MEMORIA TABASQUEÑA
JESÚS EZEQUIEL DE DIOS Y “LA CORRUPCIÓN DEL PERIODISMO”
En México, los actuales medios de comunicación son protagonistas políticos, que difunden y recrean un proyecto, en el que se refrendan intereses económicos e ideológicos en el contexto de la lucha por el poder. La mayoría de los medios de comunicación se han convertido en mercenarios de las oligarquías nacionales y regionales, se han quitado la máscara y asumen el proyecto político que los conservadores impulsan en el país. En esa inercia, muchos medios mienten y difunden un discurso falso sobre la realidad mexicana, con el fin de manipular y engañar a la población.
Por ello, hoy quiero recordar y sintetizar las ideas que el abogado Jesús Ezequiel de Dios, expuso el 24 de abril de 1991, en el primer número de La Verdad del Sureste en su artículo: “Corrupción del Periodismo”. Don Chucho de Dios (como tradicionalmente le decíamos), fue uno de los analistas del acontecer tabasqueño, más agudos, de la segunda mitad del siglo XX; y sus planteamientos sobre el quehacer periodístico, tienen una actualidad extraordinaria.
En 1991, Don Chucho de Dios interpretó la fundación de La Verdad del Sureste, como parte de un proceso, en el que la prensa local estaba reflexionando sobre la corrupción en los medios de comunicación; textualmente, inició su artículo diciendo lo siguiente: “…ciertos tipos de seudoperiodistas, que industrializan el insulto, la procacidad y el chantaje. La gente sabe muy bien quiénes son y cómo se llaman los periodistas corruptos, convertidos en enemigos públicos…”
En su análisis y síntesis, el abogado tabasqueño expuso reflexiones de Renato Leduc, Carlos Ortega, José Pagés Llergo, Paco Martínez de la Vega, Manuel Buendía y Edmundo Jardón Arzate. De manera directa, enfatizó en los siguientes temas:
1.- Que la corrupción periodística tenía una estructura piramidal, que Carlos Ortega sostenía que iba “…desde la base hasta la cúspide.”
2.- Retomando a Renato Leduc, señaló que el pago a los dueños y los trabajadores de los medios de comunicación, por parte de las instituciones, había “…convertido a los periodistas en simples mensajeros y reproductores de boletines burocráticos, acabando con el celo profesional…”
3.- También, dijo que el Estado controlaba y corrupia a las empresas periodísticas a través de PIPSA, por la venta y distribución del papel.
4.- Y que: “…merced a sus relaciones e influencias burocráticas, editores, directores y aún redactores, columnistas y fotógrafos consiguen placas de taxi, autobuses en líneas urbanas y foráneas, contratos para obras públicas, que después traspasan con ganancias de especulación. Cobran por servicios que no prestan y llegan a acumular fortunas.”
5.- Retomando las ideas de Pagés Llergo expuso: “La tecnocracia capitalista (…) ha logrado el milagro de fabricar chocolate sin cacao, cigarrillos sin tabaco y en el periodismo actual, ha conseguido crear grandes empresas periodísticas sin periodistas en sus puestos clave.”
6.- Luego, reiteró textualmente, las consideraciones sobre el periodista de Renato Leduc, que son las siguientes: “…el periodista (…) ha dejado de realizar un servicio público en beneficio de las masas de trabajadores de toda especie, para convertirse en un asociado de las poderosas oligarquías predatorias y parasitarias, que luchan sistemáticamente y despiadadamente por el dominio del mundo.”
7.- No omitió, exponer que el periodista comprometido con su quehacer vivía una contradicción dialéctica, en la que chocaban los intereses de la empresa, que busca utilidades y ganancias y, la responsabilidad social del periodismo; la ética y la moral periodística, contra el mercantilismo empresarial y la burocratización del poder político.
8.- Don Chucho sintetizó que: “Se ha dicho, que los laboratorios de la corrupción son las oficinas de prensa. Su labor se realiza sin recato de ninguna especie, es una función administrativa más del régimen.”
9.- Sobre el periodismo independiente, señaló que era limitado por la venta de la publicidad; por los intereses comerciales y políticos; y que el que pagaba, exigía silencio.
10.- El periodismo tabasqueño, no estaba al margen de todos esos fenómenos y, que el periodismo independiente era casi una empresa imposible; porque tenía un reducido mercado de trabajo, dogmatismo, influencia del poder y, que se debatía, entre profesionalismo y la vocación.
