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La Verdad del Sureste

Menstruar en contextos de migración


Foto: César Martínez López
Foto: César Martínez López
Ciudad de México, Cimacnoticias, 20 de enero de 2024.- Para visibilizar la menstruación de mujeres migrantes, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), junto con CADENA, organización que trabaja desde 2005 en temas de salud, agua, saneamiento e higiene (WASH, por sus siglas en inglés), realizaron el informe Periodos en movimiento.
Menstruar en la frontera sur de México, para el cual analizaron datos y entrevistaron a niñas, adolescentes, mujeres en 15 centros de atención migrante y 3 escuelas en cuatro municipios de Chiapas.
Los resultados representan un reto para el país, puesto que apuntan a una urgente perspectiva de género en la atención que brindan los centros de atención migrante y mejores políticas para la gestión menstrual.
En los últimos años la menstruación ha adquirido mayor visibilidad en la esfera pública, mucho en consecuencia de las movilizaciones feministas que buscan reivindicar los derechos de salud, sexuales y reproductivos, en los que se incluyen las necesidades propias del ciclo menstrual.
Sin embargo, pasar por este periodo natural puede ser complejo para las mujeres migrantes en tránsito, quienes ponen en riesgo su salud al tomar medicamentos para retrasar o no menstruar y muchas se ven orilladas a utilizar cartón, papel higiénico, trapos o pañales para gestionar su menstruación, todo ello en un contexto de falta de acceso al agua para sus necesidades básicas.
En consecuencia muchas de ellas presentan trastornos menstruales como irritación e infecciones vaginales, dismenorreas, polimenorreas o amenorreas, muchas veces ocasionadas por el contexto de estrés y ansiedad en el que viven.
La Unicef indica que el manejo de la higiene menstrual (MHM) conlleva que las niñas, adolescentes y mujeres puedan usar un material limpio para gestionarla, sumado a que puedan cambiarlo en privacidad, teniendo acceso a instalaciones seguras y convenientes, con la frecuencia necesaria, y que accedan a agua y jabón para el lavado del cuerpo cuando les sea necesario.
Esta actividad fundamental integra tres factores: el acceso a infraestructura de agua, saneamiento y a prácticas de higiene; la provisión de información que incluya conocimientos básicos sobre el ciclo menstrual-ovulatorio (educación menstrual) y los insumos y suministros que mejor respondan a las necesidades de cada persona.
“Dentro de los espacios de alojamiento temporal para personas migrantes se entregan kits de higiene y personales, ambos varían dependiendo del espacio, pero por lo general no incluyen productos para la menstruación, como toallas desechables.
El personal que atiende estos espacios concibe la gestión menstrual únicamente en términos de higiene y limpieza”, se lee en el informe.
Por otra parte, tanto en los espacios de alojamiento como en las escuelas participantes, se observó que el personal encargado de insumos estaba conformado mayoritariamente por hombres sin capacitación previa en temas de gestión menstrual ni perspectiva de género, esto obstaculizaba el acercamiento de las mujeres para pedir apoyo.
“Los retos para solicitar los productos y suministros no están únicamente en los espacios de alojamiento temporal; en las escuelas, los productos se encuentran en la dirección o en los salones, y es el personal directivo o el profesorado quien hace entrega de estos productos.
Esto no cumple con las condiciones para garantizar seguridad y confianza con las mujeres al momento de solicitarlos”.
Una buena política menstrual debe abordar problemas de estigma y discriminación, acceso a los productos y disponibilidad de opciones, instalaciones para la gestión menstrual y soluciones para la disposición de desechos.

AVANCES EN MÉXICO
México ha tenido un avance significativo en materia de creación de leyes para una menstruación digna en los últimos años.
Desde el 2020, la colectiva #MenstruaciónDignaMéxico y activistas menstruales han promovido la gratuidad de productos de gestión menstrual en escuelas públicas, a la fecha nueve estados la han aprobado, aunque falta que se les asigne presupuesto.
Los estados son: Aguascalientes, Colima, Jalisco, Michoacán, Nuevo León, Puebla, Oaxaca, Tamaulipas y Yucatán.
Por otra parte también existe la licencia de menstruación.
A la fecha cuatro estados la han aprobado, que consiste en que las mujeres podrán ausentarse en caso de tener problemas durante su periodo, con goce de sueldo, ello siempre y cuando estén diagnosticadas con dismenorrea primaria o secundaria incapacitante, un beneficio para entre el 45 y 95 por ciento de las mujeres, con este padecimiento.
Al momento los estados que ya la aprobaron son: Colima, Ciudad de México, Hidalgo y Nuevo León.
Además, en octubre del 2021, en la Cámara de Diputados se aprobó eliminar el 16 por ciento del IVA a los productos de gestión menstrual.
Otro esfuerzo es lograr modificaciones a la Ley General de Educación para que en las escuelas se distribuyan de manera gratuita toallas sanitarias y tampones a adolescentes, niñas y con ello evitar el ausentismo escolar causado por este proceso fisiológico natural que puede llegar a ser doloroso.
Datos de la ENGM indican que 3 de cada 10 mujeres han dejado de ir a la escuela ocasionalmente por este motivo.
Esta propuesta se inspiró en Escocia, el primer país en el mundo en aprobar una ley a favor de la menstruación digna, la Period Products Act, aprobada en el 2022, que obliga a los centros educativos, hospitales e instituciones públicas a proporcionar productos de gestión menstrual de forma gratuita.
Además de exigir al gobierno un plan que permita que cualquier persona que necesite seste tipo de productos, los obtenga de forma gratuita.
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