MEMORIA TABASQUEÑA
EL TREN MAYA: SU SIGNIFICADO HISTÓRICO, CULTURAL, ECONÓMICO Y POLÍTICO
La inauguración del Tren Maya por el Presidente Andrés Manuel López Obrador, quedará registrado en la memoria de los mexicanos por ser uno de los proyectos comunicativos integrales más importantes en la dinámica actual del planeta. Para los tabasqueños, es un hecho histórico que reivindica el proyecto político que encabeza uno mexicano, que nació aquí en el sureste, en el trópico húmedo de Tabasco; un ciudadano, que pública y cotidianamente recuerda su terruño, hace referencias a su historia, su cultura e identidad tabasqueña.
Pero más allá, de sentirnos orgullosos y reconocer la coherencia política, el compromiso social y la eficiencia administrativa de AMLO y, de otro tabasqueño, que asumió como tarea el reto de concluir la construcción del Tren Maya: Javier May, los mexicanos debemos registrar en nuestra memoria que la inauguración de ese proyecto, tiene diversos significados, en la dinámica histórica, económica, cultural y política del país; por ello, a continuación, les haré una seria de acotaciones sobre esas cuatro cuestiones.
Históricamente
En el Tren Maya, se sintetiza la perspectiva histórica que el presidente de la República asume, como parte del proyecto de la 4T, en la que se concibe que el sureste del país fue una zona olvidada por el desarrollo impulsado por el neoliberalismo. Por ello, su inauguración rompe con la tradición que impusieron los gobiernos del PRIAN, de solo ver al sur de México como una zona de extracción de materias primas. Al mismo tiempo, es un proyecto que busca el desarrollo integral de una amplia zona geográfica, pensando en generar bienestar social para el pueblo.
Por lo tanto, con el Tren Maya se planea que los grupos de indígenas y mestizos, que habían permanecido olvidados y marginados en la historia de México, sin olvidar y dejar sus tradiciones e identidad, se incorporen a nuevas formas de vida en las que dejen atrás la pobreza y el rezago en el que han vivido por siglos.
Culturalmente
El significado cultural del Tren Maya, no solo tiene que ver con que los marginados de nuestra historia se incorporen a un nuevo progreso social; sino además, con el objetivo de que conozcamos a los pueblos olvidados por los gobiernos anteriores. Reconociendo su origen maya, sus procesos históricos, su experiencia cultural que define y proyecta su identidad, en tradiciones y prácticas comunitarias únicas.
En esa perspectiva, ya se rescataron cientos de piezas arqueológicas y, en un corto tiempo, equipos interdisciplinarios de universitarios han rehabilitado diversas zonas arqueológicas; están abriendo varios museos; y reelaboran los conocimientos que teníamos sobre los pueblos mayas originarios, que existieron antes y después de la llegada de los españoles.
Económicamente
La construcción del Tren Maya constituye un claro ejemplo de lo que significa usar de manera eficiente los recursos públicos; nos demuestra como el proyecto de la 4T es capaz de articular obras de infraestructura de gran magnitud, articulando esfuerzos económicos de instituciones públicas y empresas privadas; como parte de un proceso, en el que el modelo de desarrollo económico demuestra ser eficiente y, es capaz de concretar alternativas que comuniquen y generen trabajo y desarrollo.
En el plano económico, el Tren Maya pretende no solo ser una empresa que comunique y desarrolle más el turismo; también pretende, que la economía de diversos sectores se reactive y permita generar nuevos procesos productivos, comerciales y de consumo. En una dinámica en la que los pueblos y las comunidades participen, ofreciendo productos y servicios.
Políticamente
El Tren Maya es una bofetada contra los anteriores gobiernos del PRIAN, que diseñaban proyectos y los construían con empresas privadas, invirtiendo dinero público y dejándole la administración a particulares. Su concreción, impugna la política de priistas y panistas de construir infraestructura, inflar los costos y robarse los recursos públicos. En fin, la construcción del Tren Maya, nos permite ver la corrupción que existía en anteriores gobiernos en la construcción de obra pública.
Desde luego que, también es un proyecto integral que cuestiona la postura de todos los grupos de la derecha que ridiculizaron su realización. Que invirtieron dinero para impugnar su construcción, que realizaron acciones legales para obstaculizar su avance y, que utilizaron los medios de comunicación para difundir mentiras sobre la 4T y el Tren Maya.
