MEMORIA TABASQUEÑA
FELIPE CARRILLO PUERTO: LAS RAZONES PARA RECORDARLO Y REIVINDICARLO EN EL 2024
El 3 de enero de 1924 fue asesinado Felipe Carrillo Puerto, era el gobernador de Yucatán y fue ejecutado en el contexto del golpe de estado que encabezó Adolfo de la Huerta en diciembre de 1923. Los delahuertistas en Yucatán detuvieron a Carrillo Puerto, a sus hermanos: Edesio, Wilfrido, Benjamín y al presidente municipal de Mérida: Manuel Berzunza, junto con varios seguidores y funcionarios públicos, les armaron un consejo de guerra y les dieron muerte.
Hoy a casi cien años de ese suceso, el 29 de diciembre de 2023, el Congreso de la Unión y el gobierno federal de México emitieron el decreto que declaró que el 2024 debe recordarse como el “AÑO DE FELIPE CARRILLO PUERTO, BENEMÉRITO, REVOLUCIONARIO Y DEFENSOR DEL MAYAB”. Con ello, toda la correspondencia federal y de las instituciones, deberá tener al calce esa leyenda. También, con el decreto se establece que deben realizarse actividades diversas que recuerden y conmemoren la obra y la vida de Felipe Carrillo Puerto.
Con ese acto, el gobierno de la 4T no solo reivindica a un revolucionario que siempre refrendó sus ideales zapatistas y que luchó y realizó reformas a favor de los indígenas, fue un crítico del régimen porfirista, que luchó por los ideales de Madero, contra Victoriano Huerta y que nunca aceptó la hegemonía de Carranza. Un revolucionario que, con la ley en la mano, enfrentó a la casta divina de Yucatán, a las oligarquías agrarias y comerciales, que en la coyuntura del movimiento delahuertista lo asesinaron.
Para comprender las ideas y posiciones políticas de Carrillo Puerto es indispensable conocer la historia de México: del Porfiriato y de la Revolución Mexicana; en especial, los micro procesos históricos que definen la dinámica social de la península de Yucatán. Y desde luego, conocer la vida de Carrillo Puerto, su formación familiar y social: su relación con parientes y amigos, su vida escolar, su práctica cotidiana y sus diversas posiciones políticas; así como, los hechos en los que participó activamente. Todo ello, nos permitirá conocerlo de manera integral y entender su proyecto y posición política en Yucatán; sobre todo, a través de las acciones y programa del Partido Socialista del Sureste (PSSE), que tenía como lema las mismas palabras del Plan de Ayala: “Tierra y Libertad”.
El 16 de marzo de 1916, Felipe Carrillo Puerto asumió la presidencia del Partido Socialista de Yucatán, en la ciudad de Mérida. Con ese hecho, los revolucionarios yucatecos empiezan a construir una hegemonía bajo la perspectiva y dirigencia de un grupo vinculado a los revolucionarios de Sonora, que se formaron y reafirmaron en el poder local, durante la gobernatura de Salvador Alvarado en Yucatán. De ese grupo, va a sobresalir Felipe Carrillo Puerto: un hombre con ideas socialistas, preocupado por las demandas de los obreros e interesado en resolver los problemas de los campesinos e indígenas, que se convirtió en un reformador social e intentó trasformar a Yucatán.
De 1916 a 1924, Carrillo Puerto fue dirigente del Partido Socialista de Yucatán, diputado local y federal y, gobernador de su estado; en seis años transformó al Partido Socialista, le dio un carácter popular y, con el soporte de las ligas de resistencia, le dio un sentido más amplio y lo llamó Partido Socialista del Sureste. Así, mientras en otros estados seguían los enfrentamientos armados, Carrillo Puerto impulsó una serie de reformas en Yucatán, para hacer cumplir los postulados de la Revolución. Por ejemplo, mientras en Tabasco, los revolucionarios se apegaban al carrancismo y luchaban contra villistas y zapatistas, Carrillo Puerto impulsó las ligas de resistencia con un claro matiz socialista, organizó a los obreros, a los indígenas y abrió espacios de participación política para las mujeres.
Carrillo Puerto conoció en carne propia la persecución, la represión y el exilio. Por ello, encontró en la organización de las masas su principal aliado, para reformar jurídicamente el sistema de regulación social yucateco, para realizar trasformaciones sociales que redimieran al obrero, al campesino, al indígena, a las mujeres y a los estudiantes. Por ese motivo, él y gran parte de su familia y seguidores fueron ejecutados por las oligarquías yucatecas.
