Miguel Alberto Romero Pérez, presidente sustituto del PRI estatal
VILLAHERMOSA, TABASCO. 08 DE MAYO DE 2011. Miguel Alberto Romero Pérez, un abogado que hasta donde se sabe nunca había tenido un cargo de partido, fue designado ayer presidente sustituto del Comité Directivo Estatal (CDE) del Revolucionario Institucional (PRI), en relevo de Adrián Hernández Balboa, quien extrañamente presentó su renuncia sin que hasta el momento haya dado una explicación clara.
La designación de Romero Pérez puede considerarse como que el PRI estatal no cayó en manos del secretario de Gobierno, Humberto Mayans Canabal, presente en la sesión de consejo.
Las oportunidades que ha tenido el nuevo líder del PRI han venido directamente de la mano del titular del Ejecutivo.
Entre el cambio de dirigente, la secretaria general Selene Mollinedo tuvo en sus manos por unos minutos el liderazgo priísta en calidad de interina.
Tras aceptarse la renuncia de Hernández Balboa, la funcionaria priísta asumió el interinato y fast track lanzó la convocatoria para designar al dirigente sustituto.
En automático, como siempre sucede en el PRI, todos los sectores propusieron a Romero Pérez para relevar a Hernández Balboa.
Así, unos 240 consejeros estatales del PRI designaron por unanimidad a Romero Pérez como nuevo líder estatal del tricolor.
Con esto, Romero Pérez, quien viene fungiendo como titular de la Consejería Jurídica del gobierno del estado, tendrá que renunciar al gabinete de Andrés Granier Melo.
A esta sesión del Consejo Político Estatal (CPE) no asistieron el gobernador Granier Melo ni el alcalde de Centro Jesús Alí de la Torre.
Sí estuvieron presentes alcaldes, diputados y funcionarios de la administración estatal.
En su discurso de despedida, Hernández Balboa manifestó que en el PRI hay un cambio de dirigente, más no de rumbo o dirección, al destacar la unidad que prevalece en la organización.
Agregó sin embargo que viene una nueva etapa para el partido y con ella la posibilidad de corregir errores.
Expresó que nadie debe asustarse de que los priístas tengan simpatías por algún proyecto o alguna corriente dentro del mismo partido.
Por su parte, Romero Pérez reconoció que la nueva etapa que se inicia en el PRI tabasqueño no estará exenta de obstáculos, además de que los adversarios políticos tratarán de sembrar mentiras y discordias entre el priísmo.
Advirtió que en el PRI no habrá cabida para proyectos personales, y señaló que no se le dará el gusto a los partidos de oposición, que buscan ver al tricolor dividido y derrotado.
Ofreció lealtad al llamado primer priísta del estado.
La designación de Romero Pérez puede considerarse como que el PRI estatal no cayó en manos del secretario de Gobierno, Humberto Mayans Canabal, presente en la sesión de consejo.
Las oportunidades que ha tenido el nuevo líder del PRI han venido directamente de la mano del titular del Ejecutivo.
Entre el cambio de dirigente, la secretaria general Selene Mollinedo tuvo en sus manos por unos minutos el liderazgo priísta en calidad de interina.
Tras aceptarse la renuncia de Hernández Balboa, la funcionaria priísta asumió el interinato y fast track lanzó la convocatoria para designar al dirigente sustituto.
En automático, como siempre sucede en el PRI, todos los sectores propusieron a Romero Pérez para relevar a Hernández Balboa.
Así, unos 240 consejeros estatales del PRI designaron por unanimidad a Romero Pérez como nuevo líder estatal del tricolor.
Con esto, Romero Pérez, quien viene fungiendo como titular de la Consejería Jurídica del gobierno del estado, tendrá que renunciar al gabinete de Andrés Granier Melo.
A esta sesión del Consejo Político Estatal (CPE) no asistieron el gobernador Granier Melo ni el alcalde de Centro Jesús Alí de la Torre.
Sí estuvieron presentes alcaldes, diputados y funcionarios de la administración estatal.
En su discurso de despedida, Hernández Balboa manifestó que en el PRI hay un cambio de dirigente, más no de rumbo o dirección, al destacar la unidad que prevalece en la organización.
Agregó sin embargo que viene una nueva etapa para el partido y con ella la posibilidad de corregir errores.
Expresó que nadie debe asustarse de que los priístas tengan simpatías por algún proyecto o alguna corriente dentro del mismo partido.
Por su parte, Romero Pérez reconoció que la nueva etapa que se inicia en el PRI tabasqueño no estará exenta de obstáculos, además de que los adversarios políticos tratarán de sembrar mentiras y discordias entre el priísmo.
Advirtió que en el PRI no habrá cabida para proyectos personales, y señaló que no se le dará el gusto a los partidos de oposición, que buscan ver al tricolor dividido y derrotado.
Ofreció lealtad al llamado primer priísta del estado.