Saltar al contenido principal
La Verdad del Sureste

Más de 35 millones de mexicanos necesitan de vivienda digna


 

El problema fundamental de los mexicanos es la existencia de 80 millones de pobres que desequilibran la balanza social empujándola hacia abajo con su enorme peso y, en el otro extremo, una escasa minoría de ciudadanos ricos, poderosos, viviendo en la abundancia y despilfarro, que ha concentrado las riquezas de este país como nunca antes se había visto; esta minoría monopoliza los productos y bienes generados por el trabajo de toda la sociedad y paga los salarios mas miserables del planeta a sus esclavos modernos (¡un obrero aquí gana menos que su igual en Perú!), manteniéndolos a raya con la amenaza de echarlos a la calle. Agregar que el trabajador en México se dobla en sus labores un promedio de 10 horas diarias, hombres y mujeres que más trabajan -si hacemos una comparación con otros obreros- a nivel internacional.
    Con lo mal que anda la situación, la revista internacional Forbes acaba de publicar que por cuarto año consecutivo un mexicano, Carlos Slim es el hombre más rico del mundo; le siguen otros paisanos también con increíbles riquezas acumuladas, donde suenan los apellidos Bailleres, Sertjive, Salinas Pliego, etc. Completando la desfavorable situación de los desposeídos de este gran país de 112 millones de seres, los mismos medios de comunicación informan  que México se sigue posicionando  entre los 15 ó 20 países más desarrollados del mundo, o sea  que nuestra economía es por su tamaño, de las más ricas y ocupa uno de esos sitios, es decir, sólo 11 ó 12 países nos superan en producción.
    Por donde se le mire, uno acaba por decir, y entonces ¿si nuestro país no es pobre, produce mucho, hay gente rica entre las ricas de este planeta, ¿por qué se ha incrementado de manera abismal  la  pobreza?
    Si bien el presidente Peña Nieto acaba de reconocer una vez más que el nivel de desarrollo humano de nuestro país (que mide los avances en salud, educación e ingresos de la población) que la ONU en estos días revisó concluyendo que caímos cuatro lugares, quedando por debajo de Panamá; mientras en Argentina y Chile sus poblaciones en esos rubros siguen mejorando, viven mucho mejor que nosotros. Esto no se corresponde con el tamaño de nuestra economía (periódico Reforma, 15 de marzo), una de las mayores economías del mundo por el lugar 12 ó 13 que ocupa en el mundo, según por el valor de las riquezas que producimos.
    (…) “Un alto número de trabajadores informales que no tienen acceso a un crédito habitacional por lo que se tendrán que generar más opciones”, detener el crecimiento, la expansión de acuerdo con los gobiernos locales (sic), declaró  Jorge Wolpert, subdirector de la Comisión Nacional de la Vivienda (Conavi).
    Los supuestos logros en materia de vivienda en los últimos años no se ven reflejados en una disminución real de los rezagos, dicen los especialistas reunidos en el Congreso Nacional de Vivienda 2013, celebrado en la UNAM.
    El gobierno de Vicente Fox reportó en el año 2005 que el 87% de las casas tenía agua potable y Calderón dijo que era el 90% sumando el líquido dentro de las viviendas. Y en materia de vivienda de 2000 al 2010 las cifras de los que no disponen de un lugar propio para habitar casi no tiene variación; entonces, ¿dónde están esas viviendas que los gobernantes reportaron durante una década?, se preguntan los estudiosos del problema.
    Los datos son concluyentes de la enorme magnitud de la falta de vivienda en el país: casi 30% sufren  cohabitan una casa en condición de hacinamiento.
    Por tanto, se criticó la construcción masiva de casas de los gobiernos panistas pues Calderón presumió haberse construido 10 millones más que en 30 años anteriores, sí, pero son construcciones de mala calidad. Por último, se criticó en esa reunión al gobierno panista por haber dejado en manos de particulares el crecimiento urbano, y se llamó a las autoridades  a retomar el control ya que la vivienda sigue siendo una asignatura pendiente ya que desde hace 20 años se le dejó el control total de la construcción de vivienda a empresarios que carecen de conciencia social. Por último, dijeron que para los nuevos proyectos, las necesidades de los sin vivienda -que requieren además de terrenos, servicios, transporte y vías de comunicación- es urgente una estrategia nacional de vivienda digna para millones de familias, quienes carecen de los recursos para adquirirla a créditos excesivos.
    No es precisa o simplemente no hay una política de construcción de vivienda popular. Los abusos de las inmobiliarias que construyen viviendas de “interés social” en toda la república son bien conocidos y destacan lo reducido de los espacios, la pequeñez de las habitaciones, los malos materiales de construcción, las cuarteaduras de muros, los fraudes económicos en contra de los clientes, las malas ubicaciones de las unidades habitacionales y sus riesgos de hundimiento o con graves contaminantes de la salud que la voracidad sin freno de los empresarios de vivienda hacen sufrir a los propietarios de casa a crédito; todo ello sin que las autoridades reguladoras defiendan los intereses de los perjudicados.
    Si nos fiamos, datos de la institución oficial Sociedad Hipotecaria Federal (SHF),  35 millones 752 mil 705 personas en México, sufren de rezago habitacional, o sea, no cuentan con una vivienda digna y propia que cubra sus necesidades para el desempeño óptimo de sus responsabilidades, para llevar una vida digna.

¿Te fue útil? Comparte: Facebook X WhatsApp Telegram

Entérate de más