MEMORIA TABASQUEÑA
La presencia femenina en la prensa insurgente
Las mujeres tuvieron un papel fundamental en el desarrollo de la Independencia mexicana ya sea como mensajeras, escritoras o participando en la lucha armada. Aunque esta participación femenina, aun permanezca al margen de los hechos que se reivindican en las celebraciones y conmemoraciones, del inicio y consumación independentista, porque hay historia patriarcal que las oculta.
Sin embargo, la realidad es que existen evidencias históricas que dan cuenta -de manera fragmentada- de los actos y experiencias que vivieron las diferentes mujeres a lo largo del proceso insurgente. Por ejemplo, a través de la lectura de expedientes judiciales de mujeres que fueron detenidas y procesadas, podemos ver el tipo de violencia al que fueron sometidas por las autoridades virreinales, además de las sentencias que recibieron y, la concepción de los estereotipos de género que existían en el contexto independentista.
Esta realidad, plasmada en los documentos, también la podemos estudiar a partir de la revisión de la prensa insurgente; porque en estos medios impresos no solo se difundieron las proclamas de los independentistas, las críticas de los ideólogos y escritos de mujeres como Josefa Ortiz de Domínguez. También se publicó sobre los acontecimientos relativos a la guerra, es decir, las acciones de violencia que el bando de los realistas ejerció contra la población, en los que se señala la forma en que fueron tratadas las mujeres.
Por ello, a partir de estas palabras iniciales, es buen momento para conocer cómo se representó a las mujeres en la prensa insurgente, ya que de esta manera se puede repensar la Independencia de México y el contexto sociohistórico en el que vivieron. En esa búsqueda de la prensa que diera cuenta de ese contexto, nos encontramos con las narraciones que se hacían en el Ilustrador Nacional. Así, como ejemplo, tenemos que en abril de 1812, se describió el tipo de agresiones que experimentaron las mujeres: entre ellas, podemos identificar claramente violaciones de menores y mujeres casadas; secuestros y captura de mujeres para las tropas; e ‘intercambio’ de las mismas.
Dentro de la referencia del Ilustrador Nacional, se reprobaron los hechos y la forma de actuar de los realistas, señalando que era propio de los gachupines estas prácticas que denominaron como inmorales.
Otro ejemplo de publicación insurgente, es el Semanario Patriótico Americano, en este semanario se difundieron noticias que señalaban cómo en zonas de Valladolid, las mujeres que huían de los espacios ocupados por los realistas, fueron retenidas y sufrieron múltiples agresiones y abuso sexual, de acuerdo a esta narración de agosto de 1812, se recriminó el actuar de aquellos sujetos que se jactaban de tener una amplia educación y formación militar.
Como se puede leer, la presencia femenina quedó registrada en la prensa insurgente. Aunque mucho de los nombres de aquellas mujeres, que experimentaron la guerra, no están escritos en documentos. Las mujeres pasaron a ser así, parte de la masa anónima, que realizó la Independencia, pero que no es recordada, por omisión o con la plena intención de que no conozcamos de ellas.
Sin embargo, la realidad es que existen evidencias históricas que dan cuenta -de manera fragmentada- de los actos y experiencias que vivieron las diferentes mujeres a lo largo del proceso insurgente. Por ejemplo, a través de la lectura de expedientes judiciales de mujeres que fueron detenidas y procesadas, podemos ver el tipo de violencia al que fueron sometidas por las autoridades virreinales, además de las sentencias que recibieron y, la concepción de los estereotipos de género que existían en el contexto independentista.
Esta realidad, plasmada en los documentos, también la podemos estudiar a partir de la revisión de la prensa insurgente; porque en estos medios impresos no solo se difundieron las proclamas de los independentistas, las críticas de los ideólogos y escritos de mujeres como Josefa Ortiz de Domínguez. También se publicó sobre los acontecimientos relativos a la guerra, es decir, las acciones de violencia que el bando de los realistas ejerció contra la población, en los que se señala la forma en que fueron tratadas las mujeres.
Por ello, a partir de estas palabras iniciales, es buen momento para conocer cómo se representó a las mujeres en la prensa insurgente, ya que de esta manera se puede repensar la Independencia de México y el contexto sociohistórico en el que vivieron. En esa búsqueda de la prensa que diera cuenta de ese contexto, nos encontramos con las narraciones que se hacían en el Ilustrador Nacional. Así, como ejemplo, tenemos que en abril de 1812, se describió el tipo de agresiones que experimentaron las mujeres: entre ellas, podemos identificar claramente violaciones de menores y mujeres casadas; secuestros y captura de mujeres para las tropas; e ‘intercambio’ de las mismas.
Dentro de la referencia del Ilustrador Nacional, se reprobaron los hechos y la forma de actuar de los realistas, señalando que era propio de los gachupines estas prácticas que denominaron como inmorales.
Otro ejemplo de publicación insurgente, es el Semanario Patriótico Americano, en este semanario se difundieron noticias que señalaban cómo en zonas de Valladolid, las mujeres que huían de los espacios ocupados por los realistas, fueron retenidas y sufrieron múltiples agresiones y abuso sexual, de acuerdo a esta narración de agosto de 1812, se recriminó el actuar de aquellos sujetos que se jactaban de tener una amplia educación y formación militar.
Como se puede leer, la presencia femenina quedó registrada en la prensa insurgente. Aunque mucho de los nombres de aquellas mujeres, que experimentaron la guerra, no están escritos en documentos. Las mujeres pasaron a ser así, parte de la masa anónima, que realizó la Independencia, pero que no es recordada, por omisión o con la plena intención de que no conozcamos de ellas.