Moisés Castro Cervantes nuevo secretario general del STAI UJAT
“Todo el tiempo he sido representante sindical en diferentes carteras y militante de la izquierda, pero nunca he mezclado la militancia política con la cuestión sindical”, afirma Moisés Castro Cervantes, electo, una vez más, secretario general del Sindicato de Trabajadores Administrativos y de Intendencia de la UJAT.
Castro Cervantes, por decisión de la mayoría de trabajadores de la UJAT, ocupó la secretaria general primero durante seis años, dos periodos, de 1994 al 2000 y en ese mismo año fue reelecto para el mismo cargo del 2000 al 2003, pero tuvo que dejarla para suplir en el Senado al entonces candidato a la gubernatura de Tabasco, Raúl Ojeda Zubieta.
El 15 de septiembre reciente en asamblea general, los trabajadores de esa universidad de nuevo le otorgaron su confianza con una votación de 576 de mil, como parte de una de las tres planillas que compitieron, por lo que doce años después vuelve a ocupar la secretaria general del Staiujat.
Ya como secretario general tiene en puerta concretar el pliego petitorio y emplazamiento a huelga, como pasos previos, a la próxima revisión contractual que tendrá que ser presentada ante la Junta Local de Conciliación y Arbitraje.
-Se viene una nueva negociación contractual para el Staiujat ¿qué panorama observa para la próxima negociación? Se le preguntó.
Veo áreas de oportunidad para avanzar, contesta, los cambios que se darán en Tabasco pueden contribuir a facilitar esas oportunidades; aún cuando el emplazamiento de huelga se entregará en diciembre próximo, corresponderá a las autoridades de la UJAT y al nuevo gobierno negociar.
-Cómo dirigente ¿Cuáles son sus metas?
Cada dirigencia tiene sus estilo, en el caso nuestro la principal es lograr mantener la comunicación con los trabajadores, porque para mi, la máxima autoridad somos los trabajadores.
Eso significa que todas las decisiones serán consultadas ampliamente con los trabajadores, lo cual nos da una garantía, tanto de transparencia, de unidad con la base trabajadora y organización.
Nosotros buscamos que de las decisiones que se tomen, los trabajadores estén convencidos de que son las mejores, con una votación de más del 75 por ciento del total.
-Tienen demandas no cumplidas y violaciones al contrato colectivo que vienen arrastrando desde hace varios años. Se le planteó.
En cuanto al contrato colectivo de trabajo, responde, todo lo que tiene que ver con la estabilidad del empleo, buscaremos la gasificación, plazas para muchos de los trabajadores eventuales que están laborando en la UJAT.
El número de trabajadores no basificados, afirma, se ha incrementado y nos preocupa porque ese es una de las situaciones que la reforma laboral pretende legalizar y si no tienes plaza de base, no tendrás antigüedad, no sabes si mañana vas a trabajar, te pueden decir ven hoy y mañana no.
Eso tiene que ver, además, con la defensa de la materia de trabajo, es un viejo problema, la contratación de personal al margen del sindicato, lo cual, aún cuando todavía no es legal, en la práctica se está aplicando.
La UJAT no es la excepción, debiera tener una posición de avanzada, sin embargo el sistema también obliga a las universidades a implementar ese tipo de prácticas, condicionando sus presupuestos a la productividad, a la llamada calidad.
Eso tiene que ver con la dinámica de trabajo, es decir, en ese sentido hay una influencia del sistema, aun cuando todavía no hay una reforma laboral, como para que los patrones públicos o privados flexibilicen la relación laboral en perjuicio de los trabajadores.
-¿Uno de sus objetivos será detener la contratación de trabajadores al margen del sindicato?
Así es, contesta Moisés Castro, porque, en un marco de respeto entre las instituciones y nosotros, tenemos nuestra área de competencia, creemos que nuestra materia de trabajo es fundamental para la existencia misma del sindicato.
Si no hay materia de trabajo no se tiene la titularidad del contrato, en ese sentido nosotros vemos que es un riesgo para la estabilidad sindical.
-Usted es un declarado perredista, lo ha sido desde la fundación de ese partido, ante la asunción de un gobierno de ese partido ¿logrará separar su militancia de su cargo de dirigente del Staiujat?
