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La Verdad del Sureste

Mal gobierno del Químico y pugna entre Alí-Graham hundieron al PRI; inician el reparto de culpas

Exigen priístas la renuncia de Herrera León a la dirigencia


La diputada local Lorena Beaurregard de los Santos responsabilizó principalmente de la debacle del PRI al mandatario Granier Melo y a Jesús Alí de la Torre, pues por “tradición política”, el gobernador y el candidato son quienes toman las principales decisiones en una campaña. (Foto: Tomás Rivas)
La diputada local Lorena Beaurregard de los Santos responsabilizó principalmente de la debacle del PRI al mandatario Granier Melo y a Jesús Alí de la Torre, pues por “tradición política”, el gobernador y el candidato son quienes toman las principales decisiones en una campaña. (Foto: Tomás Rivas)
VILLAHERMO¬SA, TABASCO. 03 DE JULIO DE 2012. Con las tenden¬cias indicando que el Partido Revoluciona¬rio Institucional (PRI) está ante la peor de¬rrota de su historia, al perder la gubernatura y la gran mayoría de alcaldías y diputacio¬nes, ha iniciado tam¬bién la repartición de culpas.
Unas apuntan al mal gobierno de Andrés Granier Melo; otras a la selección de malos candidatos y un factor más fue la pug¬na entre los equipos de campaña y segui¬dores de los abandera¬dos a la gubernatura, Jesús Alí de la Torre, y a la alcaldía de Centro, Luis Felipe Graham Zapata. Además, ya se pide la renuncia a la dirigencia de Francis¬co Herrera León.
La diputada lo¬cal Lorena Beaurre¬gard de los Santos res¬ponsabilizó principal¬mente de la debacle del PRI al mandatario Granier Melo y a Jesús Alí de la Torre, pues por “tradición políti¬ca”, el gobernador y el candidato son quienes toman las principa¬les decisiones en una campaña.
Dijo que una tie¬ne que ver con que no se designaron buenos candidatos a las alcal¬días y diputaciones lo¬cales.
Señaló también que el proceso por el que Alí de la Torre fue designado candidato al gobierno no fue el adecuado.
Alí de la Torre fue electo en base a una negociación en el Comité Ejecutivo Na¬cional (CEN) del PRI, la misma de la que salió Graham Zapata como candidato a la alcaldía de Centro.
La decisión se dio tras una serie de jaloneos entre ambos, y se tomó en base a una encuesta de la que hasta hoy nadie sabe sus resultados. Las convenciones electivas que legaliza¬ron las nominaciones fueron puro trámite.
Exigió la renun¬cia del presidente del PRI estatal, Herrera León, quien “despre¬ció” a la militancia y su desempeño dejó mucho que desear.
Sostuvo que de darse la renovación, el nuevo líder no debe ser Alí de la Torre ni algún recomendado de éste, y tampoco Graham Zapata, pues no se trata de un “pre¬mio de consolación”.
Señaló que el cambio en la dirigen¬cia del PRI tiene que hacerse en base a una convocatoria amplia, y con la participación de la base militante.
Integrante de la actual administración en los primeros tres años, donde fungió como secretaria ejecu¬tiva de la gubernatu¬ra, Beaurregard de los Santos aceptó que el mal gobierno de Gra¬nier Melo le pegó al PRI.
Consideró que fue un error la homo¬logación de los comi¬cios federales y esta-tales, pues no se toma¬ron en cuenta el efecto Andrés Manuel López Obrador, que fue posi¬tivo para el PRD y alia¬dos, y el Granier, que afectó negativamente al PRI.
En tanto, Gra¬ham Zapata seña¬ló que la alianza del PRI con el PVEM se hizo para beneficiar a Humberto Mayans Ca¬nabal, que pese a no haber ganado su elec¬ción, será senador.
Es un asunto que después platica¬remos, pero ahí están los resultados, dijo.
Manifestó que las relaciones entre su equipo de campaña y el del abanderado a la gubernatura nunca fueron del todo bue¬nas.
Faltó humildad de parte del grupo co¬laborador de Alí de la Torre. Hubieron mu¬chas actitudes que no ayudaron, dijo. Esto, a pesar de que desde un inicio, Graham aceptó los acuerdos.
Alí y Graham Zapata se habían en¬frascado en un fuerte jaloneo por la candi-datura al gobierno, y sus equipos de cola¬boradores no limaros asperezas.
Según diversas versiones, seguidores de Alí no votaron por Graham y viceversa.
Con relación a si Herrera León tiene que dejar la dirigen¬cia estatal del PRI tras los resultados adver¬sos, Graham Zapata señaló que deben irse los que se tengan que ir.
El PRI debe quedar en manos de gente nueva, “no de los mismos”; de mili-tantes que no perte¬nezcan a ningún gru¬po, con los pies pues¬tos sobre la tierra, que tengan sensibilidad y busquen otra forma de conducirlo, no con los errores de siem¬pre, planteó.
Puntualizó que el PRI debe cambiar radicalmente su ma¬nera de conducirse si quiere recuperar la confianza de la gente.

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