MEMORIA TABASQUEÑA
TABASCO: LA AMNESIA HISTÓRICA DE INSTITUCIONES Y FUNCIONARIOS
En este espacio, he estado difundiendo algunas ideas y planteamientos acerca de cómo se difunde de manera tradicional la historia en Tabasco; he señalado que se hace desde una perspectiva de reproducción social, bajo connotaciones ideológicas y con los intereses del discurso político, en oposición a la objetividad histórica y al quehacer académico de los historiadores.
He dicho que esa tendencia se da, como parte del control político que se ejerce (en las instituciones) sobre la historia.
Por ello, hoy me pregunto: ¿Qué sentirá el Presidente de México: el Lic. Andrés Manuel López Obrador, al darse cuenta, que en su terruño, las instituciones culturales, empezando por la Secretaría de Cultura, sufre de una especie de amnesia histórica, porque le prestan poca o nula atención a las fechas históricas, a los eventos y procesos históricos, que son determinantes en la historia de México y Tabasco?
Esa pregunta es legítima, porque el Presidente de la República, cotidianamente habla de la historia y de sus protagonistas; nos señala del por qué hay que recordarlos; mientras en Tabasco, las instituciones viven en una especie de desmemoria histórica, porque olvidan recordar muchos hechos, sujetos y procesos de nuestra historia local; y lo poco que recuerdan o conmemoran, lo hacen en una dinámica en la que se reivindica el pasado de manera anecdótica, apologética o como discurso político.
Los ejemplos de eso abundan, en el 2023 no se conmemoró la fundación del Instituto Juárez; a Pellicer solo se le recordó de manera digna dentro de la UJAT, mientras que, en las Jornadas Pellicerianas se invitó a muchos participantes que nunca habían escrito nada de Pellicer. También, casi ninguna institución realizó eventos culturales sobre: el 27 de febrero de 1864, La Decena Trágica, el día de la bandera, el asesinato de Madero y Pino Suárez, el 8 de marzo, el 18 de marzo o el propio 21 de marzo, el natalicio de Juárez.
En esa amnesia histórica, se olvidó totalmente, recordar los 75 años de la refundación de la Escuela de Derecho; no se conmemoró el aniversario de la Constitución Política de Tabasco; tampoco, se realizó ningún evento para recordar el aniversario luctuoso de Tomás Garrido Canabal, el 8 de abril; en esa misma inercia, ningún acto académico o cultural se realizó para recordar el asesinato de Emiliano Zapata.
Tengo dos hipótesis sobre el asunto: 1) En Tabasco, el olvido y la falta de actividades culturales para recordar nuestro pasado histórico, se da por ignorancia, porque los sujetos desconocen la historia y, no pueden conmemorar hechos, actos y a personajes, que simplemente, no saben de ellos. 2) En Tabasco, las instituciones culturales, casi no realizan mesas redondas, conferencias, exposiciones, etc., sobre la historia de México y de Tabasco, porque asumen un proyecto opuesto al del propio Presidente; porque no les interesa que los ciudadanos conozcan su historia y adquieran una conciencia ciudadana.
También, debemos reflexionar que, en determinados casos, ambas hipótesis pueden ser afirmativas; es decir, en Tabasco hay instituciones educativas, culturales y de los tres poderes, en las que no tienen proyectos, programas o políticas públicas, relacionadas con recordar objetivamente nuestra historia, por simple ignorancia; porque en esas instituciones, hay administradores sin la formación y el conocimiento histórico, para programar la realización de actividades, que conmemoren las fechas históricas del calendario cívico local y nacional.
Pero, en esas mismas instituciones, puede que existan funcionarios públicos que tienen un proyecto político opuesto al de la Cuarta Transformación, al de AMLO, y en la defensa de su posición política, realizan una práctica administrativa opuesta a la del Presidente de México.
Asumen una perspectiva en la que se niegan a difundir la historia de México y de Tabasco; realizan una práctica política y administrativa, que impide que las masas populares redescubran y conozcan la historia; para eso que dice AMLO: “… que adquieran una conciencia histórica”.