Como dice el lema de nuestro sindicato, es: “democrático, autónomo e independiente”, no pertenecemos al gobierno ni a ningún partido político, ni a patrón o religión alguna, nos debemos a las decisiones de nuestros compañeros.
Nuestra obligación es plantear las demandas de los trabajadores que son justas, haremos nuestro trabajo, las autoridades el suyo y el gobierno también.
Es obvio que como trabajador y sindicalista, plantearemos al gobierno temas trascendentales como el abatir la desigualdad social y la corrupción, que, de alguna manera genera situaciones negativas hacia los trabajadores, porque en lugar de que se respeten sus derechos, se contratan a recomendados de fulano o zutano, eso ya no debe pasar.
Tenemos confianza en que el próximo será un gobierno receptivo a este tipo de planteamientos, porque viene de las organizaciones de izquierda, que precisamente luchan en contra de la desigualdad social.
Igualmente tiene que ver con el tema de la austeridad, como organizaciones sabemos que un gobierno no debe ser de élite, pueden ser contratadas personas con una profesión o preparación, pero el próximo gobierno debe ejercer una política de austeridad y salarios justos, porque a final de cuentas eso afecta los presupuestos del gasto social, que de alguna manera benefician a los trabajadores.
Esta dirigencia ¿garantizará independencia entre el sindicato y el gobierno?
Totalmente, expresó Castro Cervantes, pero además el próximo gobierno ha sostenido que será respetuoso del derecho de los trabajadores, que significa también que será respetuoso de las decisiones que tomen.
Durante el tiempo en que he sido representante sindical, ocupando diferentes carteras, nunca abandoné mi militancia en la izquierda pero nunca la he mezclado la política con la cuestión sindical.
En un sindicato los trabajadores están unidos por motivos comunes, independientemente del partido en el que militemos, en el Staiujat hay priístas, panistas, perredistas y sin partido, de distintas religiones, ateos, no nos une ni la religión, ni un partido, sino problemas comunes, porque si perdemos de vista eso estaremos generando desestabilización, y en la organización sindical, división, Creemos que si el sindicato adoptara posiciones partidistas como tales estaríamos golpeándonos hasta por debajo de la lengua, pero eso no sucede en el Staiujat, su dirigente y los representantes en el área o posición política que sea, tiene que asumir las decisiones de los trabajadores, eso está garantizado, así lo hemos hecho desde hace muchos años cuando hemos ocupado la dirigencia sindical y no tiene porque cambiar, agregó.
Castro Cervantes, por decisión de la mayoría de trabajadores de la UJAT, ocupó la secretaria general primero durante seis años, dos periodos, de 1994 al 2000 y en ese mismo año fue reelecto para el mismo cargo del 2000 al 2003, pero tuvo que dejarla para suplir en el Senado al entonces candidato a la gubernatura de Tabasco, Raúl Ojeda Zubieta.
El 15 de septiembre reciente en asamblea general, los trabajadores de esa universidad de nuevo le otorgaron su confianza con una votación de 576 de mil, como parte de una de las tres planillas que compitieron, por lo que doce años después vuelve a ocupar la secretaria general del Staiujat.
Ya como secretario general tiene en puerta concretar el pliego petitorio y emplazamiento a huelga, como pasos previos, a la próxima revisión contractual que tendrá que ser presentada ante la Junta Local de Conciliación y Arbitraje.
-Se viene una nueva negociación contractual para el Staiujat ¿qué panorama observa para la próxima negociación? Se le preguntó.
Veo áreas de oportunidad para avanzar, contesta, los cambios que se darán en Tabasco pueden contribuir a facilitar esas oportunidades; aún cuando el emplazamiento de huelga se entregará en diciembre próximo, corresponderá a las autoridades de la UJAT y al nuevo gobierno negociar.
-Cómo dirigente ¿Cuáles son sus metas?
Cada dirigencia tiene sus estilo, en el caso nuestro la principal es lograr mantener la comunicación con los trabajadores, porque para mi, la máxima autoridad somos los trabajadores.
Eso significa que todas las decisiones serán consultadas ampliamente con los trabajadores, lo cual nos da una garantía, tanto de transparencia, de unidad con la base trabajadora y organización.
Nosotros buscamos que de las decisiones que se tomen, los trabajadores estén convencidos de que son las mejores, con una votación de más del 75 por ciento del total.
-Tienen demandas no cumplidas y violaciones al contrato colectivo que vienen arrastrando desde hace varios años. Se le planteó.