Por ello, por lo que significa Carrillo Puerto en la historia regional del sureste de México, como reformador y revolucionario socialista, contra la idea de siempre recordar y conmemorar nuestra historia nacional, con hechos del centro y norte del país, hoy lo recordamos con beneplácito.
Hoy a casi cien años de ese suceso, el 29 de diciembre de 2023, el Congreso de la Unión y el gobierno federal de México emitieron el decreto que declaró que el 2024 debe recordarse como el “AÑO DE FELIPE CARRILLO PUERTO, BENEMÉRITO, REVOLUCIONARIO Y DEFENSOR DEL MAYAB”. Con ello, toda la correspondencia federal y de las instituciones, deberá tener al calce esa leyenda. También, con el decreto se establece que deben realizarse actividades diversas que recuerden y conmemoren la obra y la vida de Felipe Carrillo Puerto.
Con ese acto, el gobierno de la 4T no solo reivindica a un revolucionario que siempre refrendó sus ideales zapatistas y que luchó y realizó reformas a favor de los indígenas, fue un crítico del régimen porfirista, que luchó por los ideales de Madero, contra Victoriano Huerta y que nunca aceptó la hegemonía de Carranza. Un revolucionario que, con la ley en la mano, enfrentó a la casta divina de Yucatán, a las oligarquías agrarias y comerciales, que en la coyuntura del movimiento delahuertista lo asesinaron.
Para comprender las ideas y posiciones políticas de Carrillo Puerto es indispensable conocer la historia de México: del Porfiriato y de la Revolución Mexicana; en especial, los micro procesos históricos que definen la dinámica social de la península de Yucatán. Y desde luego, conocer la vida de Carrillo Puerto, su formación familiar y social: su relación con parientes y amigos, su vida escolar, su práctica cotidiana y sus diversas posiciones políticas; así como, los hechos en los que participó activamente. Todo ello, nos permitirá conocerlo de manera integral y entender su proyecto y posición política en Yucatán; sobre todo, a través de las acciones y programa del Partido Socialista del Sureste (PSSE), que tenía como lema las mismas palabras del Plan de Ayala: “Tierra y Libertad”.
El 16 de marzo de 1916, Felipe Carrillo Puerto asumió la presidencia del Partido Socialista de Yucatán, en la ciudad de Mérida. Con ese hecho, los revolucionarios yucatecos empiezan a construir una hegemonía bajo la perspectiva y dirigencia de un grupo vinculado a los revolucionarios de Sonora, que se formaron y reafirmaron en el poder local, durante la gobernatura de Salvador Alvarado en Yucatán. De ese grupo, va a sobresalir Felipe Carrillo Puerto: un hombre con ideas socialistas, preocupado por las demandas de los obreros e interesado en resolver los problemas de los campesinos e indígenas, que se convirtió en un reformador social e intentó trasformar a Yucatán.
De 1916 a 1924, Carrillo Puerto fue dirigente del Partido Socialista de Yucatán, diputado local y federal y, gobernador de su estado; en seis años transformó al Partido Socialista, le dio un carácter popular y, con el soporte de las ligas de resistencia, le dio un sentido más amplio y lo llamó Partido Socialista del Sureste. Así, mientras en otros estados seguían los enfrentamientos armados, Carrillo Puerto impulsó una serie de reformas en Yucatán, para hacer cumplir los postulados de la Revolución. Por ejemplo, mientras en Tabasco, los revolucionarios se apegaban al carrancismo y luchaban contra villistas y zapatistas, Carrillo Puerto impulsó las ligas de resistencia con un claro matiz socialista, organizó a los obreros, a los indígenas y abrió espacios de participación política para las mujeres.
Carrillo Puerto conoció en carne propia la persecución, la represión y el exilio. Por ello, encontró en la organización de las masas su principal aliado, para reformar jurídicamente el sistema de regulación social yucateco, para realizar trasformaciones sociales que redimieran al obrero, al campesino, al indígena, a las mujeres y a los estudiantes. Por ese motivo, él y gran parte de su familia y seguidores fueron ejecutados por las oligarquías yucatecas.
Por ello, por lo que significa Carrillo Puerto en la historia regional del sureste de México, como reformador y revolucionario socialista, contra la idea de siempre recordar y conmemorar nuestra historia nacional, con hechos del centro y norte del país, hoy lo recordamos con beneplácito.