Esa tendencia, que asumen instituciones y funcionarios en Tabasco no solo es contraria a la perspectiva que asume el Presidente, sino además, reproduce enajenaciones burocráticas, en las que no existen los lazos comunitarios, los saberes y principios sociales, con base en un conocimiento histórico de nuestra cultura e identidad, que permitan que una sociedad madure y transite por los caminos de la democracia y la ciudadanía.
He dicho que esa tendencia se da, como parte del control político que se ejerce (en las instituciones) sobre la historia.
Por ello, hoy me pregunto: ¿Qué sentirá el Presidente de México: el Lic. Andrés Manuel López Obrador, al darse cuenta, que en su terruño, las instituciones culturales, empezando por la Secretaría de Cultura, sufre de una especie de amnesia histórica, porque le prestan poca o nula atención a las fechas históricas, a los eventos y procesos históricos, que son determinantes en la historia de México y Tabasco?
Esa pregunta es legítima, porque el Presidente de la República, cotidianamente habla de la historia y de sus protagonistas; nos señala del por qué hay que recordarlos; mientras en Tabasco, las instituciones viven en una especie de desmemoria histórica, porque olvidan recordar muchos hechos, sujetos y procesos de nuestra historia local; y lo poco que recuerdan o conmemoran, lo hacen en una dinámica en la que se reivindica el pasado de manera anecdótica, apologética o como discurso político.
Los ejemplos de eso abundan, en el 2023 no se conmemoró la fundación del Instituto Juárez; a Pellicer solo se le recordó de manera digna dentro de la UJAT, mientras que, en las Jornadas Pellicerianas se invitó a muchos participantes que nunca habían escrito nada de Pellicer. También, casi ninguna institución realizó eventos culturales sobre: el 27 de febrero de 1864, La Decena Trágica, el día de la bandera, el asesinato de Madero y Pino Suárez, el 8 de marzo, el 18 de marzo o el propio 21 de marzo, el natalicio de Juárez.
En esa amnesia histórica, se olvidó totalmente, recordar los 75 años de la refundación de la Escuela de Derecho; no se conmemoró el aniversario de la Constitución Política de Tabasco; tampoco, se realizó ningún evento para recordar el aniversario luctuoso de Tomás Garrido Canabal, el 8 de abril; en esa misma inercia, ningún acto académico o cultural se realizó para recordar el asesinato de Emiliano Zapata.
Tengo dos hipótesis sobre el asunto: 1) En Tabasco, el olvido y la falta de actividades culturales para recordar nuestro pasado histórico, se da por ignorancia, porque los sujetos desconocen la historia y, no pueden conmemorar hechos, actos y a personajes, que simplemente, no saben de ellos. 2) En Tabasco, las instituciones culturales, casi no realizan mesas redondas, conferencias, exposiciones, etc., sobre la historia de México y de Tabasco, porque asumen un proyecto opuesto al del propio Presidente; porque no les interesa que los ciudadanos conozcan su historia y adquieran una conciencia ciudadana.
También, debemos reflexionar que, en determinados casos, ambas hipótesis pueden ser afirmativas; es decir, en Tabasco hay instituciones educativas, culturales y de los tres poderes, en las que no tienen proyectos, programas o políticas públicas, relacionadas con recordar objetivamente nuestra historia, por simple ignorancia; porque en esas instituciones, hay administradores sin la formación y el conocimiento histórico, para programar la realización de actividades, que conmemoren las fechas históricas del calendario cívico local y nacional.
Pero, en esas mismas instituciones, puede que existan funcionarios públicos que tienen un proyecto político opuesto al de la Cuarta Transformación, al de AMLO, y en la defensa de su posición política, realizan una práctica administrativa opuesta a la del Presidente de México.
Asumen una perspectiva en la que se niegan a difundir la historia de México y de Tabasco; realizan una práctica política y administrativa, que impide que las masas populares redescubran y conozcan la historia; para eso que dice AMLO: “… que adquieran una conciencia histórica”.
Esa tendencia, que asumen instituciones y funcionarios en Tabasco no solo es contraria a la perspectiva que asume el Presidente, sino además, reproduce enajenaciones burocráticas, en las que no existen los lazos comunitarios, los saberes y principios sociales, con base en un conocimiento histórico de nuestra cultura e identidad, que permitan que una sociedad madure y transite por los caminos de la democracia y la ciudadanía.