Los de abajo
AMLO frente al golpe político contra su hijo
Más allá de los balances de gobierno, uno de los pasajes más significativos y necesarios del libro “Pueblo” de Andrés Manuel López Obrador es la abierta defensa que hace de su hijo, Andrés Manuel López Beltrán, frente a la cancelación de su visa por parte del gobierno de los Estados Unidos.
Para aquellos sectores que, desde el prejuicio o la estrategia mediática, lo acusaban de un supuesto silencio o de "no dar la cara", este capítulo se erige como una respuesta contundente y un desmentido absoluto: es la voz de un líder que, con el respaldo de su autoridad moral, desarma las campañas de desprestigio dirigidas hacia su entorno familiar.
Lejos de adoptar una postura pasiva, López Obrador analiza la revocación del visado bajo la óptica que siempre ha regido su trayectoria: la defensa irrestricta de la soberanía y la dignidad. Al calificar esta medida como un acto "canallesco" e injerencista, el expresidente sitúa el diferendo en su justo contexto político.
No se trata de un simple trámite consular, sino del uso faccioso de las herramientas del Estado norteamericano —instrumentadas por personajes de la derecha estadounidense como Marco Rubio, quien según el autor dio el visto bueno para la cancelación— para intentar socavar la legitimidad de un movimiento popular.
La cancelación del documento generó todo tipo de especulaciones. Desde la narrativa opositora, se habló de supuestos vínculos con el narcotráfico o el huachicol fiscal, además de su relación con Amílcar Olán, a quien presuntamente benefició con múltiples contratos millonarios.
Para sostener estas versiones y evitar que quedaran en simples conjeturas, se recurrió al espionaje contra Olán en Suiza, colocando a López Beltrán en el centro del escándalo. Con ello, se pretendió justificar la decisión del Departamento de Estado y asegurar que agencias estadounidenses investigan al hijo del exmandatario; una afirmación que, en realidad, responde más a un deseo político que a un hecho concreto.
Al dar la cara con argumentos sólidos, este pasaje deja en claro que el golpe político tiene como única finalidad dañar al movimiento.
López Beltrán buscará ser diputado federal por el sexto distrito electoral federal. Fue el único que se registró en Morena para ser coordinador territorial distrital. Por lo tanto, no tendrá que medirse con nadie. La encuesta solo permitirá saber con precisión qué tanto ha logrado incidir en el ánimo del electorado. Es su primera experiencia electoral.
La ventaja aquí en Tabasco es que la oposición no representa ninguna competencia seria y real. Su caballada está más que famélica. No tiene cuadros ni liderazgos que le puedan hacer sombra al hijo del expresidente. Sin embargo, falsa saber el veredicto de las urnas el próximo seis de junio del 27.