México deporta a mujeres migrantes
Viola constantemente su derecho a un debido proceso
México DF, 3 ago 12 (CIMAC).-México viola el derecho al debido proceso de las migrantes centroamericanas al momento de su detención y cuando son repatriadas, pues no notifi ca a sus consulados y tampoco investiga a fondo si deportarlas las coloca en riesgo o no, ya que muchas de ellas salen de sus países por violencia en sus casas o comunidades. Lo anterior, lo señaló a Cimacnoticias Berenice Valdez, consultora del Instituto para las Mujeres en la Migración (Imumi), quien denunció que las autoridades no obedecen las disposiciones relativas a la detención y repatriación planteadas en la nueva Ley de Migración. Valdez indicó que México incumple con su obligación de notifi car al consulado del país de donde provienen las migrantes, las mantiene tiempo indefi nido en las estaciones migratorias, y no investiga si las condiciones en las comunidades de origen son apropiadas para que las mujeres regresen.
Lo anterior representa una violación al derecho al debido proceso de las migrantes que ingresan al país, mayoritariamente con la intención de llegar a Estados Unidos. Ejemplifi có que “cuando (las autoridades) retornan sin seguridad a las mujeres, sin ahondar más en las condiciones de su regreso, no sólo en casos de asilo o persecución política, sino en cuestión de violencia en sus casas o comunidades, las expone a un mayor peligro”.
La experta indicó que las autoridades suelen repatriar a las migrantes sin considerar “si podrían ser solicitantes de refugio por violencia de género”, debido a que el personal carece de capacitación. Algo similar ocurre cuando se trata de identifi car a víctimas de trata de personas, delito que “confunden con prostitución”, y por lo tanto no les brindan la protección que necesitan. El Instituto Nacional de Migración (INM) reportó 66 mil 764 detenciones en 2011, en ese año deportó hacia Centroamérica a 61 mil migrantes. En 2007 el 22.9 por ciento de las personas deportadas eran mujeres, para 2010 la proporción se redujo a 13.8 por ciento. La disminución se debe al subregistro de las migrantes, quienes viajan por una ruta alterna a la utilizada por el grueso de los centroamericanos. Ellas pagan “coyotes” y utilizan documentación falsa para cruzar el país. MIGRANTES EN DETENCIÓN Una vez en las estaciones migratorias, sin indagar su situación, “las hacen fi rmar acuerdos de repatriación voluntaria y son retornadas, no siempre a sus lugares de origen, a veces sólo a Guatemala”.
Tan solo entre enero y junio de 2011, el INM reportó 33 mil 536 personas extranjeras repatriadas voluntariamente a su país. Las mujeres deportadas deberían gozar de protección por parte de sus consulados, pero las autoridades mexicanas “no siempre les notifi can sobre la detención de las migrantes, por eso hay que insistir en que se respete el derecho a la protección consular y a que haya una investigación más profunda acerca de si pueden ser víctimas o no de trata o de violencia”, mencionó la activista.
Lo anterior representa una violación al derecho al debido proceso de las migrantes que ingresan al país, mayoritariamente con la intención de llegar a Estados Unidos. Ejemplifi có que “cuando (las autoridades) retornan sin seguridad a las mujeres, sin ahondar más en las condiciones de su regreso, no sólo en casos de asilo o persecución política, sino en cuestión de violencia en sus casas o comunidades, las expone a un mayor peligro”.
La experta indicó que las autoridades suelen repatriar a las migrantes sin considerar “si podrían ser solicitantes de refugio por violencia de género”, debido a que el personal carece de capacitación. Algo similar ocurre cuando se trata de identifi car a víctimas de trata de personas, delito que “confunden con prostitución”, y por lo tanto no les brindan la protección que necesitan. El Instituto Nacional de Migración (INM) reportó 66 mil 764 detenciones en 2011, en ese año deportó hacia Centroamérica a 61 mil migrantes. En 2007 el 22.9 por ciento de las personas deportadas eran mujeres, para 2010 la proporción se redujo a 13.8 por ciento. La disminución se debe al subregistro de las migrantes, quienes viajan por una ruta alterna a la utilizada por el grueso de los centroamericanos. Ellas pagan “coyotes” y utilizan documentación falsa para cruzar el país. MIGRANTES EN DETENCIÓN Una vez en las estaciones migratorias, sin indagar su situación, “las hacen fi rmar acuerdos de repatriación voluntaria y son retornadas, no siempre a sus lugares de origen, a veces sólo a Guatemala”.
Tan solo entre enero y junio de 2011, el INM reportó 33 mil 536 personas extranjeras repatriadas voluntariamente a su país. Las mujeres deportadas deberían gozar de protección por parte de sus consulados, pero las autoridades mexicanas “no siempre les notifi can sobre la detención de las migrantes, por eso hay que insistir en que se respete el derecho a la protección consular y a que haya una investigación más profunda acerca de si pueden ser víctimas o no de trata o de violencia”, mencionó la activista.