Así, para el último Camisa Roja tabasqueño, fiel al garridismo hasta sus últimos días, sobre el periodismo tabasqueño debía reflexionarse en relación a la ética, el compromiso de los medios de información, la libertad de pensamiento y expresión; además debía ejercerse el periodismo crítico. Pero, sobre todo, se tenía que tomar conciencia, sobre de la naturaleza corrupta del sistema, que entre otras cuestiones, corrompía a las empresas y a los periodistas.
Por ello, hoy quiero recordar y sintetizar las ideas que el abogado Jesús Ezequiel de Dios, expuso el 24 de abril de 1991, en el primer número de La Verdad del Sureste en su artículo: “Corrupción del Periodismo”. Don Chucho de Dios (como tradicionalmente le decíamos), fue uno de los analistas del acontecer tabasqueño, más agudos, de la segunda mitad del siglo XX; y sus planteamientos sobre el quehacer periodístico, tienen una actualidad extraordinaria.
En 1991, Don Chucho de Dios interpretó la fundación de La Verdad del Sureste, como parte de un proceso, en el que la prensa local estaba reflexionando sobre la corrupción en los medios de comunicación; textualmente, inició su artículo diciendo lo siguiente: “…ciertos tipos de seudoperiodistas, que industrializan el insulto, la procacidad y el chantaje. La gente sabe muy bien quiénes son y cómo se llaman los periodistas corruptos, convertidos en enemigos públicos…”
En su análisis y síntesis, el abogado tabasqueño expuso reflexiones de Renato Leduc, Carlos Ortega, José Pagés Llergo, Paco Martínez de la Vega, Manuel Buendía y Edmundo Jardón Arzate. De manera directa, enfatizó en los siguientes temas:
1.- Que la corrupción periodística tenía una estructura piramidal, que Carlos Ortega sostenía que iba “…desde la base hasta la cúspide.”
2.- Retomando a Renato Leduc, señaló que el pago a los dueños y los trabajadores de los medios de comunicación, por parte de las instituciones, había “…convertido a los periodistas en simples mensajeros y reproductores de boletines burocráticos, acabando con el celo profesional…”
3.- También, dijo que el Estado controlaba y corrupia a las empresas periodísticas a través de PIPSA, por la venta y distribución del papel.
4.- Y que: “…merced a sus relaciones e influencias burocráticas, editores, directores y aún redactores, columnistas y fotógrafos consiguen placas de taxi, autobuses en líneas urbanas y foráneas, contratos para obras públicas, que después traspasan con ganancias de especulación. Cobran por servicios que no prestan y llegan a acumular fortunas.”
5.- Retomando las ideas de Pagés Llergo expuso: “La tecnocracia capitalista (…) ha logrado el milagro de fabricar chocolate sin cacao, cigarrillos sin tabaco y en el periodismo actual, ha conseguido crear grandes empresas periodísticas sin periodistas en sus puestos clave.”
6.- Luego, reiteró textualmente, las consideraciones sobre el periodista de Renato Leduc, que son las siguientes: “…el periodista (…) ha dejado de realizar un servicio público en beneficio de las masas de trabajadores de toda especie, para convertirse en un asociado de las poderosas oligarquías predatorias y parasitarias, que luchan sistemáticamente y despiadadamente por el dominio del mundo.”
7.- No omitió, exponer que el periodista comprometido con su quehacer vivía una contradicción dialéctica, en la que chocaban los intereses de la empresa, que busca utilidades y ganancias y, la responsabilidad social del periodismo; la ética y la moral periodística, contra el mercantilismo empresarial y la burocratización del poder político.
8.- Don Chucho sintetizó que: “Se ha dicho, que los laboratorios de la corrupción son las oficinas de prensa. Su labor se realiza sin recato de ninguna especie, es una función administrativa más del régimen.”
9.- Sobre el periodismo independiente, señaló que era limitado por la venta de la publicidad; por los intereses comerciales y políticos; y que el que pagaba, exigía silencio.
10.- El periodismo tabasqueño, no estaba al margen de todos esos fenómenos y, que el periodismo independiente era casi una empresa imposible; porque tenía un reducido mercado de trabajo, dogmatismo, influencia del poder y, que se debatía, entre profesionalismo y la vocación.
Así, para el último Camisa Roja tabasqueño, fiel al garridismo hasta sus últimos días, sobre el periodismo tabasqueño debía reflexionarse en relación a la ética, el compromiso de los medios de información, la libertad de pensamiento y expresión; además debía ejercerse el periodismo crítico. Pero, sobre todo, se tenía que tomar conciencia, sobre de la naturaleza corrupta del sistema, que entre otras cuestiones, corrompía a las empresas y a los periodistas.