Mayoría de legisladores mexicanos, supeditados al poder de la Iglesia Católica
Actualmente la mayoría de los legisladores mexicanos están supeditados al poder de la Iglesia Católica, por ignorantes de la historia nacional, desconocen las guerras religiosas por las que hemos pasado y el origen de las Leyes de Reforma, declaró ayer fray Julián Cruzalta.
En sacerdote fue entrevistado ayer en el marco del taller: “Dilemas éticas en el tema del aborto” que Cruzalta impartió junto con la especialista Maira Johana Miranda ambos integrantes de la organización civil, Católicas por el Derecho a Decidir (Ccdd). Al evento que se realizó en un salón de conocido hotel del centro de la ciudad, acudieron, entre otras, mujeres del área de género de la Asociación Ecológica Santo Tomás, de Promoviendo la Equidad (Promoe) y de la delegación de Ccdd en Tabasco.
Maira Jhoana Miranda Torres del área de derechos humanos de Ccdd, abordó el tema de violencia de género y criminalización de las mujeres en los estados en donde se han hecho reformas en el tema del aborto. PMencionó que luego de aprobada la ley de Interrupción Legal del Embarazo hasta las doce semanas de gestación en el Distrito Federal (ILE), la Iglesia Católica ha impulsado y logrado que se aprueben leyes que otorgan derechos al no nacido o embrión y castigue con cárcel a mujeres por abortar de manera inducida o accidental, como si fueran asesinatos.
Los congresos de dieciocho, estados del país, afirmó, han aprobado esas leyes a partir del 2008, debido al acuerdo de los legisladores panistas, priístas y en ocasiones perredistas con las jerarquías locales de la Iglesia Católica, en ocasiones por asegurar nuevas curules.
Actualmente 19 estados de la república castigan con cárcel a las mujeres que abortan, incluso las que han sido víctimas de violación, porque en Chihuahua anterior al 2008 ya se había aprobado una ley similar. Lo cual tiene como consecuencia, no solo que las mujeres que recurren a un aborto san encarceladas cumpliendo penas por un delito que se equipara al homicidio, sino que por miedo de ser denunciadas no recurren a los servicios médicos.
Expuso que el aborto no es un homicidio, que es injusto e irresponsable hacer semejantes aseveraciones.
Mencionó que aún cuando la Organización Mundial de la Salud afirma que el embarazo empieza desde la implantación del embrión en el útero, lo cual sucede una semana después de la fecundación, el Colegio de Bioética dice que el embrión de 12 semanas no es un individuo biológico ni mucho menos una persona.
El embrión a las 12 semanas, afirmó carece de vida independiente porque se encuentra en el útero; posee genoma humano completo como cualquier célula u órgano del cuerpo; en esa etapa el desarrollo de su cerebro está apenas en sus etapas iniciales y por lo tanto es incapaz de experimentar alguna percepción sensorial y menos sufrir o gozar. Por su parte fray Julián Cruzalta, vocero oficial de Ccdd expuso el tema “El derecho a decidir desde la perspectiva de los Derechos Humanos” y al término del taller en entrevista, en relación a que a pesar de los cambios del mundo, la Iglesia Católica mantiene posturas que no van con los tiempos actuales, dijo:
“Ofrece miradas de mundos que ya se fueron, le ha faltado apoyo en el sentido científico y humanístico, de antropologías y filosofías más contemporáneas. Su filosofía es de mundos idos, responde a una humanidad que ya no es”.
En parte a la Iglesia todavía le faltan procesos educativos.
-¿Cuáles son los principales obstáculos para que la interrupción legal del embarazo sea un derecho para todas las mexicanas?
De entrada que las mujeres se asuman como mujeres, porque en el mundo patriarcal, las mujeres no se asumen con esa mirada, son muy patriarcales, porque en ellas se han empeñado más el mundo patriarcal, debido a que son las reproductoras de este modelo, respondió.
Todavía falta un proceso de liberación de las propias mujeres; es más fácil que un hombre entienda de feminismo, y se abra, que una mujer, porque el patriarcado ha sido muy duro con ellas; ser mujer biológicamente no es sinónimo de tener una mirada feminista, tampoco ser hombre es sinónimo de tener una mirada patriarcal, son formas de mirarse uno mismo, abundó. Faltan procesos educativos de larguísimo plazo, debido a que no le hemos apostado a la educación, sostuvo. La educación es poder, poder sobre uno mismo, sobre nuestros cuerpos y decisiones, esperanzas y emociones, es un asunto de fuerzas de poder, porque quienes tiene el control, no quiere que la gente tenga poder sobre si misma, sean los gobiernos, las instituciones las iglesias.
