MEMORIA TABASQUEÑA
LA PRIMERA EXPOSICIÓN REGIONAL TABASQUEÑA DE 1899
Al tabasqueño vive entre la tradición y la modernidad, le gusta la historia, cotidianamente rememora el pasado, como si quisiera reafirmar la cultura e identidad de sus bisabuelos y padres. El tabasqueño vive en un entorno que fue bruscamente trastocado por la modernización capitalista, que modificó el entorno natural, su mentalidad, cosmovisión e identidad.
En ese proceso, el tabasqueño se niega a olvidar, viejos y jóvenes recuerdan y confluyen en su historia, que se manifiesta cotidianamente en su cultura, que está presente en sus pueblos originarios, en su forma de hablar, en sus creaciones literarias, en los dulces y comidas tradicionales; y desde luego, en su patrimonio cultural intangible: en sus festividades; algunas con un origen religioso, que expresan sincretismo y mestizaje; pero otras, con una expresión extraordinariamente profana, como el carnaval y la feria.
Por esa razón, los tabasqueños deben rescatar las obras históricas que objetivamente les expliquen el origen y el desarrollo de sus tradiciones culturales. Entre esas obras, se encuentra el libro PRIMERA EXPOSICIÓN REGIONAL TABASQUEÑA DE PLANTAS FLORES Y FRUTAS, impreso en 1899. Libro en el que se narra cómo se dio esa primera exposición, que es el antecedente más remoto de la actual Feria Tabasco 2023.
En las primeras páginas del libro podrán leer, como introducción, una breve explicación de cómo se organizó y se realizó dicha Exposición; se dice que fue producto de la iniciativa de la Sociedad de Concursos, que se integró en marzo y abril de 1899, que emitió el 17 del mismo mes, la convocatoria para realizar el Certamen de Plantas Flores y Frutas, con reglamento e instrucciones para los participantes.
En estas primeras páginas, se nos explica por qué la exposición se realizó el 28 de mayo; cómo fue financiada y quiénes participaron en las distintas instancias de gobierno en Tabasco, coordinados por una Junta Directiva Estatal y sus respectivas filiales municipales. También, se señala que hubo 100 participantes y que presentaron 226 artículos. Al mismo tiempo, se ponen los nombres de los participantes más activos en las diferentes juntas; los datos de los que apoyaron con muebles, transporte, impresiones, música, etc.; de los tabasqueños que realizaron los adornos, elaboraron kioscos y participaron entusiastamente.
Leyendo esta parte del libro, se van a encontrar a los apellidos de muchas familias que persisten hasta hoy, entre ellos: Palavicini, Correa, Serra, Melo, Peña, Fitzpatrick, Noverola, López, Martínez, Ortiz, Sosa, Méndez, Becerra, Castellanos, Rosado, Rodríguez, Armengol, Valencia, Cetina, Ferrer, Pintado, Rovirosa, Pellicer, Bulnes, Lastra, Merino, Román, Eskildsen, Valenzuela, Díaz, González, Ramos, entre otros.
El libro contiene los siguientes documentos históricos: las invitaciones para integrar la Sociedad de Concursos; el Acta de instalación de la Sociedad; las Bases de la Sociedad de Concursos (para realizar el primer ensayo); la Convocatoria del Ensayo de la Exposición Regional de Plantas, Flores y Frutas; el Directorio para los Expositores; los documentos con los nombres de las comisiones, integradas para la organización de la Exposición; el Nombramiento de los Socios Honorarios; y documentos diversos relativos a la correspondencia recibida y enviada, en relación a la realización del evento.
Entre los diversos documentos, sobresale la lista de los más de 190 socios; también, resalta el programa; el discurso que pronunció José N. Rovirosa; la poesía de Dolores Correa Zapata, que se leyó en la inauguración; la poesía que declamó Marcos E. Becerra; los dictámenes de los jurados calificadores, donde se encuentran los diferentes ganadores de los distintos productos exhibidos; el informe de la comisión organizadora y las reseñas que publicó la prensa local.
En especial, me llama la atención el documento que se titula: Ligeros Apuntes sobre la Carpología del Estado, elaborado por los alumnos de botánica del Instituto Juárez. Y también, la participación de muchas mujeres, entre ellas: Manuela Jiménez, Beatriz Loria, Aurelia Franyuti, Carmen López, Felicitas Sevilla, Agustina Santiago, María Miller, Aurora Becerra, Rosa Méndez, Rita Castellanos, las hermanas Díaz Prieto, Eva Becerra, Teresa Soto, las Hermanas Pedrero, Angela Bonfil, etc.
