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La Verdad del Sureste

MAGISTERIO: HISTORIA DE VALORES Y DE PRIVILEGIOS


Roberto Hernandez Pérez Relatar las historias docentes, es evocar tiempos de  pasión, de responsabilidad y de virtudes profesionales, estas denominaciones se me avecinan por los aconteceres contrastantes de los educandos del ayer y de los contemporáneos, mediante este articulo he de refrescar estilos de enseñanza, centros educativos y profesores que se desarrollaron de la forma siguiente: durante los años de 1970 la educación navegaba sobre una estructura humana de maestros que hacían de la educación su primer responsabilidad era para ellos la enseñanza como un rito de la religión musulmana es decir los maestros vivían para enseñar, su pasión se entregaba en formar alumnos de gran calidad y de multiplicar prestigios para sus centros educativos , las escuelas eran como templos donde no solo se aplicaban los sistemas de planeación educativa sino que era también un colegio de alumnos receptores de sabiduría, recuerdo que en los salones de clase se le ubicaba a los maestros como el segundo guía paternal pues la disciplina en sus interior se enfocaba a la recepción de los conocimientos y al respeto de la moral, los maestros mantenían una preocupación cuando algunos alumnos se rezagaban, esta condición hacia que el maestro de manera voluntaria aplicara clases extramuros que se llevaban a cabo en los horarios vespertinos y los fines de semana en casa de los maestros, es de gran veneración  mencionar a maestros ilustres como; Hilda López de Landero. Teresa González, Yolanda García, Aida, Cira, todas ellas de la Escuela Primaria Juan S Trujillo, este centro educativo como muchos otros fueron resortes de grandes estudiantes que fueron clasificados entre los 10 mejores del país, esta grandeza digamos también fue compatible con la responsabilidad extrema que los profesores rurales realizaban en sus comunidades, cuando las condiciones de traslado eran sumamente rudimentarias y de gran peligro digamos que la vocación docente del maestro rural era de grandes hazañas ya que la transmisión cotidiano de sus conocimientos era la razón de su formación como maestro, pues en los pueblos habían tres simbologías representativas de los pueblos, uno escuchar las campanas de las Iglesias a las 7 de la mañana y mirar a la gente con su rebozo encima  para acudir a misa, la otra imagen era ver cruzar el parque al panadero y las más trascedente mirar al maestro acudir a dar sus clases.
    Estas historias digamos fue la que en los tiempos pasados hizo del maestro una figura moral de gran respeto en cada pueblo y una figura de consulta para la toma de decisiones en otros planes para el desarrollo de los pueblos.
    Los sistemas administrativos dada la responsabilidad magisterial, no necesitaba de representaciones sindicales, ni colegiales ya que existía una reciprocidad de responsabilidades institucionales y buenos entendimientos, si hubieron movimientos magisteriales estos fueron muy simplificados.
    Actualmente, los maestros han rezagado sus virtudes y se han alejado de sus distinciones ya que las aulas comienzan a sentir la marginación de los conocimientos, pues ya no se encuentra al maestro abnegado ni al profesor de gran sabiduría sino se encuentra a un  pedagogo que ha perdido su denominación y se ha configurado por la persona que acude a las aulas efímeramente y a la personas que se definen más por las ventajas del calendario de clases y por los privilegios que obtienen por chantajes sindicales y por inclinaciones ideológicas, digamos que todas las virtudes morales que los maestros obtuvieron  mediante una historia educativa las han simplificado por los aventuras de los líderes sindicales, el movimiento magisterial no tiene una historia, ni una legitimidad ya que es una decisión de carácter cupular, pues no existe ningún atropello físico contra sus militantes como el que vivieron con Madrazo el año 2000, ni tiene ninguna confrontación administrativa, su ausencia de las clases más que condición de presión es una desvaloración política y un alejamiento de alguna simpatía a su movimiento por parte delos padres de familia.              

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