MEMORIA TABASQUEÑA
PELLICER: LAS CUESTIONES SIGNIFICATIVAS, QUE TODO TABASQUEÑO DEBE SABER DE SU VIDA
Pellicer es conocido en Tabasco en diversos niveles: las personas que lo conocieron y que tuvieron experiencias sociales, culturales o políticas, en relación con él, lo recuerdan como “El maestro Pellicer”; como un intelectual, que a través de la poesía y su quehacer arqueológico representaba a los tabasqueños. Nuestra generación, lo conoció a través de su obra, a partir de revisar autores que hablan de su actividad poética y social; tenemos una idea de Pellicer a partir de nuestra educación universitaria, nuestro acercamiento a las actividades culturales o, por el gusto por la historia y la literatura.
Hay otra generación, que no creció abrumada por la figura, experiencia y el quehacer de Pellicer, que ha leído algunos trabajos del Poeta de América y, a partir de cierta formación literaria, ven a distancia, valoran y reflexionan sobre su obra, haciendo un ejercicio crítico. En todas estas generaciones, hay sujetos a los que la vida y la obra de Pellicer, les importa muy poco y, no les interesa el tema, ya sea por ignorancia o, porque les llaman más la atención otras cuestiones.
En ese contexto, las nuevas generaciones: los niños, adolescentes y jóvenes, conocen poco de la vida de Pellicer, saben que fue un poeta, que una de su pasión fue la de rescatar piezas arqueológicas y crear museos, pero solo tienen una idea general y desarticulada acerca de la significación histórica de Pellicer, para la cultura e identidad del tabasqueño. No logran verlo con claridad en el horizonte de su presente y su futuro; ven al poeta como algo lejano a sus vidas, algo histórico y más cercano a un mito; pero no como un ejemplo a seguir en la construcción de su futuro.
Las nuevas generaciones no conocen el quehacer histórico de muchos tabasqueños, de una manera integral, porque nunca les han enseñado la vida y obra de los hombres y mujeres, que construyeron las bases del Tabasco contemporáneo. Las nuevas generaciones no han tenido una formación cultural que les permita reconocerse como descendientes de la generación de la que fue parte el maestro Pellicer. Por eso, a continuación, les voy a señalar algunas cuestiones generales acerca de lo que los jóvenes deben revisar, estudiar y aprender acerca de Pellicer. Para que cada quién se acerque al máximo poeta de Tabasco, desde la cuestión que más le atraiga.
Para conocer a Pellicer hay que conocer su vida, empezando por revisar la familia a la que perteneció; la manera que las relaciones familiares influyeron y fueron determinante en su historia personal. Hay que estudiar las relaciones extrafamiliares, sus convivencias con amigos: políticos, pintores, cineastas, escritores, actores, etc., empezando por sus compañeros de estudio y, sus camaradas de filiación política y confluencias ideológicas; en ese nivel, comprender la influencia de sus maestros, los compromisos y prácticas culturales y sociales de sus condiscípulos, de su generación. Desde luego, tenemos que conocer su vida amorosa, sus relaciones interpersonales que definieron sus preferencias, gustos, carácter y personalidad.
En especial, me ha interesado estudiar los viajes que Pellicer realizó por América, Europa y el norte de África, porque fue un elemento significativo que moldeó su pensamiento, sus posiciones políticas y sus creaciones literarias. Desde luego, de Pellicer debe revisarse y reflexionarse su poesía y su prosa, en el contexto de sus experiencias personales, colectivas y los procesos sociales; sin olvidar las perspectivas filosóficas, teológicas y políticas que asumió y defendió.
El quehacer antropológico y museográfico de Pellicer, todavía es motivo de estudios y análisis, porque fueron parte de su pasión por la vida, de su conciencia ciudadana, mesoamericana y tabasqueña; esta una cuestión debemos estudiarla junto a su quehacer cultural como conferencista, curador o como coordinador de exposiciones, por la enorme influencia formativa que tuvo para con los jóvenes, de distintas regiones del país.
En especial, he estudiado el vínculo de Pellicer con los tabasqueños, he sistematizado lo que hacía cuando venía a Tabasco, sus vínculos con las instituciones culturales y los grupos políticos locales; su influencia en el desarrollo educativo del Instituto Juárez y la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco.
