Loret se queja de que “el nivel de acoso” ha ido subiendo y se ha revelado información financiera que lo expone a merced de la delincuencia.
“Es una venganza. Una venganza que tiene una estrategia muy clara: ir subiendo paulatinamente el nivel de acoso.
Escala un peldaño, espera a que eso se normalice, y escala otro. Lo que empezó con una mención por nombre y apellido un día en una mañanera -que en ese momento nos parecía inaudito e inaceptable- ha derivado en 600 menciones calumniosas, la revelación de la dirección de mi casa donde vivo con mi familia incluyendo hijos menores de edad, el jugueteo permanente con mis supuestos ingresos poniéndome a merced de los delincuentes, al menos dos denuncias ante la Fiscalía General de la República y al menos dos investigaciones de la UIF (la revelada recientemente incluye cobardemente a mi esposa que no es periodista, no es figura pública, no es funcionaria ni nada por el estilo)”, expone el presentador de Latinus.
El comunicador no desmiente las propiedades que el presidente le ha atribuido en sus conferencias mañaneras, pero sí rechaza haber hecho movimientos extraños en sus finanzas.
“No tengo movimientos financieros extraños. Desde el inicio del sexenio este gobierno me ha revisado hasta de cabeza.
¿Usted cree que si hubieran encontrado algo, no lo hubieran publicado ya para usarlo en mi contra? Y tampoco es cierto que esto lo haya hecho la UIF por su cuenta.
Hay una clara política de Estado para intimidar y perseguir a la prensa crítica, y esa política la encabeza López Obrador”, resalta el presentador estelar de Latinus.
Este lunes Loret de Mola escribió su primera columna concerniente al mismo tema: La UIF, el sexenio y Latinus en la que acusa a AMLO de “tirar la piedra y esconder cobardemente la mano”, pues asevera que “en este gobierno no se mueve una hoja de papel sin la orden de López Obrador”.
El comunicador se dijo preocupado porque el país avanza hacia un régimen autoritario y la mesa está servida para ello, luego del triunfo aplastante de Claudia Sheinbaum en la pasada elección.
“Me han preguntado mucho en estos días si estoy preocupado. Si no estuviéramos dando pasos gigantes rumbo a un régimen autoritario, no estaría preocupado en lo absoluto.
¿Pero hasta dónde está dispuesto a hacer López Obrador para vengarse y acabar con nosotros? Todas las opciones están sobre la mesa para un presidente ensoberbecido por un arrollador triunfo electoral, dispuesto de entrada a aniquilar al Poder Judicial y a la Suprema Corte, mecanismos de defensa de un ciudadano frente a los abusos de la autoridad”, señala.
Loret asevera que el legado de AMLO es de autoritarismo y corrupción, pero eso está tan empeñado en “borrar del mapa a quienes tenemos todos los datos para dejar constancia”.
Y para rematar su columna, también le dedicó unas líneas al titular de la UIF.
“Quién iba a pensar que Pablo Gómez, líder histórico de la izquierda mexicana, iba a terminar desde una oficinita de burócrata, persiguiendo periodistas y opositores al régimen, y todo por tener un sueldito”.
