MEMORIA TABASQUEÑA
ARCADIO ZENTELLA Y SUS IDEAS MISÓGINAS
En la historiografía tabasqueña existe una narrativa histórica que tiende a exaltar a los protagonistas de los hechos y procesos de la historia local. Muchos libros de historia han elaborado un discurso que nos vendió imágenes, representaciones y descripciones inventadas, falsas o mediatizadas de sus vidas. Para que las futuras generaciones, reprodujeran esos contenidos y definieran su pasado, con significados que no cuestionaran a los gobernantes, intelectuales y administradores públicos.
Pero, los historiadores al revisar los libros de historia, leer los periódicos antiguos y conocer el contenido de algunos documentos históricos, conocemos otra historia, la cara ocultada por la historia oficial. Hemos descubierto, aprendido, enseñado y difundido una historia más completa de la vida y la obra de los tabasqueños; para comprender su naturaleza social como parte de una cultura y un contexto, en relaciones, prácticas y un proyecto social concreto.
Entre los personajes de la historia que hemos podido redescubrir en los últimos años están: León Alejo Torre, Dueñas, Felipe J. Serra, Gregorio Méndez, Sánchez Mármol, José N. Rovirosa, Simón Sarlat, Bandala, Zentella, Policarpo Valenzuela, Mestre, Santamaría, Iduarte, Eskildsen, Delaval, Cristina Pacheco, Pellicer, Garrido, Madrazo, etc., hombres y mujeres con matices de grises en su historia personal, ocultados, ignorados e incomprendidos.
Entre esos hombres se encuentra Arcadio Zentella, que vivió entre 1844 y 1920; que fue un intelectual liberal tabasqueño, que se asumió como radical y juarista, luchando por el liberalismo y contra la intervención francesa en el periodismo. Un hombre que sobresalió por sus conocimientos académicos, respetado por su creatividad literaria y por su compromiso con la educación y la enseñanza de las nuevas generaciones.
Arcadio Zentella fue el responsable de coordinar, reestructurar y establecer, un nuevo y moderno, sistema educativo en el ámbito local a finales del siglo XIX; fue un ideólogo del porfiriato, operador político de Simón Sarlat y Bandala; y en ese contexto, también fue miembro de las élites y oligarquías locales, que se hicieron de bienes, poder político y prestigio, al amparo de la administración pública y su quehacer intelectual.
Pero, lo más sorprendente de su historia personal, implica conocer sus ideas misóginas, expuestas en su obra: CARTAS ENCICLOPEDICAS, publicadas en 1913 en San Juan Bautista y con el prólogo de Justo Cecilio Santa Anna, conocido intelectual y burócrata, también operador de los oligarcas locales.
No pretendo hacer un análisis de las CARTAS ENCICLOPEDICAS, solo quiero señalar que la “Carta número VIII”, contiene una serie de ideas y planteamientos discriminatorios y misóginos sobre las mujeres. El contenido textual de esa carta tiene el objetivo de argumentar y legitimar que el hombre es un ser superior, física y mentalmente, a la mujer; superioridad (según Zentella) que se expresa en un plano estético, intelectual y cultural.
Zentella manifiesta que conoce las ideas feministas, que exponen las circunstancias estructurales, de condicionamiento social, que impiden el desarrollo de la mujer. Se opone a ellas y expone planteamientos evolucionistas y darwinistas para descalificarlas. De manera directa, señala lo siguiente:
1.- Citando a Aristóteles dice “…que las mujeres eran hombres no formados”.
2.- Analiza las diferencias físicas entre hombres y mujeres y, les asigna valores sociales; de ahí concluye que esas diferencias y su desarrollo biológico definen el carácter y la personalidad.
3.- La mujer, en su evolución, “…llega a la suprema categoría,” al convertirse en madre.
4.- “El cerebro de la mujer, comparado con el del hombre, (…) es inferior, y de esta inferioridad da testimonio la historia.”
5.- “En el momento actual de nuestra civilización es bastante grande el número de mujeres que reciben una instrucción igual a la que reciben los hombres, y sin embargo, proporcionalmente sobresalen estos a aquellas.”
6.- “Los hechos nos enseñan que hay una diferencia notable entre el órgano del pensamiento del hombre y el de la mujer, tal como hemos visto, que hay entre otros órganos, considerados anatómica y fisiológicamente.”
7.- Las sociedades son guiadas por los machos que sobresalen por sus capacidades físicas e intelectuales, sobresalen los más sabios y más fuertes.
