MEMORIA TABASQUEÑA
CARLOS PELLICER EN LA INAUGURACIÓN DE LA ESCUELA TECNOLÓGICA DE TABASCO
Llevo años diciendo que en Tabasco se dejaron de realizar políticas públicas, con proyectos integrales que rescaten, revaloren y difundan el patrimonio cultural local. En varias ocasiones he publicado propuestas de cómo debe hacerse y, dentro de esas puntualizaciones, he propuesto que cotidianamente se difunda la vida y la obra de varios tabasqueños, que son ejemplo e inspiración para la formación cultural de las nuevas generaciones.
He insistido, en que las experiencias, aportaciones y creaciones, culturales, antropológicas, políticas y literarias de Carlos Pellicer deben difundirse todo el año, como parte de un proceso en el que los ciudadanos, los niños y adolescentes, en las escuelas y en los espacios públicos, conozcan al máximo poeta que ha dado Tabasco; cuya práctica cultural y social, no se reduce a su producción literaria.
En el contexto de la administración y gestión cultural que se da en Tabasco, Pellicer solo es recordado de manera burocrática, en la dinámica funcional de cada institución educativa y cultural. Pero Pellicer no es recordado y reivindicado como parte de un proyecto que articule intereses y perspectivas institucionales y académicas. Pellicer no es estudiado y difundido de manera permanente, durante todo el año y, los diversos sectores sociales, cada día lo desconocen más y tienen menos conciencia de su trascendencia histórica y cultural.
Por ello, para seguir recordando a Pellicer y recuperar su vida y sus ideas, en el contexto del aniversario de su nacimiento: el 16 de enero de 1897 y, la fecha de su fallecimiento: 16 de febrero de 1977, en las próximas entregas de Memoria Tabasqueña, les estaré hablando de algunas cuestiones relacionadas con el quehacer del Poeta de América. En está ocasión recordaré el contenido del discurso que pronunció el día que se declaró inaugurada la Universidad Tecnológica en Villahermosa: Eufrosina Camacho.
En 1945, en el contexto del fin de la Segunda Guerra Mundial; cómo parte de un proceso en el que en México, inició la sucesión presidencial y se destapó a Miguel Alemán para ser el precandidato oficial; mientras Tabasco estaba saliendo de una de las crisis más importantes de su historia, apoyado por el gobierno federal y atando su desarrollo a los intereses nacionales; y en Villahermosa, se hicieron fuertes inversiones para los proyectos de agua potable, alumbrado y drenaje; Carlos Pellicer fue el principal orador de la inauguración de la Universidad Tecnológica.
El 15 de septiembre, en el contexto de las fiestas patrias y del informe que rindió el gobernador de Tabasco: Noe de la Flor Casanova; Carlos Pellicer fue el principal orador de la inauguración de la mencionada escuela; ese día, ante el representante del presidente, el general y senador: Gabriel Leyva Velásquez, Pellicer expresó que se reencontraba con su terruño, con amigos y familiares que había dejado de ver durante varios años.
Mientras los periodistas y la prensa local escribían y publicaban diversos planteamientos sobre el significado de la obra de Pellicer en el ámbito latinoamericano, muchos tabasqueños descubrieron la importancia intelectual y literario de su paisano; otros más, se enteraron de su existencia y, unos y otros, se arremolinaron para escuchar sus palabras en la apertura de la Escuela Tecnológica; que iniciaron así:
“…Construir una escuela en el mismo sitio que ocupó una prisión, es el acto de más noble belleza que puede realizar un gobernante, es consagrar un recinto a la libertad, desde cuyas ventanas abre los ojos y, el alma del fundador permanece para siempre en él, prisionera dichosa de la libertad y la belleza.”
Pellicer dijo que la nueva escuela era un acto contra “el rencor sobrio y de la soledad con oprobio”, que representaba trabajo, fraternidad y estudio. Que era un acto en el que se expresaba la inteligencia y un logró del espíritu; precisó que la nueva escuela era parte de un proyecto nacional, que pretendía renovar a la sociedad, porque la formación de las nuevas generaciones por los caminos de la ciencia y la tecnología permitiría la superación del tabasqueño.
