MEMORIA TABASQUEÑA
Villahermosa en la fondo fotográfico del Archivo General de la Nación
La fotografía es para las y los historiadores el rostro directo del hecho histórico, un momento captado del acontecer. A través de ella, podemos visualizar las caras de los protagonistas, del entorno, de un lugar que -casi siempre- va cambiando. Para la investigación histórica, la fotografía no es solo un complemento o un adorno, sino una fuente de estudio, porque a partir de su análisis podemos descubrir detalles de la realidad; también porque se puede articular su contenido con otros documentos de carácter histórico.
Con estas palabras iniciales, les comparto la reseña de una exposición de reproducciones fotográficas que se realizó como parte del “Festival Villahermosa 2023” y en el marco del Primer Encuentro sobre Archivos e Historia Municipal que se llevó a cabo del 22 al 24 de junio. La exposición fue montada en el andador Manuel Sánchez Mármol del centro histórico, a un costado del Centro Cultural de Villahermosa y consta de 35 reproducciones, son fotografías que están en el Archivo General de la Nación (AGN).
La exposición fue inaugurada por la alcaldesa de Centro: Yolanda Osuna Huerta; por el director del Archivo General de la Nación: el doctor en Historia Carlos Enrique Ruiz Abreu; por el director del Archivo General de Tabasco: Dr. Jorge Luis Capdepont Ballina; y por el director del Archivo General del Municipio de Centro: Dr. Gualberto Iván Luna Jiménez.
El contenido de la exposición es sobre la vida cotidiana de la población, eventos políticos que fueron un parteaguas en la historia del siglo XX en Tabasco, como lo fue el derecho al voto femenino. Además de lo anterior, en el recorrido por la exposición, también se pueden observar algunas imágenes de las calles, avenidas y edificaciones emblemáticas de Villahermosa, que con el paso del tiempo y por la intervención humana, sufrieron modificaciones o fueron destruidos, como es el caso del palacio municipal.
Gracias a esta exposición, podemos reflexionar sobre la relevancia de la fotografía para los estudios históricos ya que son evidencia directa de la experiencia humana, del acto social o individual. Con la ayuda de la fotografía, la explicación histórica adquiere un carácter lúdico y didáctico en el sentido que ofrece no solo a quien investiga sino al público en general, un acercamiento más concreto con el pasado.
Sin embargo, es pertinente señalar que en las imágenes también hay un mensaje, una intencionalidad social por parte de quien toma la fotografía, en los que se relaciona el contexto histórico, la condición social, los intereses, etcétera. Por ello, es importante que en Tabasco sean creados archivos fotográficos en todos los municipios, para que las futuras generaciones de tabasqueños y tabasqueñas puedan consultar y conocer a partir de la imagen y de la explicación histórica cómo su entorno, la gente, la cotidianidad se trastoca y modifica.
Para los villahermosinos, es un verdadero deleite conocer estas imágenes que resguarda el Archivo General de la Nación, porque son una ventana a un pasado inmediato que nos determina; porque nos sirven para recordar parte de nuestra cultura urbana, para reafirmar nuestra identidad y, desde luego, para revalorar nuestra memoria histórica.
En particular, me llamó la atención como la exposición fotográfica es revisada por los ciudadanos que circulan en el andador Sánchez Mármol; se detienen, observan, leen los pies de las fotografías y sacan su celular y toman una foto de la foto. Colocadas en ese espacio, las imágenes captan, atrapan y le transmiten mensajes diversos a los ciudadanos de todas las clases: a los maestros y estudiantes, a la ama de casa, al vendedor ambulante, a cada persona que se detiene, se rasca la cabeza y se ríe, ante la foto de un mitin que le da la bienvenida a Garrido.
Así, cada fotografía genera una atracción diferente en cada transeúnte; las mujeres se detienen a ver las escenas de las mujeres votando; los jóvenes ven un desfile en el que aparecen los estudiantes del Instituto Juárez y, algunos señores ven el viejo palacio municipal, la imagen del río Grijalva con el famoso barco: Capitán Beuló.