Con estas ideas, y otras más, Zentella realiza acotaciones y juicios de valor absurdos sobre las mujeres y, aborda la educación, las relaciones políticas, la moda, la religión, el matrimonio y la maternidad. Así, el famoso autor de la novela de Perico concluye que la falta del desarrollo de las células cerebrales de las mujeres, las hacen seres inferiores.
Pero, los historiadores al revisar los libros de historia, leer los periódicos antiguos y conocer el contenido de algunos documentos históricos, conocemos otra historia, la cara ocultada por la historia oficial. Hemos descubierto, aprendido, enseñado y difundido una historia más completa de la vida y la obra de los tabasqueños; para comprender su naturaleza social como parte de una cultura y un contexto, en relaciones, prácticas y un proyecto social concreto.
Entre los personajes de la historia que hemos podido redescubrir en los últimos años están: León Alejo Torre, Dueñas, Felipe J. Serra, Gregorio Méndez, Sánchez Mármol, José N. Rovirosa, Simón Sarlat, Bandala, Zentella, Policarpo Valenzuela, Mestre, Santamaría, Iduarte, Eskildsen, Delaval, Cristina Pacheco, Pellicer, Garrido, Madrazo, etc., hombres y mujeres con matices de grises en su historia personal, ocultados, ignorados e incomprendidos.
Entre esos hombres se encuentra Arcadio Zentella, que vivió entre 1844 y 1920; que fue un intelectual liberal tabasqueño, que se asumió como radical y juarista, luchando por el liberalismo y contra la intervención francesa en el periodismo. Un hombre que sobresalió por sus conocimientos académicos, respetado por su creatividad literaria y por su compromiso con la educación y la enseñanza de las nuevas generaciones.
Arcadio Zentella fue el responsable de coordinar, reestructurar y establecer, un nuevo y moderno, sistema educativo en el ámbito local a finales del siglo XIX; fue un ideólogo del porfiriato, operador político de Simón Sarlat y Bandala; y en ese contexto, también fue miembro de las élites y oligarquías locales, que se hicieron de bienes, poder político y prestigio, al amparo de la administración pública y su quehacer intelectual.
Pero, lo más sorprendente de su historia personal, implica conocer sus ideas misóginas, expuestas en su obra: CARTAS ENCICLOPEDICAS, publicadas en 1913 en San Juan Bautista y con el prólogo de Justo Cecilio Santa Anna, conocido intelectual y burócrata, también operador de los oligarcas locales.
No pretendo hacer un análisis de las CARTAS ENCICLOPEDICAS, solo quiero señalar que la “Carta número VIII”, contiene una serie de ideas y planteamientos discriminatorios y misóginos sobre las mujeres. El contenido textual de esa carta tiene el objetivo de argumentar y legitimar que el hombre es un ser superior, física y mentalmente, a la mujer; superioridad (según Zentella) que se expresa en un plano estético, intelectual y cultural.
Zentella manifiesta que conoce las ideas feministas, que exponen las circunstancias estructurales, de condicionamiento social, que impiden el desarrollo de la mujer. Se opone a ellas y expone planteamientos evolucionistas y darwinistas para descalificarlas. De manera directa, señala lo siguiente:
1.- Citando a Aristóteles dice “…que las mujeres eran hombres no formados”.
2.- Analiza las diferencias físicas entre hombres y mujeres y, les asigna valores sociales; de ahí concluye que esas diferencias y su desarrollo biológico definen el carácter y la personalidad.
3.- La mujer, en su evolución, “…llega a la suprema categoría,” al convertirse en madre.
4.- “El cerebro de la mujer, comparado con el del hombre, (…) es inferior, y de esta inferioridad da testimonio la historia.”
5.- “En el momento actual de nuestra civilización es bastante grande el número de mujeres que reciben una instrucción igual a la que reciben los hombres, y sin embargo, proporcionalmente sobresalen estos a aquellas.”
6.- “Los hechos nos enseñan que hay una diferencia notable entre el órgano del pensamiento del hombre y el de la mujer, tal como hemos visto, que hay entre otros órganos, considerados anatómica y fisiológicamente.”
7.- Las sociedades son guiadas por los machos que sobresalen por sus capacidades físicas e intelectuales, sobresalen los más sabios y más fuertes.
Con estas ideas, y otras más, Zentella realiza acotaciones y juicios de valor absurdos sobre las mujeres y, aborda la educación, las relaciones políticas, la moda, la religión, el matrimonio y la maternidad. Así, el famoso autor de la novela de Perico concluye que la falta del desarrollo de las células cerebrales de las mujeres, las hacen seres inferiores.