En sacerdote fue entrevistado ayer en el marco del taller: “Dilemas éticas en el tema del aborto” que Cruzalta impartió junto con la especialista Maira Johana Miranda ambos integrantes de la organización civil, Católicas por el Derecho a Decidir (Ccdd). Al evento que se realizó en un salón de conocido hotel del centro de la ciudad, acudieron, entre otras, mujeres del área de género de la Asociación Ecológica Santo Tomás, de Promoviendo la Equidad (Promoe) y de la delegación de Ccdd en Tabasco.
Maira Jhoana Miranda Torres del área de derechos humanos de Ccdd, abordó el tema de violencia de género y criminalización de las mujeres en los estados en donde se han hecho reformas en el tema del aborto. PMencionó que luego de aprobada la ley de Interrupción Legal del Embarazo hasta las doce semanas de gestación en el Distrito Federal (ILE), la Iglesia Católica ha impulsado y logrado que se aprueben leyes que otorgan derechos al no nacido o embrión y castigue con cárcel a mujeres por abortar de manera inducida o accidental, como si fueran asesinatos.
Los congresos de dieciocho, estados del país, afirmó, han aprobado esas leyes a partir del 2008, debido al acuerdo de los legisladores panistas, priístas y en ocasiones perredistas con las jerarquías locales de la Iglesia Católica, en ocasiones por asegurar nuevas curules.
Actualmente 19 estados de la república castigan con cárcel a las mujeres que abortan, incluso las que han sido víctimas de violación, porque en Chihuahua anterior al 2008 ya se había aprobado una ley similar. Lo cual tiene como consecuencia, no solo que las mujeres que recurren a un aborto san encarceladas cumpliendo penas por un delito que se equipara al homicidio, sino que por miedo de ser denunciadas no recurren a los servicios médicos.
Expuso que el aborto no es un homicidio, que es injusto e irresponsable hacer semejantes aseveraciones.
Mencionó que aún cuando la Organización Mundial de la Salud afirma que el embarazo empieza desde la implantación del embrión en el útero, lo cual sucede una semana después de la fecundación, el Colegio de Bioética dice que el embrión de 12 semanas no es un individuo biológico ni mucho menos una persona.
El embrión a las 12 semanas, afirmó carece de vida independiente porque se encuentra en el útero; posee genoma humano completo como cualquier célula u órgano del cuerpo; en esa etapa el desarrollo de su cerebro está apenas en sus etapas iniciales y por lo tanto es incapaz de experimentar alguna percepción sensorial y menos sufrir o gozar. Por su parte fray Julián Cruzalta, vocero oficial de Ccdd expuso el tema “El derecho a decidir desde la perspectiva de los Derechos Humanos” y al término del taller en entrevista, en relación a que a pesar de los cambios del mundo, la Iglesia Católica mantiene posturas que no van con los tiempos actuales, dijo:
“Ofrece miradas de mundos que ya se fueron, le ha faltado apoyo en el sentido científico y humanístico, de antropologías y filosofías más contemporáneas. Su filosofía es de mundos idos, responde a una humanidad que ya no es”.
En parte a la Iglesia todavía le faltan procesos educativos.
-¿Cuáles son los principales obstáculos para que la interrupción legal del embarazo sea un derecho para todas las mexicanas?
De entrada que las mujeres se asuman como mujeres, porque en el mundo patriarcal, las mujeres no se asumen con esa mirada, son muy patriarcales, porque en ellas se han empeñado más el mundo patriarcal, debido a que son las reproductoras de este modelo, respondió.
Todavía falta un proceso de liberación de las propias mujeres; es más fácil que un hombre entienda de feminismo, y se abra, que una mujer, porque el patriarcado ha sido muy duro con ellas; ser mujer biológicamente no es sinónimo de tener una mirada feminista, tampoco ser hombre es sinónimo de tener una mirada patriarcal, son formas de mirarse uno mismo, abundó. Faltan procesos educativos de larguísimo plazo, debido a que no le hemos apostado a la educación, sostuvo. La educación es poder, poder sobre uno mismo, sobre nuestros cuerpos y decisiones, esperanzas y emociones, es un asunto de fuerzas de poder, porque quienes tiene el control, no quiere que la gente tenga poder sobre si misma, sean los gobiernos, las instituciones las iglesias.