Minimiza Conagua acusaciones de afectados por inundaciones
VILLAHERMOSA, TAB., 09 DE NOVIEMBRE/ La dirección local de la Conagua, reprobó las protestas y acusaciones para demandar el pago de indemnizaciones por los daños de las inundaciones, en zonas donde en lugares que históricamente y no solamente en los últimos 5 años, se han visto afectados por la creciente de los ríos. “El tema hidráulico en Tabasco está contaminado por actores con intereses políticos que no podrían sostener sus teorías de afectaciones fabricadas por el hombre ni siquiera con un mapa del Estado, cuyos ríos algunos no conocen y confunden de manera por demás vergonzosa. Ahí está el caso de quién en la cámara de diputados local, sostuvo en su intervención que el desbordamiento del Usumacinta se debía a las presas, sin que nadie le corrigiera”, reprochó la dependencia.
El vocero de la Conagua, Gilberto Segovia, por medio de un comunicado, dijo que “entendemos las necesidades y seguiremos trabajando para proteger cada año a un número mayor de habitantes, pero lamentamos que por intereses oscuros se venda la idea de que las crecientes en Tabasco son fabricadas, sobre todo en zonas que deben su vulnerabilidad a su ubicación en llanuras de inundación y en la ribera de los ríos”. Criticó, que promover una “nueva industria de la reclamación por inundaciones, es el camino fácil, trabajar con las autoridades de los tres niveles de gobierno y la sociedad organizada en procesos propios de adaptación al cambio climático como se está haciendo en todo el mundo, es el verdadero camino para bajar el impacto que la naturaleza provoca históricamente en Tabasco año con año”.
Además, manifestó que “así como los pantanos y popales, las grandes lagunas, no van a desaparecer, tampoco van a desaparecer las recurrentes crecientes, que son parte de un proceso natural. La biodiversidad de Tabasco descansa en sus crecientes, procurar lo contrario sería hacerle a este medio natural lo mismo que se le hizo a la selva, cuya ausencia se traduce en mayores crecientes”. Puntualizó, que los ríos en Tabasco no van a dejar de desbordarse, lo que se puede consolidar y en ello trabaja la Conagua de manera coordinada con el Gobierno del Estado de Tabasco, es en incrementar la protección a otros centros de población. No obstante, reconoció que “no todas la localidades o asentamientos humanos pueden protegerse con obras de infraestructura por lo mismo se deben promover medidas de adaptación y en casos extremos de riesgo, reubicaciones como las realizadas de manera destacada por la administración estatal en los últimos años”.
El funcionario, aseguró que sin el PHIT el número de población afectada en la reciente creciente de septiembre y octubre hubiera rebasado por mucho al registrado en el 2007 y pidió que esto no se debe minimizar. “En el Plan Hídrico Integral de Tabasco, la Conagua con la asesoría del Instituto de Ingeniería de la UNAM, trabaja en la ejecución de obras de protección y conducción de las crecientes, pero también genera productos para nutrir otras acciones que no son una facultad de esta dependencia federal como son la reforestación, el ordenamiento urbano, mejora de las practicas productivas que inciden actualmente en el deterioro de la cuenca, entre otros temas”, puntualizó
El vocero de la Conagua, Gilberto Segovia, por medio de un comunicado, dijo que “entendemos las necesidades y seguiremos trabajando para proteger cada año a un número mayor de habitantes, pero lamentamos que por intereses oscuros se venda la idea de que las crecientes en Tabasco son fabricadas, sobre todo en zonas que deben su vulnerabilidad a su ubicación en llanuras de inundación y en la ribera de los ríos”. Criticó, que promover una “nueva industria de la reclamación por inundaciones, es el camino fácil, trabajar con las autoridades de los tres niveles de gobierno y la sociedad organizada en procesos propios de adaptación al cambio climático como se está haciendo en todo el mundo, es el verdadero camino para bajar el impacto que la naturaleza provoca históricamente en Tabasco año con año”.
Además, manifestó que “así como los pantanos y popales, las grandes lagunas, no van a desaparecer, tampoco van a desaparecer las recurrentes crecientes, que son parte de un proceso natural. La biodiversidad de Tabasco descansa en sus crecientes, procurar lo contrario sería hacerle a este medio natural lo mismo que se le hizo a la selva, cuya ausencia se traduce en mayores crecientes”. Puntualizó, que los ríos en Tabasco no van a dejar de desbordarse, lo que se puede consolidar y en ello trabaja la Conagua de manera coordinada con el Gobierno del Estado de Tabasco, es en incrementar la protección a otros centros de población. No obstante, reconoció que “no todas la localidades o asentamientos humanos pueden protegerse con obras de infraestructura por lo mismo se deben promover medidas de adaptación y en casos extremos de riesgo, reubicaciones como las realizadas de manera destacada por la administración estatal en los últimos años”.
El funcionario, aseguró que sin el PHIT el número de población afectada en la reciente creciente de septiembre y octubre hubiera rebasado por mucho al registrado en el 2007 y pidió que esto no se debe minimizar. “En el Plan Hídrico Integral de Tabasco, la Conagua con la asesoría del Instituto de Ingeniería de la UNAM, trabaja en la ejecución de obras de protección y conducción de las crecientes, pero también genera productos para nutrir otras acciones que no son una facultad de esta dependencia federal como son la reforestación, el ordenamiento urbano, mejora de las practicas productivas que inciden actualmente en el deterioro de la cuenca, entre otros temas”, puntualizó