Me Vale Sombrilla (MVS)
@UTufigno
Primer acto. Hace no muchos años, por cuestiones de mi trabajo, tuve trato con algunos miembros de la familia Vargas, los dueños de MVS. Dada su vocación empresarial nunca me sentí engañado ya que siempre supe que no eran “almas de la caridad” y que lo que los movía era el interés de hacer negocios. Sin embargo, me pareció que eran personas honorables en las que se podía confiar.
Esa experiencia culminó en buenos términos para todos y me quedé con esa imagen de la familia Vargas. Por eso, cuando la periodista Carmen Aristegui llegó al seno de MVS pensé que ahí se consolidaría un espacio para el pleno ejercicio de las libertades de expresión y de ser informado pluralmente.
Segundo acto. Carmen Aristegui siempre ha sido una periodista incómoda para los poderes fácticos de este país: desde la presentación del caso de Marcial Maciel en el canal estelar de Televisa –lo que significó su salida de la televisora-, en mancuerna con Javier Solórzano, hasta la investigación de la llamada “Casa Blanca” de la actual pareja presidencial. Pero en su trayectoria también encontramos su diferendo con Pedro Ferriz de Con –porque no aceptó la imposición de una línea editorial-, quien incluso físicamente le impidió la entrada a la cabina de transmisión; asimismo, debemos recordar su desencuentro con W Radio, igualmente por el cambio de línea editorial, y su primera salida de MVS por haberse atrevido a preguntar, sólo a preguntar, si Felipe el Usurpador tenía problemas de alcoholismo.
Y en un pasado más reciente, un arriesgado trabajo especial del equipo de colaboradores de la periodista puso al descubierto una presunta red de prostitución en la oficinas del PRI de la Ciudad de México, comandada por Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, a quien pronto le tendremos que pedir disculpas -tal y como lo ha pedido reiteradamente el periodista Ciro Gómez Leyva- ya que, según habrá sido el resultado de la Comisión de Justicia de su partido, Cuauhtémoc Gutiérrez tiene más méritos que la Madre Teresa de Calcuta para ser canonizado. Esta investigación periodística fue reconocida y premiada, pero el trabajo sobre la “Casa Blanca”, que en un país democrático hubiera significado la renuncia del presidente, sólo valió para que Carmen y su equipo fueran echados de MVS.
Tercer acto. Como bien leí de un amigo: -quiero un país en donde los maestros estén en las aulas y no en las calles; en donde los periodistas estén dando las noticias y no sean la noticia.
Pero estamos en México, en donde lo irreal es lo cotidiano (por eso dicen que Dalí nunca quiso regresar a México, porque el país le parecía más surrealista que sus cuadros). ¿Cuándo se había visto que un medio de comunicación atacara a su propio comunicador con inserciones pagadas en prensa y con publicidad en los cortes publicitarios de su noticiero? ¿Por qué tanta virulencia hacia la periodista que le generaba un alto rating de audiencia? ¿Acaso la respuesta debemos buscarla fuera de MVS?
Por coincidencia -seguramente sólo por coincidencia- el vocero encargado por parte de la empresa de confirmar el despido de Carmen Aristegui y de su equipo, Felipe Chao, es hermano de quien hace menos de un año asumió la Subsecretaría de Normatividad de Medios en la Secretaría de Gobernación, Andrés Chao. Y también por coincidencia -seguramente sólo por coincidencia- el actual Coordinador de Comunicación Social de la Presidencia, Eduardo Sánchez, era hasta hace no mucho abogado de MVS.
Epílogo. Si en verdad la “gravísima falta” de Carmen Aristegui fue usar el nombre de la emisora en el proyecto de “Mexicoleaks”, no parece proporcionado el nivel de respuesta a lo que fue la supuesta falta. Ni tampoco parece muy normal que Televisa haya invertido minutos de su tiempo para decir que “Carmen hace falta”, o que el gobierno federal quiera reducir todo a un “asunto entre particulares”, como si fuera un pleito de borrachos y no de un concesionario que ataca el derecho a la información. Por cierto, ¿cómo se llamó la obra?
Posdata. ¿La familia presidencial se habrá robado algo del Palacio de Buckingham, en Londres, y por eso la Reina mandó a James Bond a investigar a la Ciudad de México?