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La Verdad del Sureste

Millennials se unen a lucha contra el COVID


Don Natividad
Don Natividad
Vhsa. Tab., 25 de julio de 2021.- En el domingo de Santiago Apóstol, el santo protector de los peligros, lo que menos se pierde es la esperanza.
Así lo entiende don Natividad, quien pese a sus dolencias, llega ‘paso a pasito’ al centro de vacunación contra el COVID-19 instalado en el plantel 30 de la colonia Gaviotas.
Son 10 minutos antes de las ocho de la mañana, y la fila para aplicarse la primera dosis del biológico de AztraZeneca que reduce el riesgo de enfermar de gravedad en caso de contraer una de las enfermedades más letales del siglo 21, sobrepasa las 300 personas, la mayoría de ellas, pertenecientes a la llamada generación ‘millennial’.
No es un domingo cualquiera. Es domingo de cumplir con la mejor muestra de responsabilidad ciudadana de nuestro tiempo.
Don Nato encabeza la descubierta. Tiene trato preferente, apenas desciende del pochimóvil, justo en las rejas que controlan el ingreso al puesto de vacunación.
La ruptura del bastón de madera con el que se apoya para caminar acapara la atención de todos.
Su rodilla derecha no tiene cartílago, ‘está separada’, según cuenta, lo que genera dolor y dificulta su andar. Solicita ayuda para ingresar al inmueble y de inmediato ‘un buen samaritano’ lo auxilia para que logre llegar a una de las bancas metálicas que están situadas en la anteasala del filtro sanitario.
Allí le toca esperar, no mucho, hasta que un familiar le lleva otro bastón, ahora de aluminio para que pueda movilizarse.
Natividad Sánchez Sosa es su nombre completo, refiere en el área de triage.
Desde hace 5 meses enfrenta la dolencia que se ha vuelto crónica, pero eso no es motivo para achicarse.
La pandemia le arrebató su fuente de trabajo y lleva más de 20 semanas sin poder trabajar. Sin embargo, lo que ahora importa es cumplir.
Tiene 42 años, es de la población rezagada y no le teme a la vacuna. ‘ Es algo que necesitamos para nuestra salud y que esto comience a avanzar hacia la normalidad’, enfatiza.
Hay que hacer conciencia, adultos y jóvenes, de que tenemos que someternos al protocolo de la vacuna, porque es nuestra única posibilidad para no enfermarnos y dejar atrás este largo periodo de pandemia’, se sincera.
En uno de los momentos más complicados de la emergencia, con la tercera ola de contagios tocando a la puerta de los hogares, los comercios, las oficinas, los espacios de convivencia común en Tabasco, aquí nadie se amilana.
Don Nato es ejemplo de ello. Las adversidades no son obstáculo.
Al vecino de Gaviotas se suman Ulises, Pamela y Perla del Socorro, tres elementos del cuerpo sanitario asignado a las sedes de vacunación que operan en la capital Villahermosa
‘Vamos a superar la pandemia’
Desde principios de marzo pasado acumulan cientos de horas de servicio.
Primero fueron los abuelitos mayores de 60 años, luego los adultos de 50 a 59, ambos grupos ya con esquemas completos de protección, para pasar a las personas de 40 a 49 años y alcanzar hoy hasta aquellos de 30 a 39 ‘abriles’.
A pesar de que es fin de semana, en los centros de vacunación todo funciona como relojito.
Desde que llegan hasta que salen los pacientes pueden tardar en promedio 30 minutos, de los que alrededor de 25 son dedicados al periodo de observación para descartar cualquier reacción severa al compuesto de la farmacéutica inglesa.
La afluencia es copiosa. ‘La vacuna salva vidas’ es la principal coincidencia de todos. Ulises Pinto Jiménez, adscrito al módulo mixto de la UJAT, apela a la responsabilidad, conciencia y prudencia de la gente: ‘ayudanos a salir adelante de esta epidemia’.
El llamado a los escépticos se multiplica. Perla del Socorro Ramírez Morales, otra auxiliar de vacunación en la célula universitaria, advierte que solo luchando juntos, entre todos, ‘podremos vencer al coronavirus’.
Chavos: es tiempo de seguirnos cuidando. Estamos en semáforo naranja, a nada de pasar al rojo. Hay que dejar de reunirnos con nuestros amigos y evitar las salidas innecesarias’, remata Pamela León Méndez, integrante del Área de Observación Médica del Módulo de Vacunación de Ciudad Deportiva.
Y así transcurre la mañana dominical: entre selfies, sombrillas para protegerse del sol, largas filas para vacunarse, sillas plegables para la espera, jóvenes texteando en sus celulares, otros con audífonos, unos más absortos en su mundo.
Al final, no todo está perdido, el mensaje está permeando: ‘hay que vencer juntos la pandemia’.
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