“Ley del garrote”muestra incapacidad de Granier
El diputado Juan José Martínez Pérez asegura que la represión contra estudiantes de Macuspana y el desalojo de los vendedores ambulantes, son claros ejemplos de que el mandatario estatal ha renunciado al diálogo y ha optado por la “mano dura”
VILLAHERMOSA, TABASCO, 9 DE ABRIL.- La represión contra estudiantes del Tecnológico de Macuspana y el desalojo de los vendedores ambulantes son claros ejemplos de que el gobierno de Andrés Granier ha renunciado al diálogo y optado por la mano dura, aseguró el diputado del PRD, Juan José Martínez Pérez.
Consideró que estas dos acciones “represivas” muestran la descomposición de régimen granierista por su incapacidad para gobernar, pues en cinco años ha entregado malos resultados con lo que se ha ganado el rechazo de la gran mayoría de los ciudadanos.
Martínez Pérez dijo que es muy lamentable que Granier Melo haya preferido sostener, “contra viento y marea”, al director del Instituto Tecnológico de Macuspana, Enrique Bellizzia Rosique, contra quien pesan serios señalamientos de presuntos actos de corrupción y desvío de recursos públicos, que en escuchar a los estudiantes de ese centro de educación superior.
Estamos ante un gobierno autoritario, represor, que no escucha la voz del pueblo ni entiende de razones, sólo aplica la ley del garrote para defender privilegios, prebendas, porque eso es lo que está haciendo al sostener al director del tecnológico, hermano del diputado del PVEM, Pascual Bellizzia Rosique, agregó el legislador perredista.
Aseveró que gracias al mal gobierno y a las acciones represoras, Granier Melo se está convirtiendo en el mejor promotor del PRD. Sin embargo, dijo, nosotros reprobamos que se golpee a los ciudadanos, a los que se manifiestan libremente y exigen castigo a tantas injusticias y corruptelas.
Manifestó que la misma situación se está viviendo con los vendedores ambulantes, quienes fueron desalojados de las inmediaciones del marcado “José María Pino Suárez”, hace unos días, un problema que el mismo gobierno estatal y el ayuntamiento de Centro, entonces presidido por Jesús Alí, crearon.
Ambos gobiernos alentaron su crecimiento con fines políticos-electorales, pero como la situación se les salió de las manos, ahora recurrieron a lo saben hacer muy bien: el uso de la fuerza pública para quitarlos del principal centro de abastos de la ciudad.
Consideró que estas dos acciones “represivas” muestran la descomposición de régimen granierista por su incapacidad para gobernar, pues en cinco años ha entregado malos resultados con lo que se ha ganado el rechazo de la gran mayoría de los ciudadanos.
Martínez Pérez dijo que es muy lamentable que Granier Melo haya preferido sostener, “contra viento y marea”, al director del Instituto Tecnológico de Macuspana, Enrique Bellizzia Rosique, contra quien pesan serios señalamientos de presuntos actos de corrupción y desvío de recursos públicos, que en escuchar a los estudiantes de ese centro de educación superior.
Estamos ante un gobierno autoritario, represor, que no escucha la voz del pueblo ni entiende de razones, sólo aplica la ley del garrote para defender privilegios, prebendas, porque eso es lo que está haciendo al sostener al director del tecnológico, hermano del diputado del PVEM, Pascual Bellizzia Rosique, agregó el legislador perredista.
Aseveró que gracias al mal gobierno y a las acciones represoras, Granier Melo se está convirtiendo en el mejor promotor del PRD. Sin embargo, dijo, nosotros reprobamos que se golpee a los ciudadanos, a los que se manifiestan libremente y exigen castigo a tantas injusticias y corruptelas.
Manifestó que la misma situación se está viviendo con los vendedores ambulantes, quienes fueron desalojados de las inmediaciones del marcado “José María Pino Suárez”, hace unos días, un problema que el mismo gobierno estatal y el ayuntamiento de Centro, entonces presidido por Jesús Alí, crearon.
Ambos gobiernos alentaron su crecimiento con fines políticos-electorales, pero como la situación se les salió de las manos, ahora recurrieron a lo saben hacer muy bien: el uso de la fuerza pública para quitarlos del principal centro de abastos de la ciudad.