MEMORIA TABASQUEÑA
75 AÑOS DEL RESTABLECIMIENTO DE LA CARRERA DE DERECHO EN TABASCO
A sugerencia de amigos abogados y de compañeros docentes de la licenciatura de Derecho de la UJAT, a continuación, les explicaré como se restablecieron los estudios de Jurisprudencia en el Instituto Juárez en 1948. No omito decir que: es imperdonable que en la DACSYH de la UJAT, donde se estudian la licenciatura y posgrados en derecho, no hayan realizado ninguna conmemoración, para recordar el 75 aniversario de la carrera de estudios superiores, más antigua de Tabasco.
Cuando en 1947, el gobernador Francisco J. Santamaría anunció que se reabriría la Carrera de Derecho en el Instituto Juárez (IJ), lo hizo como parte de un ambicioso proyecto, que transformó la estructura institucional educativa de Tabasco; como parte de un proceso de renovación cultural que se impulsó en todo el estado. También lo hizo, porque a él le tocó vivir los hechos que llevaron al cierre de la vieja Escuela de Jurisprudencia en 1919; cuyas causas estuvieron relacionadas, con el hecho de quitarle a las oligarquías locales, a sus operadores políticos: notarios y abogados.
Desde su campaña política, como candidato a gobernador, Santamaría anunció que transformaría al Instituto Juárez, que le devolvería su antigua grandeza y, que empezaría por decretar el establecimiento de los estudios de Jurisprudencia. Tal propósito se empezó a concretar el 14 de septiembre de 1947, cuando se le asignó al Salón de Actos del Instituto Juárez, el nombre de Dr. Simón Sarlat Nova. En ese evento, se anunció que en 1948 iniciarían las clases de la Carrera de Jurisprudencia. Esa reunión fue precedida por el senador Adolfo López Mateos; el gobernador de Tabasco; Antonio Taracena; Agustín Beltrán Bastar; Alfonso Sosa Vera; Mario Colorado Iris, alumnos y maestros del IJ.
En esa dinámica, el 30 de octubre de 1947, a través del Decreto No. 19, emitido por el H. Congreso del Estado de Tabasco, se derogó el artículo 3º transitorio de la ley del Plan de Estudios del Instituto Juárez del 18 de julio de 1919, con el que se suprimieron las carreras de Jurisprudencia y Notariado. La Carrera de Derecho debía estudiarse teniendo como base el Plan de Estudios de la Escuela Nacional de Jurisprudencia; mientras que la carrera de Notariado, debía cumplir con los requisitos exigidos por el Plan de Estudios del IJ y la Ley de Notariado de la época.
En los trabajos previos a las clases, participaron los licenciados: Antonio Suárez Hernández, director del IJ, Mario A. Brown Peralta y Manuel A. Villegas presidente y secretario de la “Sociedad de Exalumnos y Amigos del IJ”, Julián Urrutia Burelo, Eduardo Alday Hernández, Manuel A. Villegas, Alejandrino Álvarez, Jesús A. Sibilla, José Manuel Castro, Eduardo Langle, Ramón Jorge de la Cerda Ritz, Máximo Evia, Miguel Paredes Campos, Bernardo del Águila, Arístides Prats Salazar, etc., docentes del IJ y, profesionales del derecho, incrustados en las distintas instituciones locales.
Las materias que debían de cursar, los que se inscribieran a Derecho fueron las siguientes: Primer Año: Derecho Civil; Derecho Romano; Economía Política; Introducción al Estudio del Derecho y Sociología. Segundo Año: Derecho Civil II; Derecho Penal; Derecho Procesal Civil; Derecho Romano II; Economía Política y Teoría General del Estado. Tercer Año: Derecho Administrativo; Derecho Constitucional; Derecho Penal II; Derecho Procesal Civil y Teoría General de las Obligaciones. Cuarto Año: Derecho Procesal Penal; Derecho del Trabajo, Primer Curso: Contratos; Derecho Mercantil; Garantías y Amparo; Derecho Administrativo y Derecho Internacional Público. Quinto Año: Derecho Internacional Privado; Medicina Legal; Derecho Procesal del Trabajo; Derecho Agrario; Derecho Mercantil II; Práctica Forense; Filosofía del Derecho e Historia del Derecho Patrio (Optativa).
Con esa propuesta curricular, el 9 de febrero de 1948, en el contexto de la inauguración de cursos en el Instituto Juárez iniciaron las clases de la carrera de Derecho. Los maestros nombrados para impartir las materias del primer año fueron: Lic. Mario Brown Peralta; Lic. Guadalupe Hernández; Lic. Eduardo Alday Hernández; Lic. Juan Garzón Pérez y el Lic. Belisario Colorado Jr.