En cuanto al contrato colectivo de trabajo, responde, todo lo que tiene que ver con la estabilidad del empleo, buscaremos la gasificación, plazas para muchos de los trabajadores eventuales que están laborando en la UJAT.
El número de trabajadores no basificados, afirma, se ha incrementado y nos preocupa porque ese es una de las situaciones que la reforma laboral pretende legalizar y si no tienes plaza de base, no tendrás antigüedad, no sabes si mañana vas a trabajar, te pueden decir ven hoy y mañana no.
Eso tiene que ver, además, con la defensa de la materia de trabajo, es un viejo problema, la contratación de personal al margen del sindicato, lo cual, aún cuando todavía no es legal, en la práctica se está aplicando.
La UJAT no es la excepción, debiera tener una posición de avanzada, sin embargo el sistema también obliga a las universidades a implementar ese tipo de prácticas, condicionando sus presupuestos a la productividad, a la llamada calidad.
Eso tiene que ver con la dinámica de trabajo, es decir, en ese sentido hay una influencia del sistema, aun cuando todavía no hay una reforma laboral, como para que los patrones públicos o privados flexibilicen la relación laboral en perjuicio de los trabajadores.
-¿Uno de sus objetivos será detener la contratación de trabajadores al margen del sindicato?
Así es, contesta Moisés Castro, porque, en un marco de respeto entre las instituciones y nosotros, tenemos nuestra área de competencia, creemos que nuestra materia de trabajo es fundamental para la existencia misma del sindicato.
Si no hay materia de trabajo no se tiene la titularidad del contrato, en ese sentido nosotros vemos que es un riesgo para la estabilidad sindical.
-Usted es un declarado perredista, lo ha sido desde la fundación de ese partido, ante la asunción de un gobierno de ese partido ¿logrará separar su militancia de su cargo de dirigente del Staiujat?
Como dice el lema de nuestro sindicato, es: “democrático, autónomo e independiente”, no pertenecemos al gobierno ni a ningún partido político, ni a patrón o religión alguna, nos debemos a las decisiones de nuestros compañeros.
Nuestra obligación es plantear las demandas de los trabajadores que son justas, haremos nuestro trabajo, las autoridades el suyo y el gobierno también.
Es obvio que como trabajador y sindicalista, plantearemos al gobierno temas trascendentales como el abatir la desigualdad social y la corrupción, que, de alguna manera genera situaciones negativas hacia los trabajadores, porque en lugar de que se respeten sus derechos, se contratan a recomendados de fulano o zutano, eso ya no debe pasar.
Tenemos confianza en que el próximo será un gobierno receptivo a este tipo de planteamientos, porque viene de las organizaciones de izquierda, que precisamente luchan en contra de la desigualdad social.
Igualmente tiene que ver con el tema de la austeridad, como organizaciones sabemos que un gobierno no debe ser de élite, pueden ser contratadas personas con una profesión o preparación, pero el próximo gobierno debe ejercer una política de austeridad y salarios justos, porque a final de cuentas eso afecta los presupuestos del gasto social, que de alguna manera benefician a los trabajadores.
Esta dirigencia ¿garantizará independencia entre el sindicato y el gobierno?
Totalmente, expresó Castro Cervantes, pero además el próximo gobierno ha sostenido que será respetuoso del derecho de los trabajadores, que significa también que será respetuoso de las decisiones que tomen.
Durante el tiempo en que he sido representante sindical, ocupando diferentes carteras, nunca abandoné mi militancia en la izquierda pero nunca la he mezclado la política con la cuestión sindical.
En un sindicato los trabajadores están unidos por motivos comunes, independientemente del partido en el que militemos, en el Staiujat hay priístas, panistas, perredistas y sin partido, de distintas religiones, ateos, no nos une ni la religión, ni un partido, sino problemas comunes, porque si perdemos de vista eso estaremos generando desestabilización, y en la organización sindical, división, Creemos que si el sindicato adoptara posiciones partidistas como tales estaríamos golpeándonos hasta por debajo de la lengua, pero eso no sucede en el Staiujat, su dirigente y los representantes en el área o posición política que sea, tiene que asumir las decisiones de los trabajadores, eso está garantizado, así lo hemos hecho desde hace muchos años cuando hemos ocupado la dirigencia sindical y no tiene porque cambiar, agregó.