Saltar al contenido principal
La Verdad del Sureste

MEMORIA TABASQUEÑA

EL OLVIDO, LA OMISIÓN Y EL RECUERDO MEDIATIZADO DE LA HISTORIA EN TABASCO


MEMORIA TABASQUEÑA
Cuando las sociedades no tienen conciencia histórica y solo recuerdan su pasado por el interés político de los grupos que tienen el poder, la ciudadanía solo existe de manera marginal; porque los diversos sectores sociales viven enajenados e ideologizados por el discurso político que las élites imponen; viven bajo relaciones burocráticas en las que no son capaces de conocer objetivamente su pasado, su cultura e identidad.
En la historia de Tabasco, ese fenómeno ocurre cotidianamente y está mediado por el control que ejercen las oligarquías locales en el conocimiento, enseñanza y difusión del pasado. Es fácil verlo y ubicarlo, con solo revisar la forma en que se recuerda el pasado, se realizan las festividades cívicas y se difunde un pseudo conocimiento histórico, producido por aficionados a la historia, que realizan una narrativa de los procesos y hechos históricos, desde los límites de los grupos de poder.
Bajo esa tendencia, se recuerda y se olvida por interés político; se difunden y se trasmiten los hechos históricos de Tabasco como discurso político, bajo tendencias moralizantes, llenas de opiniones, de retórica y frases que no corresponden al pasado mismo. En la mayoría de los casos, en Tabasco se enseña y difunde la historia, sin el rigor académico y didáctico de los historiadores. Por ello, las instituciones educativas y culturales no tienen diseñados programas específicos para recordar y reivindicar su historia, su cultura e identidad; y solo lo hacen de manera pragmática.
Así, anualmente en Tabasco se olvida, se desconoce y se deja de difundir la diversidad del pasado tabasqueño; se omite o se ignora la vida y los hechos de muchos ciudadanos. En lo que va de este año, podemos poner varios ejemplos de esos olvidos; entre ellos: no se recordó la fundación del Instituto Juárez; se abordó la vida y la obra de Pellicer de manera general; casi se ignoró la Decena Trágica y el asesinato de Madero; fue nula la reflexión histórica sobre los símbolos patrios el día de la bandera; y el análisis sobre el significado del 27 de febrero solo se dio de manera aislada.
En esa inercia, muy poco se abordó la historia de las luchas de las mujeres el 8 de marzo; escuetamente se habló de la expropiación petrolera el 18 de marzo; la vida, la obra de Juárez y el proyecto de la generación de la Reforma, solo se abordó con generalidades. Y se olvidó que el 27 y 28 de marzo, había que recordar y reivindicar a Gregorio Méndez, por su natalicio y muerte.
En esa dinámica, en el recuerdo y la difusión de la historia de México y de Tabasco, en lo que va del 2023, solo han dado la cara, con destellos: la UJAT, la radiodifusora de los hermanos Sibilla, el Presente, la Verdad del Sureste y el programa de Juan Urcola, porque son espacios en los que constantemente se difunde información histórica y se realizan eventos: entrevistas, mesas redondas, conferencias, etc., con contenidos históricos; aunque cabe decirlo, en sus narrativas, no se reafirman las perspectivas y argumentaciones de los historiadores, a partir de confrontar interpretaciones, evidencias y argumentos.
En este proceso, la Secretaría de Cultura de Tabasco y, los encargados de la difusión de la cultura en los diferentes municipios, se han quedado cortos, nulos o mudos. La historia de Tabasco les ha quedado grande, porque su quehacer administrativo omite, ignora o recuerda (equívocamente) los hechos históricos y la cultura e identidad de los tabasqueños. En este proceso se inscribe la ignorancia sobre el contenido histórico del Parque Centenario 27 de Febrero y, su intento de cambiarle el nombre.
Por lo expuesto, los ciudadanos e historiadores debemos reconocer el papel que cumplimos en esta dinámica, en la que la historia de Tabasco se olvida o se recuerda como discurso político. También, debemos exigir que las diversas instituciones públicas difundan, promuevan y establezcan programas concretos, para la formación de los ciudadanos con una conciencia histórica; porque, seguir recordando nuestra historia, cultura e identidad desde la enajenación, en nada contribuirá a la adquisición de una verdadera memoria de lo que somos los tabasqueños.
¿Te fue útil? Comparte: Facebook X WhatsApp Telegram

Entérate de más