Así, hoy a 75 años de distancia recordemos y mantengamos en nuestra memoria a esos tabasqueños, que se preocuparon por restablecer la carrera de Derecho y, con ello, contribuyeron a la reforma de los códigos fundamentales de Tabasco y, a una práctica jurídica, con contenido académico.
Cuando en 1947, el gobernador Francisco J. Santamaría anunció que se reabriría la Carrera de Derecho en el Instituto Juárez (IJ), lo hizo como parte de un ambicioso proyecto, que transformó la estructura institucional educativa de Tabasco; como parte de un proceso de renovación cultural que se impulsó en todo el estado. También lo hizo, porque a él le tocó vivir los hechos que llevaron al cierre de la vieja Escuela de Jurisprudencia en 1919; cuyas causas estuvieron relacionadas, con el hecho de quitarle a las oligarquías locales, a sus operadores políticos: notarios y abogados.
Desde su campaña política, como candidato a gobernador, Santamaría anunció que transformaría al Instituto Juárez, que le devolvería su antigua grandeza y, que empezaría por decretar el establecimiento de los estudios de Jurisprudencia. Tal propósito se empezó a concretar el 14 de septiembre de 1947, cuando se le asignó al Salón de Actos del Instituto Juárez, el nombre de Dr. Simón Sarlat Nova. En ese evento, se anunció que en 1948 iniciarían las clases de la Carrera de Jurisprudencia. Esa reunión fue precedida por el senador Adolfo López Mateos; el gobernador de Tabasco; Antonio Taracena; Agustín Beltrán Bastar; Alfonso Sosa Vera; Mario Colorado Iris, alumnos y maestros del IJ.
En esa dinámica, el 30 de octubre de 1947, a través del Decreto No. 19, emitido por el H. Congreso del Estado de Tabasco, se derogó el artículo 3º transitorio de la ley del Plan de Estudios del Instituto Juárez del 18 de julio de 1919, con el que se suprimieron las carreras de Jurisprudencia y Notariado. La Carrera de Derecho debía estudiarse teniendo como base el Plan de Estudios de la Escuela Nacional de Jurisprudencia; mientras que la carrera de Notariado, debía cumplir con los requisitos exigidos por el Plan de Estudios del IJ y la Ley de Notariado de la época.
En los trabajos previos a las clases, participaron los licenciados: Antonio Suárez Hernández, director del IJ, Mario A. Brown Peralta y Manuel A. Villegas presidente y secretario de la “Sociedad de Exalumnos y Amigos del IJ”, Julián Urrutia Burelo, Eduardo Alday Hernández, Manuel A. Villegas, Alejandrino Álvarez, Jesús A. Sibilla, José Manuel Castro, Eduardo Langle, Ramón Jorge de la Cerda Ritz, Máximo Evia, Miguel Paredes Campos, Bernardo del Águila, Arístides Prats Salazar, etc., docentes del IJ y, profesionales del derecho, incrustados en las distintas instituciones locales.
Las materias que debían de cursar, los que se inscribieran a Derecho fueron las siguientes: Primer Año: Derecho Civil; Derecho Romano; Economía Política; Introducción al Estudio del Derecho y Sociología. Segundo Año: Derecho Civil II; Derecho Penal; Derecho Procesal Civil; Derecho Romano II; Economía Política y Teoría General del Estado. Tercer Año: Derecho Administrativo; Derecho Constitucional; Derecho Penal II; Derecho Procesal Civil y Teoría General de las Obligaciones. Cuarto Año: Derecho Procesal Penal; Derecho del Trabajo, Primer Curso: Contratos; Derecho Mercantil; Garantías y Amparo; Derecho Administrativo y Derecho Internacional Público. Quinto Año: Derecho Internacional Privado; Medicina Legal; Derecho Procesal del Trabajo; Derecho Agrario; Derecho Mercantil II; Práctica Forense; Filosofía del Derecho e Historia del Derecho Patrio (Optativa).
Con esa propuesta curricular, el 9 de febrero de 1948, en el contexto de la inauguración de cursos en el Instituto Juárez iniciaron las clases de la carrera de Derecho. Los maestros nombrados para impartir las materias del primer año fueron: Lic. Mario Brown Peralta; Lic. Guadalupe Hernández; Lic. Eduardo Alday Hernández; Lic. Juan Garzón Pérez y el Lic. Belisario Colorado Jr.
Así, hoy a 75 años de distancia recordemos y mantengamos en nuestra memoria a esos tabasqueños, que se preocuparon por restablecer la carrera de Derecho y, con ello, contribuyeron a la reforma de los códigos fundamentales de Tabasco y, a una práctica jurídica, con contenido académico.