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La Verdad del Sureste

MEMORIA TABASQUEÑA

EL INSTITUTO JUÁREZ: SU FUNCIÓN EDUCATIVA Y SOCIAL EN LA HISTORIA DE TABASCO


MEMORIA TABASQUEÑA
El próximo primero de enero del 2024, el Instituto Juárez de Tabasco, cumple 145 años de haberse inaugurado. Actualmente, la UJAT es heredera de la tradición histórica y educativa de lo que fue el primer centro de educación superior de Tabasco. También, actualmente, la evidencia arquitectónica de lo que fue el Instituto Juárez, la tenemos en el edificio que se encuentra en el centro de Villahermosa, en la avenida 27 de febrero, cerca de la Plazuela del Águila.
En la memoria de los tabasqueños debe recordarse el significado histórico del Instituto Juárez (IJ) en la dinámica del desarrollo social de los tabasqueños; porque fue el primer centro de educación en el que se formaron las distintas generaciones que administraron y orientaron los destinos de la sociedad local, desde 1879 hasta 1958.
La historia de Tabasco, no puede pensarse, contarse o narrarse en los libros, sin señalar la influencia y determinación social, que la comunidad del Instituto Juárez ejerció sobre los procesos, relaciones y hechos sociales, que caracterizan a Tabasco en su devenir.
Por eso debemos recordar aquel memorable día, el primero de enero de 1879, en el que el IJ fue inaugurado y, debemos aprovechar la fecha para reivindicar lo que significó dicho espacio educativo, para las distintas generaciones de tabasqueños que estudiaron en sus aulas. Al mismo tiempo, debemos señalar las portaciones, de esas generaciones a la sociedad tabasqueña.
El Instituto Juárez se formó como parte de un largo proceso histórico; en otras entregas de Memoria Tabasqueña, ya se ha explicado cómo se dieron las relaciones y hechos en torno a ese suceso.
Por ello, ahora, les expondré algunas ideas sobre la función educativa y social que el IJ cumplió entre 1879 y 1958, hasta convertirse en universidad.
Entre 1879 y 1912, el plantel educativo creció bajo la hegemonía de los intereses de los oligarcas y porfiristas tabasqueños, que al principio, entre 1879 hasta 1886, lograron pactar en sus conflictos político y económicos e impulsaron el proyecto educativo del IJ, para que sus hijos y familiares se formaran por los caminos de la ciencia en su propio estado natal, en el campo de la educación, la topografía, la agrimensura, el comercio, la jurisprudencia, la farmacología y el notariado, para que dejaran de salir de Tabasco y, con ello, desarraigarse de su cultura e identidad.
Luego, desde 1886 hasta 1912, bajo la perspectiva positivista, el IJ formó a diferentes generaciones, que se convirtieron en los promotores, operadores y legitimadores del proyecto porfirista en Tabasco.
Los egresados del IJ fueron los principales administradores del sistema político local; contribuyeron en las reformas jurídicas, educativas, agrarias y laborales que se realizaron.
Con conocimientos e innovaciones, a partir de estudios académicos y técnicos, impulsaron el desarrollo social y económico.
Aunque, también participaron en la legitimación de las injusticias que impuso el porfiriato.
En los procesos de la Revolución Mexicana, tanto el bando revolucionario, con sus dos vertientes: La Brigada Usumacinta y La Brigada de la Chontalpa, como en el bando contrarrevolucionario, los miembros y egresados del IJ fueron protagonistas de primer orden; fueron actores que intervinieron en los hechos que definen la historia de Tabasco desde 1912 hasta 1923.
Fueron asesores, magistrados, diputados y senadores, regidores y, hasta gobernadores.
En 1923 y hasta 1935, durante toda la hegemonía garridistas, los grandes transformadores, ya sea como ideólogos o hombres y mujeres de acción; entre los principales, debemos contar a los integrantes del Instituto Juárez.
Desde luego, también los opositores a los garridistas, muchos fueron miembros del IJ.
En diversos campos realizaron aportaciones: en obras hidráulicas y agropecuarias, en las instituciones educativas y públicas crearon una nueva cultura administrativa y, fundamentaron la vida de los tabasqueños con una nueva legislación, más social y comprometida con las masas.
Entre 1936 y 1958, durante la institucionalización del régimen posrevolucionario en Tabasco, las diversas generaciones que confluyeron en el Instituto Juárez, que vivieron dentro de él, participaron en los procesos que vincularon a los tabasqueños con la dinámica regional y nacional.
Los miembros del IJ fueron sujetos de determinación histórica de esos años, que definieron la historia contemporánea del sureste mexicano.
Por ello, en nuestra memoria cotidiana, los que integramos la UJAT debemos recordar permanentemente a los bisabuelos, abuelos y padres, mujeres y hombres que, con compromiso, dedicación, ética y conocimientos, desde el Instituto Juárez, contribuyeron a la historia educativa y social de Tabasco.
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