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La Verdad del Sureste

MEMORIA TABASQUEÑA

EL 68 TABASQUEÑO: ¡NO SE OLVIDA!


MEMORIA TABASQUEÑA
En todas las sociedades, los grupos hegemónicos construyen una versión a modo de la historia de la sociedad que administran. En México, fue una tradición que los distintos gobiernos impusieron como si fuera normal, porque para controlar a la sociedad y legitimarse, necesitaban usar el pasado e imponer una idea de verdad sobre nuestra dinámica histórica como país.
Desde esa perspectiva, los historiadores tuvieron que luchar para hacerle ver a la población que lo que se difundía y enseñaba de historia, en las clases de civismo e historia en la primaria y secundaria, en la prensa, la radio y muchos canales de televisión, era más discurso político, que conocimiento histórico; cuyo fin era ideologizar y enajenar a los ciudadanos bajo los límites del poder. En oposición, a la toma de conciencia, que genera el aprendizaje del conocimiento objetivo de la historia.
Con la llegada de la 4T, la postura de los historiadores fue reivindicada por el propio Presidente de la República: Andrés Manuel López Obrador; porque, como política de Estado, AMLO promueve que se conozca la historia bajo el principal parámetro que legitima el quehacer científico de los historiadores: la verdad. Con el fin de que, los ciudadanos se formen con una conciencia acerca de su pasado, su cultura e identidad.
Por esa razón, es extraño que en Tabasco, un gobierno de la 4T, con instituciones culturales y grupos sociales afines al proyecto de AMLO, no tengan memoria y no recuerden que hace 65 años, se dio el movimiento estudiantil tabasqueño de 1968, que fue anterior al movimiento de la Ciudad de México y, al mismo tiempo, que el mayo francés.
Tengo varias hipótesis del por qué en Tabasco, no se quiere recordar el movimiento estudiantil de 1968: la primera hipótesis tiene que ver con el hecho de que, varios protagonistas del movimiento están vivos, forman parte del gobierno actual y de las oligarquías que detentan el poder. Algunos, como estudiantes traicionaron al movimiento y operaron a favor del gobierno y los políticos que ejercieron la represión. A ellos, no les interesa que se recuerde nada.
La segunda hipótesis, alude a la falta de conciencia histórica, de memoria y conocimiento histórico de los ciudadanos y de los diversos grupos y organizaciones sociales: sindicatos, organizaciones estudiantiles, grupos culturales y colectivos feministas, que en una dinámica de negociación y burocratización, se mueven al son de los grupos políticos e instituciones locales y, en ese proceso, no se han acordado de realizar algún evento político o cultural para reflexionar sobre el 68 tabasqueño.
Otra hipótesis tiene que ver con la impunidad y la justicia, con el hecho de que se oculta el pasado, se deja en el olvido, para que no se conozca lo que realmente sucedió; para que no se señalen a los responsables de la represión, las órdenes judiciales, los encarcelamientos, las torturas y las muertes. Por eso, en Tabasco, nunca se ha establecido una Comisión de la Verdad sobre el movimiento estudiantil de 1968. Por ello, no se ha precisado si en Villahermosa y contra los estudiantes de la Escuela Normal y la Universidad Juárez de Tabasco (UJT) se cometió algún crimen de Estado.
Así, para que las nuevas generaciones se enteren, pregunten e investiguen sobre el tema, les informo que: entre marzo y julio de 1968 se dio un movimiento estudiantil en Tabasco, que tuvo sus antecedentes en los movimientos estudiantiles de 1966 y 1967. Fue un movimiento que inició en la escuela preparatoria y en la Escuela Normal, que se extendió a todas las escuelas de la UJT. Surgió como un movimiento que sostenía demandas estudiantiles legítimas: democracia en elecciones estudiantiles y mayor presupuesto para las diferentes escuelas; contra al aumento del transporte urbano, contra la represión a los estudiantes por parte de directores y administradores de escuelas y, desde luego, exigían respeto a la libre manifestación y expresión de las ideas.
Ese movimiento, exhibió el carácter autoritario y represivo del gobierno de Mora Martínez en Tabasco; también, la incapacidad política de administradores del gobierno local, intelectuales y educadores, para atender las demandas de una nueva generación de estudiantes. Por ello, en la próxima semana les explicaré, cronológicamente cómo se dio el movimiento y quienes fueron los sujetos que participaron en él, del lado de los represores y, enarbolando las demandas y exigencias estudiantiles. Porque:
¡EL 68 TABASQUEÑO NO SE OLVIDA!
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