MEMORIA TABASQUEÑA
El Instituto Juárez y la formación cultural de los tabasqueños
El conocimiento histórico nos permite conservar en nuestra memoria tabasqueña a las personas e instituciones que en diferentes épocas han legitimado nuestro desarrollo educativo. Por ende, resulta coyuntural recuperar esas vivencias y quehacer de estudiantes, maestros y comunidad en general, quienes han contribuido al desarrollo cultural de Tabasco.
Por eso, les comparto información sobre los eventos culturales que se realizaban en el Instituto Juárez, que desde su fundación, no solo procuró la enseñanza de los estudiantes, también fomentó el reconocimiento de sus alumnos y formación cultural.
Por esa razón, en el Instituto se organizaban eventos donde se premiaban a los estudiantes; se realizaban ceremonias en las que se mostraba la capacidad narrativa y literaria de sus estudiantes y maestros; allí participaban en los eventos culturales locales, en los que leían poesía, pronunciaban discursos y dictaban conferencias.
Así, gracias a la prensa del siglo XIX, podemos saber y leer de primera mano, que el 1 de marzo de 1885, en el instituto se realizó la entrega de premios a las diferentes generaciones de estudiantes, en ese evento participaron con la creación y lectura de discursos y poesía: J. C. Santa-Anna, Miguel Suárez, Juan Graham, Amelio González y Epafrodito Hernández. En esta entrega, les comparto fragmentos de dos textos, en la que los estudiantes de hace 146 años, expresaban su capacidad intelectual.
En ese año, Justo Cecilio Santa-Anna (hijo) elaboró una composición literaria en la que abordó aspectos centrales en torno al conocimiento, un breve fragmento de su trabajo es el siguiente:
El Saber
Más si en el cielo fúlgida y radiosa
La luz de la verdad brilla esplendente
Y a su rayo vivífico y ardiente
Germina del saber la fresca rosa;
El alma entonces plácida y dichosa
La plenitud de la existencia siente,
El corazon se ensancha dulcemente
Y de ventura y bienestar rebosa.
El verbo libre por el orbe vuela
Difundiendo la luz del pensamiento,
Heraldo misterioso de la idea
Que el mundo de la ciencia nos revela,
Y la secreta fuerza del talento
La gloria humana y el progreso crea.
También les presento el fragmento del “Romance leído en la distribución de premios del Instituto Juárez por el alumno Juan Graham”.
De la cuna en los albores
Y en los más floridos años,
Que ha de ser un niño, un sabio;
Y se inventan las escuelas, Colegios o seminarios,Donde se encierra a los jóvenes
De la vida al primer rayo
Que así se hacen, aseguran,
Los cumplidos Ciudadanos
Si al infante toca en suerte
Gobierno republicano,
O el súbito más completo
Si ha de vivir en reinado.
De modo que, con la ciencia,
Puede serse bueno o malo,
Más movible que los gaces,
O más quieto que un esclavo.
No está demás decir, que la historia y el quehacer cultural de Instituto Juárez y de esos eventos, está todavía por escribirse, para ser conocida y revalorada por su contribución al desarrollo cultural de Tabasco.
Por eso, les comparto información sobre los eventos culturales que se realizaban en el Instituto Juárez, que desde su fundación, no solo procuró la enseñanza de los estudiantes, también fomentó el reconocimiento de sus alumnos y formación cultural.
Por esa razón, en el Instituto se organizaban eventos donde se premiaban a los estudiantes; se realizaban ceremonias en las que se mostraba la capacidad narrativa y literaria de sus estudiantes y maestros; allí participaban en los eventos culturales locales, en los que leían poesía, pronunciaban discursos y dictaban conferencias.
Así, gracias a la prensa del siglo XIX, podemos saber y leer de primera mano, que el 1 de marzo de 1885, en el instituto se realizó la entrega de premios a las diferentes generaciones de estudiantes, en ese evento participaron con la creación y lectura de discursos y poesía: J. C. Santa-Anna, Miguel Suárez, Juan Graham, Amelio González y Epafrodito Hernández. En esta entrega, les comparto fragmentos de dos textos, en la que los estudiantes de hace 146 años, expresaban su capacidad intelectual.
En ese año, Justo Cecilio Santa-Anna (hijo) elaboró una composición literaria en la que abordó aspectos centrales en torno al conocimiento, un breve fragmento de su trabajo es el siguiente:
El Saber
Más si en el cielo fúlgida y radiosa
La luz de la verdad brilla esplendente
Y a su rayo vivífico y ardiente
Germina del saber la fresca rosa;
El alma entonces plácida y dichosa
La plenitud de la existencia siente,
El corazon se ensancha dulcemente
Y de ventura y bienestar rebosa.
El verbo libre por el orbe vuela
Difundiendo la luz del pensamiento,
Heraldo misterioso de la idea
Que el mundo de la ciencia nos revela,
Y la secreta fuerza del talento
La gloria humana y el progreso crea.
También les presento el fragmento del “Romance leído en la distribución de premios del Instituto Juárez por el alumno Juan Graham”.
De la cuna en los albores
Y en los más floridos años,
Que ha de ser un niño, un sabio;
Y se inventan las escuelas, Colegios o seminarios,Donde se encierra a los jóvenes
De la vida al primer rayo
Que así se hacen, aseguran,
Los cumplidos Ciudadanos
Si al infante toca en suerte
Gobierno republicano,
O el súbito más completo
Si ha de vivir en reinado.
De modo que, con la ciencia,
Puede serse bueno o malo,
Más movible que los gaces,
O más quieto que un esclavo.
No está demás decir, que la historia y el quehacer cultural de Instituto Juárez y de esos eventos, está todavía por escribirse, para ser conocida y revalorada por su contribución al desarrollo cultural de Tabasco.