Lluvias no dan tregua a damnificados de Centro
En la ranchería Río Viejo mil familias se encuentran anegadas por el desbordamiento de las lagunas de la zona
Villahermosa, Tab., 02 de enero.- Las fuertes lluvias del frente frío número 22 no dan tregua a los cerca de 70 mil damnificados por las inundaciones en Tabasco, de las cuales mil familias se encuentran en la ranchería Río Viejo primera sección del municipio de Centro, donde pese a las bombas instaladas por el CEAS, el agua baja lentamente.
El subdelegado municipal, José del Carmen Álvarez Hernández, asegura que las anegaciones han pegado fuerte en su comunidad, donde el miércoles pasado y ayer se instalaron dos equipos adicionales de bombeo, bajo un terraplén en el Puente Pedrero, para desalojar el agua estancada hacia el río Viejo, que ha desbordado en las partes bajas de sus márgenes.
“Tenemos un mes entre el agua, pero parece que está bajando un poco, pero el problema del tiempo está duro, no da tregua y parece que va a seguir el mal tiempo”, lamentó.
Afirmó que son cinco las bombas que están funcionado en la zona, sin embargo, el agua baja lentamente y desde hace 15 días se encuentran anegadas más de mil familias en cuatro sectores: Pellicer, Pedrero, Mandarina y Rodas.
“La contingencia aquí es bastante grande, porque las aguas bajan de diferentes comunidades a la Ranchería Río Viejo. El agua viene de la ranchería Guineo, El Tinto, Corregidora, de Miguel Hidalgo, y Buenavista, por eso es necesario que se bombear el agua para que no se estanque y es lo que están haciendo ahorita”, manifestó.
Carmen Álvarez Hernández, dijo que son los “encharcamientos” provocados por las vasos reguladores El Tinto, El Chepe, entre otras que se desbordado, los que amargaron la navidad y el año nuevo a miles de colonos de la zona, de las cuales 55 familias se han refugiado en las iglesias evangélicas de lugar como la Nueva Jerusalén, que se han acondicionado como albergues, pero la inmensa mayoría se niega a salir de sus hogares y se desplaza en “cayucos”.
Sostuvo, que pese a que desde hace 15 días se instalaron las tres primeras bombas y dos adicionales esta semana, el agua baja muy lentamente porque las lluvias no han dado tregua a los miles de damnificados, que asegura, han recibido ayuda de parte de los tres niveles de gobierno para sobre llevar la situación en que se encuentran.