LUCHA DEMOCRATICA SIN FIN LÉNIN BOCANEGRA PRIEGO
La izquierda en Méxi¬co históricamente ha luchado por la libertad y la democracia, lo que equivale a luchar contra la corrupción, la impunidad, la deficiencia, la complicidad, la pobre¬za y la marginación. La lucha continuará y en ese constante batallar per¬diendo se ha ganado te-rreno porque la izquierda, aun cuando los grandes intereses de una minoría rapaz le ha impedido con¬quistar el poder pleno que le permita aniquilar esos cánceres sociales, cada vez mas se incrementa entre los mexicanos, prin¬cipalmente los jóvenes, el necesario estado de conciencia que fomenta el deseo de que las cosas cambien en nuestro país. La tarea es ardua y difí¬cil pero necesaria. Lo que sigue es una revolución social.
Recordemos que la guerra insurgente fue la primera revolución del pueblo mexicano en su camino hacia la libertad. No solo buscó su inde¬pendencia política sino se manifestó contra el siste¬ma monárquico, logran¬do establecer un régimen de gobierno republicano, cuya esencia fue, en térmi¬nos generales, la forma de gobierno en la cual los ciu¬dadanos eligen periódica-mente al jefe de estado que temporalmente desempe¬ña el cargo, lográndose establecer estos principios en la Constitución de 1824. Después vino la Revolu¬ción de Ayutla, de la que emanó la Carta de 1857 y que dieron paso a las re¬formas liberales que con Juárez le quitaron el po¬der al clero para dárselo al Estado, es decir, al pueblo. La situación social, econó¬mica y política a fines del siglo XIX y principios del XX originó la Revolución Mexicana, de cuyo resulta¬do emanó la Constitución del 5 de febrero de 1917 que nos rige. El enemi¬go eterno en esas luchas siempre fueron los conser¬vadores que pretendían un gobierno centralista para que las cosas siguieran igual que antes contra los liberales progresistas o de izquierda que insisten en cambiar para bien el pue¬blo de aquel sistema anti¬democrático y de perversa explotación. Esa lucha aun continúa porque la demo¬cracia ha sido y es entre los mexicanos una cons¬tante aspiración, porque en ella reconoce una justa forma de gobierno, porque ha sufrido a lo largo de su historia despotismos y dictaduras: Santa Anna, Maximiliano, P. Díaz, Huer¬ta han sido solo cinco hom¬bres representativos de la negación democrática en la evolución histórica de México. Contra los cinco el pueblo tomó las armas y los venció. En esta última tarde o temprano vencere¬mos. Sabemos que demo¬cracia es una palabra de origen griego que significa gobierno del pueblo, es de¬cir, es el gobierno de todos o la posibilidad para todos de participar directa e in¬directamente en el gobier¬no. Sin embargo, mentes conservadoras pretenden que esto no suceda y para lograrlo se confabulan en¬tre si formando un muro que frena la participación del pueblo en el gobierno. En el comienzo del siglo XXI vemos como las fuer¬zas retrógradas conser¬vadoras, representativas de aquellos 5 entes, como son PRI, PAN, TELEVISA, T. V. AZTECA entre otras, forman oscuras alianzas para gobernar sin la par-ticipación del pueblo. Por eso es que le cierran el paso a ANDRES MANUEL LOPEZ OBRADOR, por¬que saben que de llegar al poder será el pueblo y no ellos los que gobier¬nen en México. Al parecer, esta vez se volverán a sa¬lir con las suyas; pero la lucha continua. Será una lucha sin fin, sin tregua, continuada. En cada bata¬lla mucho se ha ganado y esta vez fue el despertar de los jóvenes, cuya men¬tes esas fuerzas retrógra¬das las tenían aletarga¬das.
*Presidente de la Asocia¬ción de Abogados Progre¬sistas
proabogados@hotmail. com
Recordemos que la guerra insurgente fue la primera revolución del pueblo mexicano en su camino hacia la libertad. No solo buscó su inde¬pendencia política sino se manifestó contra el siste¬ma monárquico, logran¬do establecer un régimen de gobierno republicano, cuya esencia fue, en térmi¬nos generales, la forma de gobierno en la cual los ciu¬dadanos eligen periódica-mente al jefe de estado que temporalmente desempe¬ña el cargo, lográndose establecer estos principios en la Constitución de 1824. Después vino la Revolu¬ción de Ayutla, de la que emanó la Carta de 1857 y que dieron paso a las re¬formas liberales que con Juárez le quitaron el po¬der al clero para dárselo al Estado, es decir, al pueblo. La situación social, econó¬mica y política a fines del siglo XIX y principios del XX originó la Revolución Mexicana, de cuyo resulta¬do emanó la Constitución del 5 de febrero de 1917 que nos rige. El enemi¬go eterno en esas luchas siempre fueron los conser¬vadores que pretendían un gobierno centralista para que las cosas siguieran igual que antes contra los liberales progresistas o de izquierda que insisten en cambiar para bien el pue¬blo de aquel sistema anti¬democrático y de perversa explotación. Esa lucha aun continúa porque la demo¬cracia ha sido y es entre los mexicanos una cons¬tante aspiración, porque en ella reconoce una justa forma de gobierno, porque ha sufrido a lo largo de su historia despotismos y dictaduras: Santa Anna, Maximiliano, P. Díaz, Huer¬ta han sido solo cinco hom¬bres representativos de la negación democrática en la evolución histórica de México. Contra los cinco el pueblo tomó las armas y los venció. En esta última tarde o temprano vencere¬mos. Sabemos que demo¬cracia es una palabra de origen griego que significa gobierno del pueblo, es de¬cir, es el gobierno de todos o la posibilidad para todos de participar directa e in¬directamente en el gobier¬no. Sin embargo, mentes conservadoras pretenden que esto no suceda y para lograrlo se confabulan en¬tre si formando un muro que frena la participación del pueblo en el gobierno. En el comienzo del siglo XXI vemos como las fuer¬zas retrógradas conser¬vadoras, representativas de aquellos 5 entes, como son PRI, PAN, TELEVISA, T. V. AZTECA entre otras, forman oscuras alianzas para gobernar sin la par-ticipación del pueblo. Por eso es que le cierran el paso a ANDRES MANUEL LOPEZ OBRADOR, por¬que saben que de llegar al poder será el pueblo y no ellos los que gobier¬nen en México. Al parecer, esta vez se volverán a sa¬lir con las suyas; pero la lucha continua. Será una lucha sin fin, sin tregua, continuada. En cada bata¬lla mucho se ha ganado y esta vez fue el despertar de los jóvenes, cuya men¬tes esas fuerzas retrógra¬das las tenían aletarga¬das.
*Presidente de la Asocia¬ción de Abogados Progre¬sistas
proabogados@hotmail. com