En conclusión, en el desarrollo histórico, económico, cultural y político del sureste mexicano, el Tren Maya significa una ruptura, una verdadera transformación de la realidad geográfica por las que surcan sus vías, que sintetiza la esencia más progresista de la 4T.
Pero más allá, de sentirnos orgullosos y reconocer la coherencia política, el compromiso social y la eficiencia administrativa de AMLO y, de otro tabasqueño, que asumió como tarea el reto de concluir la construcción del Tren Maya: Javier May, los mexicanos debemos registrar en nuestra memoria que la inauguración de ese proyecto, tiene diversos significados, en la dinámica histórica, económica, cultural y política del país; por ello, a continuación, les haré una seria de acotaciones sobre esas cuatro cuestiones.
Históricamente
En el Tren Maya, se sintetiza la perspectiva histórica que el presidente de la República asume, como parte del proyecto de la 4T, en la que se concibe que el sureste del país fue una zona olvidada por el desarrollo impulsado por el neoliberalismo. Por ello, su inauguración rompe con la tradición que impusieron los gobiernos del PRIAN, de solo ver al sur de México como una zona de extracción de materias primas. Al mismo tiempo, es un proyecto que busca el desarrollo integral de una amplia zona geográfica, pensando en generar bienestar social para el pueblo.
Por lo tanto, con el Tren Maya se planea que los grupos de indígenas y mestizos, que habían permanecido olvidados y marginados en la historia de México, sin olvidar y dejar sus tradiciones e identidad, se incorporen a nuevas formas de vida en las que dejen atrás la pobreza y el rezago en el que han vivido por siglos.
Culturalmente
El significado cultural del Tren Maya, no solo tiene que ver con que los marginados de nuestra historia se incorporen a un nuevo progreso social; sino además, con el objetivo de que conozcamos a los pueblos olvidados por los gobiernos anteriores. Reconociendo su origen maya, sus procesos históricos, su experiencia cultural que define y proyecta su identidad, en tradiciones y prácticas comunitarias únicas.
En esa perspectiva, ya se rescataron cientos de piezas arqueológicas y, en un corto tiempo, equipos interdisciplinarios de universitarios han rehabilitado diversas zonas arqueológicas; están abriendo varios museos; y reelaboran los conocimientos que teníamos sobre los pueblos mayas originarios, que existieron antes y después de la llegada de los españoles.
Económicamente
La construcción del Tren Maya constituye un claro ejemplo de lo que significa usar de manera eficiente los recursos públicos; nos demuestra como el proyecto de la 4T es capaz de articular obras de infraestructura de gran magnitud, articulando esfuerzos económicos de instituciones públicas y empresas privadas; como parte de un proceso, en el que el modelo de desarrollo económico demuestra ser eficiente y, es capaz de concretar alternativas que comuniquen y generen trabajo y desarrollo.
En el plano económico, el Tren Maya pretende no solo ser una empresa que comunique y desarrolle más el turismo; también pretende, que la economía de diversos sectores se reactive y permita generar nuevos procesos productivos, comerciales y de consumo. En una dinámica en la que los pueblos y las comunidades participen, ofreciendo productos y servicios.
Políticamente
El Tren Maya es una bofetada contra los anteriores gobiernos del PRIAN, que diseñaban proyectos y los construían con empresas privadas, invirtiendo dinero público y dejándole la administración a particulares. Su concreción, impugna la política de priistas y panistas de construir infraestructura, inflar los costos y robarse los recursos públicos. En fin, la construcción del Tren Maya, nos permite ver la corrupción que existía en anteriores gobiernos en la construcción de obra pública.
Desde luego que, también es un proyecto integral que cuestiona la postura de todos los grupos de la derecha que ridiculizaron su realización. Que invirtieron dinero para impugnar su construcción, que realizaron acciones legales para obstaculizar su avance y, que utilizaron los medios de comunicación para difundir mentiras sobre la 4T y el Tren Maya.
En conclusión, en el desarrollo histórico, económico, cultural y político del sureste mexicano, el Tren Maya significa una ruptura, una verdadera transformación de la realidad geográfica por las que surcan sus vías, que sintetiza la esencia más progresista de la 4T.