Así, por el contenido del libro PRIMERA EXPOSICIÓN REGIONAL TABASQUEÑA DE PLANTAS FLORES Y FRUTAS. Es necesario que se vuelva a imprimir de manera íntegra, porque sin duda, formará parte de la colección de todas las familias tabasqueñas, que con él en la mano, podrán explicar el origen de su actual feria.
En ese proceso, el tabasqueño se niega a olvidar, viejos y jóvenes recuerdan y confluyen en su historia, que se manifiesta cotidianamente en su cultura, que está presente en sus pueblos originarios, en su forma de hablar, en sus creaciones literarias, en los dulces y comidas tradicionales; y desde luego, en su patrimonio cultural intangible: en sus festividades; algunas con un origen religioso, que expresan sincretismo y mestizaje; pero otras, con una expresión extraordinariamente profana, como el carnaval y la feria.
Por esa razón, los tabasqueños deben rescatar las obras históricas que objetivamente les expliquen el origen y el desarrollo de sus tradiciones culturales. Entre esas obras, se encuentra el libro PRIMERA EXPOSICIÓN REGIONAL TABASQUEÑA DE PLANTAS FLORES Y FRUTAS, impreso en 1899. Libro en el que se narra cómo se dio esa primera exposición, que es el antecedente más remoto de la actual Feria Tabasco 2023.
En las primeras páginas del libro podrán leer, como introducción, una breve explicación de cómo se organizó y se realizó dicha Exposición; se dice que fue producto de la iniciativa de la Sociedad de Concursos, que se integró en marzo y abril de 1899, que emitió el 17 del mismo mes, la convocatoria para realizar el Certamen de Plantas Flores y Frutas, con reglamento e instrucciones para los participantes.
En estas primeras páginas, se nos explica por qué la exposición se realizó el 28 de mayo; cómo fue financiada y quiénes participaron en las distintas instancias de gobierno en Tabasco, coordinados por una Junta Directiva Estatal y sus respectivas filiales municipales. También, se señala que hubo 100 participantes y que presentaron 226 artículos. Al mismo tiempo, se ponen los nombres de los participantes más activos en las diferentes juntas; los datos de los que apoyaron con muebles, transporte, impresiones, música, etc.; de los tabasqueños que realizaron los adornos, elaboraron kioscos y participaron entusiastamente.
Leyendo esta parte del libro, se van a encontrar a los apellidos de muchas familias que persisten hasta hoy, entre ellos: Palavicini, Correa, Serra, Melo, Peña, Fitzpatrick, Noverola, López, Martínez, Ortiz, Sosa, Méndez, Becerra, Castellanos, Rosado, Rodríguez, Armengol, Valencia, Cetina, Ferrer, Pintado, Rovirosa, Pellicer, Bulnes, Lastra, Merino, Román, Eskildsen, Valenzuela, Díaz, González, Ramos, entre otros.
El libro contiene los siguientes documentos históricos: las invitaciones para integrar la Sociedad de Concursos; el Acta de instalación de la Sociedad; las Bases de la Sociedad de Concursos (para realizar el primer ensayo); la Convocatoria del Ensayo de la Exposición Regional de Plantas, Flores y Frutas; el Directorio para los Expositores; los documentos con los nombres de las comisiones, integradas para la organización de la Exposición; el Nombramiento de los Socios Honorarios; y documentos diversos relativos a la correspondencia recibida y enviada, en relación a la realización del evento.
Entre los diversos documentos, sobresale la lista de los más de 190 socios; también, resalta el programa; el discurso que pronunció José N. Rovirosa; la poesía de Dolores Correa Zapata, que se leyó en la inauguración; la poesía que declamó Marcos E. Becerra; los dictámenes de los jurados calificadores, donde se encuentran los diferentes ganadores de los distintos productos exhibidos; el informe de la comisión organizadora y las reseñas que publicó la prensa local.
En especial, me llama la atención el documento que se titula: Ligeros Apuntes sobre la Carpología del Estado, elaborado por los alumnos de botánica del Instituto Juárez. Y también, la participación de muchas mujeres, entre ellas: Manuela Jiménez, Beatriz Loria, Aurelia Franyuti, Carmen López, Felicitas Sevilla, Agustina Santiago, María Miller, Aurora Becerra, Rosa Méndez, Rita Castellanos, las hermanas Díaz Prieto, Eva Becerra, Teresa Soto, las Hermanas Pedrero, Angela Bonfil, etc.
Así, por el contenido del libro PRIMERA EXPOSICIÓN REGIONAL TABASQUEÑA DE PLANTAS FLORES Y FRUTAS. Es necesario que se vuelva a imprimir de manera íntegra, porque sin duda, formará parte de la colección de todas las familias tabasqueñas, que con él en la mano, podrán explicar el origen de su actual feria.