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La Verdad del Sureste

MEMORIA TABASQUEÑA

LA UNIVERSIDAD NACIONAL SE FUNDÓ EL 22 DE SEPTIEMBRE DE 1910


MEMORIA TABASQUEÑA
Hace 113 años se fundó la Universidad Nacional, bajo la perspectiva positivista y darwinista de los porfiristas. Nació como una institución nueva y única, que nada tuvo que ver con el modelo institucional de la Real y Pontificia Universidad de la Ciudad de México, que se fundó en la Colonia. Así, la universidad que se creó el 22 de septiembre de 1910, en el contexto de las fiestas patrias del Centenario de la Independencia, que adquirió su autonomía en 1929, para constituirse oficialmente en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), solo tiene 113 años de historia. Por ello, los que dicen que la UNAM es heredera de la universidad que se estableció en la Nueva España en el siglo XVI, mienten y no tienen evidencias para sostener tal tesis.
El primer antecedente, de lo que hoy es la UNAM, es el proyecto de Ley Constitutiva de la Universidad Nacional que presentó y difundió Justo Sierra en 1881, ante la cámara de diputados y que nunca fue aprobado. El segundo antecedente, se encuentra en las discusiones y acuerdos de los Congresos Nacionales Pedagógicos, que se empezaron a realizar en la capital del país a partir de 1890; porque en el contexto de las reuniones de trabajo de los congresos, Justo Sierra empezó a argumentar la necesidad de que el país pudiera tener una nueva Institución de Educación Superior, encargada de impulsar el desarrollo científico y académico de la nación desde una perspectiva patriótica.
En el contexto funcional del porfirismo, la creación de una nueva universidad, fue identificado como un proyecto prioritario; un instrumento que debía formar parte de las alternativas coyunturales, que permitirían al estado refuncionalizarse y reconstruirse, en la difícil transición de las elecciones y el descontento popular de 1910. Porque con el nuevo proyecto educativo, se pretendía adecuar la formación de los cuadros administrativos porfiristas, a las nuevas exigencias que el capitalismo estaba imponiendo a nivel mundial. Con la nueva universidad se pretendía reimpulsar el desarrollo nacional, con nuevas perspectivas científicas y tecnológicas; que sirvieran para enfrentar los cuestionamientos, descontentos y conflictos; y lograr con ello, una recomposición social, en la que se diera una continuidad política al régimen del dictador Porfirio Díaz.
La idea de que la nueva institución no se pareciera a la universidad colonial, que clausuró el propio Maximiliano en 1865, por considerarla ultraconservadora durante el Segundo Imperio, fue argumentada por el propio Sierra, en las sesiones del Consejo Superior de Instrucción Pública, que se realizaron de enero a abril de 1910. En dichas sesiones, se explicó que la nueva universidad no debía tener ningún lazo con la vieja universidad; esa cuestión quedó plasmada en la Iniciativa de Ley de la Universidad Nacional de México, presentada por la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes al Congreso de la Unión.
Sobre el tema, el día de la inauguración de la nueva universidad, en su discurso, el Secretario de Instrucción Pública y Bellas Artes: Justo Sierra expuso lo siguiente: “…La Universidad mexicana que nace hoy no tiene árbol genealógico (…) Si no tiene antecesores, si no abuelos, nuestra Universidad tiene precursores: el gremio y claustro de la Real y Pontificia Universidad de México, no es para nosotros el antepasado, es el pasado…”
A partir de ese señalamiento, Sierra hizo una narración histórica sobre la universidad a través del tiempo, puntualizó sobre el carácter dogmático de la Real y Pontificia Universidad de la Ciudad de México; entonces, sus palabras fueron contundentes sobre ella, pues dijo: “…no había tenido ni una idea propia, ni realizado un solo acto trascendental á la vida del intelecto mexicano; no había hecho más que argüir y redargüir en aparatosos ejercicios de gimnastica mental, en presencia de arzobispos y virreyes, durante trescientos años.”
Por lo expuesto brevemente, ya que hay mucho más que decir sobre el tema, es obvio que la UNAM, solo tiene 113 años de antigüedad. También, las evidencias demuestran, que es un error querer asociar la historia de la universidad colonial y, que fue conservadora durante el siglo XIX, con la universidad que se inauguró el 22 de septiembre de 1910.
Para los conocedores de la historia de la educación en México, el proyecto de la creación de la Universidad Nacional es único y nacionalista, a pesar de estar atado a la perspectiva e intereses, clasistas y oligarcas, del grupo de los “científicos” porfiristas.
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