Y esas escenas son impresionantes, nos revelan el poder de la fotografía; el ver cómo cada imagen atrapa a sujetos diferentes es algo único. Por esas experiencias, no me queda más que invitar a los ciudadanos a que visiten la exposición y dejen que sus ojos descubran parte del pasado de nuestra ciudad.
Con estas palabras iniciales, les comparto la reseña de una exposición de reproducciones fotográficas que se realizó como parte del “Festival Villahermosa 2023” y en el marco del Primer Encuentro sobre Archivos e Historia Municipal que se llevó a cabo del 22 al 24 de junio. La exposición fue montada en el andador Manuel Sánchez Mármol del centro histórico, a un costado del Centro Cultural de Villahermosa y consta de 35 reproducciones, son fotografías que están en el Archivo General de la Nación (AGN).
La exposición fue inaugurada por la alcaldesa de Centro: Yolanda Osuna Huerta; por el director del Archivo General de la Nación: el doctor en Historia Carlos Enrique Ruiz Abreu; por el director del Archivo General de Tabasco: Dr. Jorge Luis Capdepont Ballina; y por el director del Archivo General del Municipio de Centro: Dr. Gualberto Iván Luna Jiménez.
El contenido de la exposición es sobre la vida cotidiana de la población, eventos políticos que fueron un parteaguas en la historia del siglo XX en Tabasco, como lo fue el derecho al voto femenino. Además de lo anterior, en el recorrido por la exposición, también se pueden observar algunas imágenes de las calles, avenidas y edificaciones emblemáticas de Villahermosa, que con el paso del tiempo y por la intervención humana, sufrieron modificaciones o fueron destruidos, como es el caso del palacio municipal.
Gracias a esta exposición, podemos reflexionar sobre la relevancia de la fotografía para los estudios históricos ya que son evidencia directa de la experiencia humana, del acto social o individual. Con la ayuda de la fotografía, la explicación histórica adquiere un carácter lúdico y didáctico en el sentido que ofrece no solo a quien investiga sino al público en general, un acercamiento más concreto con el pasado.
Sin embargo, es pertinente señalar que en las imágenes también hay un mensaje, una intencionalidad social por parte de quien toma la fotografía, en los que se relaciona el contexto histórico, la condición social, los intereses, etcétera. Por ello, es importante que en Tabasco sean creados archivos fotográficos en todos los municipios, para que las futuras generaciones de tabasqueños y tabasqueñas puedan consultar y conocer a partir de la imagen y de la explicación histórica cómo su entorno, la gente, la cotidianidad se trastoca y modifica.
Para los villahermosinos, es un verdadero deleite conocer estas imágenes que resguarda el Archivo General de la Nación, porque son una ventana a un pasado inmediato que nos determina; porque nos sirven para recordar parte de nuestra cultura urbana, para reafirmar nuestra identidad y, desde luego, para revalorar nuestra memoria histórica.
En particular, me llamó la atención como la exposición fotográfica es revisada por los ciudadanos que circulan en el andador Sánchez Mármol; se detienen, observan, leen los pies de las fotografías y sacan su celular y toman una foto de la foto. Colocadas en ese espacio, las imágenes captan, atrapan y le transmiten mensajes diversos a los ciudadanos de todas las clases: a los maestros y estudiantes, a la ama de casa, al vendedor ambulante, a cada persona que se detiene, se rasca la cabeza y se ríe, ante la foto de un mitin que le da la bienvenida a Garrido.
Así, cada fotografía genera una atracción diferente en cada transeúnte; las mujeres se detienen a ver las escenas de las mujeres votando; los jóvenes ven un desfile en el que aparecen los estudiantes del Instituto Juárez y, algunos señores ven el viejo palacio municipal, la imagen del río Grijalva con el famoso barco: Capitán Beuló.
Y esas escenas son impresionantes, nos revelan el poder de la fotografía; el ver cómo cada imagen atrapa a sujetos diferentes es algo único. Por esas experiencias, no me queda más que invitar a los ciudadanos a que visiten la exposición y dejen que sus ojos descubran parte del pasado de nuestra ciudad.