próximo 10 DE NOVIEMBRE DE 2010 en la Jornada Nacional e Internacional por la cancelación de la Presa El Zapotillo. Ya basta de abusos e imposiciones de parte de los oligarcas y sus gobiernos neoliberales. Ni una lucha aislada más. ¡Otro gobierno y otro mundo son posibles!