Así, al maestro Pellicer, al igual que toda su generación, no podemos olvidarla; porque lo que hoy es Tabasco, tiene sus bases en el quehacer histórico de lo que realizaron, a la que pertenecieron nuestros bisabuelos, abuelas y padres. Por ello, debemos exigir que en Tabasco se impulsen proyectos integrales, que rescaten, revaloren y reivindiquen nuestra cultura e identidad, para preservar nuestra historia.
Hay otra generación, que no creció abrumada por la figura, experiencia y el quehacer de Pellicer, que ha leído algunos trabajos del Poeta de América y, a partir de cierta formación literaria, ven a distancia, valoran y reflexionan sobre su obra, haciendo un ejercicio crítico. En todas estas generaciones, hay sujetos a los que la vida y la obra de Pellicer, les importa muy poco y, no les interesa el tema, ya sea por ignorancia o, porque les llaman más la atención otras cuestiones.
En ese contexto, las nuevas generaciones: los niños, adolescentes y jóvenes, conocen poco de la vida de Pellicer, saben que fue un poeta, que una de su pasión fue la de rescatar piezas arqueológicas y crear museos, pero solo tienen una idea general y desarticulada acerca de la significación histórica de Pellicer, para la cultura e identidad del tabasqueño. No logran verlo con claridad en el horizonte de su presente y su futuro; ven al poeta como algo lejano a sus vidas, algo histórico y más cercano a un mito; pero no como un ejemplo a seguir en la construcción de su futuro.
Las nuevas generaciones no conocen el quehacer histórico de muchos tabasqueños, de una manera integral, porque nunca les han enseñado la vida y obra de los hombres y mujeres, que construyeron las bases del Tabasco contemporáneo. Las nuevas generaciones no han tenido una formación cultural que les permita reconocerse como descendientes de la generación de la que fue parte el maestro Pellicer. Por eso, a continuación, les voy a señalar algunas cuestiones generales acerca de lo que los jóvenes deben revisar, estudiar y aprender acerca de Pellicer. Para que cada quién se acerque al máximo poeta de Tabasco, desde la cuestión que más le atraiga.
Para conocer a Pellicer hay que conocer su vida, empezando por revisar la familia a la que perteneció; la manera que las relaciones familiares influyeron y fueron determinante en su historia personal. Hay que estudiar las relaciones extrafamiliares, sus convivencias con amigos: políticos, pintores, cineastas, escritores, actores, etc., empezando por sus compañeros de estudio y, sus camaradas de filiación política y confluencias ideológicas; en ese nivel, comprender la influencia de sus maestros, los compromisos y prácticas culturales y sociales de sus condiscípulos, de su generación. Desde luego, tenemos que conocer su vida amorosa, sus relaciones interpersonales que definieron sus preferencias, gustos, carácter y personalidad.
En especial, me ha interesado estudiar los viajes que Pellicer realizó por América, Europa y el norte de África, porque fue un elemento significativo que moldeó su pensamiento, sus posiciones políticas y sus creaciones literarias. Desde luego, de Pellicer debe revisarse y reflexionarse su poesía y su prosa, en el contexto de sus experiencias personales, colectivas y los procesos sociales; sin olvidar las perspectivas filosóficas, teológicas y políticas que asumió y defendió.
El quehacer antropológico y museográfico de Pellicer, todavía es motivo de estudios y análisis, porque fueron parte de su pasión por la vida, de su conciencia ciudadana, mesoamericana y tabasqueña; esta una cuestión debemos estudiarla junto a su quehacer cultural como conferencista, curador o como coordinador de exposiciones, por la enorme influencia formativa que tuvo para con los jóvenes, de distintas regiones del país.
En especial, he estudiado el vínculo de Pellicer con los tabasqueños, he sistematizado lo que hacía cuando venía a Tabasco, sus vínculos con las instituciones culturales y los grupos políticos locales; su influencia en el desarrollo educativo del Instituto Juárez y la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco.
Así, al maestro Pellicer, al igual que toda su generación, no podemos olvidarla; porque lo que hoy es Tabasco, tiene sus bases en el quehacer histórico de lo que realizaron, a la que pertenecieron nuestros bisabuelos, abuelas y padres. Por ello, debemos exigir que en Tabasco se impulsen proyectos integrales, que rescaten, revaloren y reivindiquen nuestra cultura e identidad, para preservar nuestra historia.