Manuel Andrade y compañía quieren amarrar navajas
Como parte de la guerra sucia iniciada hace varios meses ahora quieren confrontar a Javier MAY con AMLO
Mercenarios de la pluma, azuzados por emisarios del pasado, esos a los que aludió Javier May el domingo último, han dejado correr la especie de que el candidato a la gubernatura por Morena, PT y PVEM, “pactó” con Adán Augusto López Hernández sacar de la jugada y de Tabasco a lo que estos individuos han denominado “Grupo Galaxia”.
Estos falsarios han esparcido esta jalada con un doble propósito: debilitar la imagen de Javier y hacer creer que Adán Augusto sigue manejando los hilos del poder en el estado, por encima del candidato.
Que esta supuesta maniobra ha enfrentado al candidato con uno de los hijos del presidente, cabeza del llamado “Grupo Galaxia”, Andrés López Beltrán. Y se trata, según sus propagadores, de un acto desleal de Javier hacia Andrés Manuel López Obrador.
LA MANO QUE MECE LA CUNA
Y para que esta mentira sea creíble, sesudos analistas y políticos metidos a comentaristas, como Manuel Andrade Díaz, han reforzado esta estratagema. El exgobernador hizo eco a esta mascarada. Asegura que Javier y Adán están “evitando la llegada de los perfiles vinculados a los hijos del mandatario federal”, según una nota publicada en el portal de la XEVT.
En sus redes sociales, Andrade Díaz, quien como analista es tan malo como político, por eso no ha podido ni ser diputado federal, asegura que Javier y Adán, aunque son adversarios políticos, “hicieron causa común” contra el “Grupo Galaxia”, porque, según él, “quisieron imponer candidatos”, en particular en el Centro.
Como si este bufón metido a analista político, aficionado a las bebidas aguardentosas, hubiera sido testigo y escuchado el momento en que los aludidos se pusieron de acuerdo porque “podemos arañarnos, pegarnos, pero repartirnos entre nosotros, no con los hijos del presidente”.
No hay que olvidar que Andrade es un mitómano, tenebroso con la lengua, por eso nadie lo toma en serio, solo quienes le aplauden sus barrabasadas. El gordito gelatinoso piensa que con difundir hechos que solo ocurren en su retorcida mente todo el mundo se va a tragar esa farsa.
MENTIRAS, SOLO MENTIRAS
No hay ningún acuerdo, ni mucho menos, un enfrentamiento entre Javier y el hijo del presidente. Tampoco una actitud desleal de parte del candidato hacia López Obrador. El león (más bien “Puerquito Valiente”, Andrade) cree que todos son de su misma condición.
El futuro gobernador de Tabasco es un hombre leal a carta cabal, agradecido. No es un vulgar ambicioso como suelen serlo sus acusadores y adversarios políticos, que sin el menor escrúpulo mienten para manchar honras y trayectorias sin el menor recato.
Quizá están dolidos por lo que dijo en su discurso, después de registrar su candidatura a gobernador: no regresarán ni corrupción ni privilegios. El pueblo nunca más estará en el abandono.
Javier siempre ha estado en el lado correcto de la historia. Es un luchador social, un líder nato, un hombre de principios y convicciones. Se equivocan rotundamente quienes piensen o creen que pacta en lo oscurito acuerdos inconfesables. Él no se presta a esas deslealtades.
No es de doble moral, sino de una sola pieza. Su relación con el presidente y sus hijos es de absoluta confianza mutua. Ellos saben quién es Javier. Por ello, carece de credibilidad todo aquel que diga o sostenga todo lo contrario.
LOS ESCRIBIENTES
Esos amanuenses que difunden ese supuesto pacto con Adán Augusto, son los mismos que atacaron a Javier cuando él y sus seguidores decidieron respaldar las aspiraciones presidenciales de Claudia Sheinbaum, con quien también se ensañaron durante el proceso interno.
Se sintieron ganadores antes de tiempo. Perder el poder y los privilegios, beneficiarse de la corrupción, vaya que duele.
Por eso las viudas y viudos –como los calificaron en las redes- se han ido a buscar cobijo a otra parte. Pero el poder no se comparte, se ejerce cuando viene del pueblo. Eso es lo que hará, ni más ni menos, Javier cuando sea el gobernador, pero no para servirse, sino para procurar el bien común de los tabasqueños.