Para Pellicer, la nueva escuela era producto de la Revolución Mexicana y “…abrirá nuevas posibilidades a Tabasco.” Para él, aprender nuevas técnicas y aplicarlas a la producción, implicaba no depender de intereses extranjeros, que determinaran la producción en México. Terminó su discurso con hermosas frases poéticas y, les pidió a los tabasqueños que participaran de los cambios que se estaban dando y, felicitó al gobierno por la creación de la biblioteca José Martí y la renovación del Instituto Juárez.
He insistido, en que las experiencias, aportaciones y creaciones, culturales, antropológicas, políticas y literarias de Carlos Pellicer deben difundirse todo el año, como parte de un proceso en el que los ciudadanos, los niños y adolescentes, en las escuelas y en los espacios públicos, conozcan al máximo poeta que ha dado Tabasco; cuya práctica cultural y social, no se reduce a su producción literaria.
En el contexto de la administración y gestión cultural que se da en Tabasco, Pellicer solo es recordado de manera burocrática, en la dinámica funcional de cada institución educativa y cultural. Pero Pellicer no es recordado y reivindicado como parte de un proyecto que articule intereses y perspectivas institucionales y académicas. Pellicer no es estudiado y difundido de manera permanente, durante todo el año y, los diversos sectores sociales, cada día lo desconocen más y tienen menos conciencia de su trascendencia histórica y cultural.
Por ello, para seguir recordando a Pellicer y recuperar su vida y sus ideas, en el contexto del aniversario de su nacimiento: el 16 de enero de 1897 y, la fecha de su fallecimiento: 16 de febrero de 1977, en las próximas entregas de Memoria Tabasqueña, les estaré hablando de algunas cuestiones relacionadas con el quehacer del Poeta de América. En está ocasión recordaré el contenido del discurso que pronunció el día que se declaró inaugurada la Universidad Tecnológica en Villahermosa: Eufrosina Camacho.
En 1945, en el contexto del fin de la Segunda Guerra Mundial; cómo parte de un proceso en el que en México, inició la sucesión presidencial y se destapó a Miguel Alemán para ser el precandidato oficial; mientras Tabasco estaba saliendo de una de las crisis más importantes de su historia, apoyado por el gobierno federal y atando su desarrollo a los intereses nacionales; y en Villahermosa, se hicieron fuertes inversiones para los proyectos de agua potable, alumbrado y drenaje; Carlos Pellicer fue el principal orador de la inauguración de la Universidad Tecnológica.
El 15 de septiembre, en el contexto de las fiestas patrias y del informe que rindió el gobernador de Tabasco: Noe de la Flor Casanova; Carlos Pellicer fue el principal orador de la inauguración de la mencionada escuela; ese día, ante el representante del presidente, el general y senador: Gabriel Leyva Velásquez, Pellicer expresó que se reencontraba con su terruño, con amigos y familiares que había dejado de ver durante varios años.
Mientras los periodistas y la prensa local escribían y publicaban diversos planteamientos sobre el significado de la obra de Pellicer en el ámbito latinoamericano, muchos tabasqueños descubrieron la importancia intelectual y literario de su paisano; otros más, se enteraron de su existencia y, unos y otros, se arremolinaron para escuchar sus palabras en la apertura de la Escuela Tecnológica; que iniciaron así:
“…Construir una escuela en el mismo sitio que ocupó una prisión, es el acto de más noble belleza que puede realizar un gobernante, es consagrar un recinto a la libertad, desde cuyas ventanas abre los ojos y, el alma del fundador permanece para siempre en él, prisionera dichosa de la libertad y la belleza.”
Pellicer dijo que la nueva escuela era un acto contra “el rencor sobrio y de la soledad con oprobio”, que representaba trabajo, fraternidad y estudio. Que era un acto en el que se expresaba la inteligencia y un logró del espíritu; precisó que la nueva escuela era parte de un proyecto nacional, que pretendía renovar a la sociedad, porque la formación de las nuevas generaciones por los caminos de la ciencia y la tecnología permitiría la superación del tabasqueño.
Para Pellicer, la nueva escuela era producto de la Revolución Mexicana y “…abrirá nuevas posibilidades a Tabasco.” Para él, aprender nuevas técnicas y aplicarlas a la producción, implicaba no depender de intereses extranjeros, que determinaran la producción en México. Terminó su discurso con hermosas frases poéticas y, les pidió a los tabasqueños que participaran de los cambios que se estaban dando y, felicitó al gobierno por la creación de la biblioteca José Martí y la renovación del Instituto Juárez.