La Hija de Lucero Mortal hereda de una tradición familiar en lucha libre tabasqueña en busca de brillar con luz propia
Con únicamente 17 años de edad, la luchadora "La Hija de Lucero Mortal" busca escribir su propia historia en los cuadriláteros, para ser una heredera genuina de una familia de gladiadores de rancia tradición que se inició desde su abuelo, tíos y papá (Lucero Mortal), quienes abrazaron esta disciplina deportiva, la cual la adolescente comenzó a entrenar hace cinco años.
En plática con La Verdad del Sureste, la joven recordó que hizo su debut como luchadora enmascarada en el municipio de Jonuta a los 14 años. A través de los agujeros de su tapa, que permiten ver sus ojos inquietos y sonrisa franca, confesó que se siente atraída por la lucha libre por "la adrenalina, los aplausos del público, con qué pasión y alegría gritan mi nombre".
Desafortunadamente, en territorio tabasqueño, la categoría femenil del pancracio es poco atractiva para las mujeres, a diferencia de otras disciplinas deportivas como el balompié. Para "La Hija de Lucero Mortal", lo anterior es debido: "una, porque quizás no le ha de gustar o por miedo, puede ser".
La mayor de 4 hermanos, dos mujeres con ella y un par de varones, se ha presentado, además de la capital tabasqueña, en el municipio de Comalcalco y Reforma, Chiapas. Al hablar de los proyectos, sentenció que llegará "hasta donde Dios me lo permita y llegar a ser una gran estrella de la lucha libre".
"Es parte de la tradición de la lucha libre y toda mi familia usa máscara", aseveró tajante ante la pregunta del por qué razón decidió ocultar su identidad debajo de un antifaz y, de las luchadoras que eligen luchar sin máscara, puntualizó: "pues cada quien se identifica en sus gustos".
Con 17 años, combina estudios de bachillerato y entrenamientos de hasta tres horas para abrirse paso en la lucha libre profesional.
Al opinar de la lucha libre de Tabasco, dijo: "es un hermoso deporte". Actualmente cursa estudios de bachillerato, ya que desea combinar el deporte con los estudios, porque sus planes son graduarse como maestra. Cuenta con el respaldo de sus padres, que la cuidan, pero sobre todo de la mamá, que siempre está al pendiente de ella, pues todavía es menor de edad.
De sus entrenamientos, dijo que trabaja los "martes, jueves y sábados en la mañana y cuando tengo el día libre, entreno en la tarde de 2 a 3 horas".
¿Es peligroso este deporte? Cuestiona el reportero.
-Si, porque como dicen todos los compañeros, sabemos cómo subimos, pero no sabemos cómo llegamos.
Animó a más tabasqueñas a practicar la lucha libre femenil "porque es un bello deporte". Debido a la falta de rivales de su sexo, se ha enfrentado a varones, pero la confianza que tiene en ella le ha permitido enfrentarlos de la misma forma, como un duelo "entre mujeres, pero la realidad es que hombres, como mujer, son un rival".
