La confrontación política entre el oficialismo y la oposición ha alcanzado un nuevo máximo de tensión. Ariadna Montiel, en su papel como Presidenta Nacional de Morena, lanzó una dura crítica contra Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas, tras la decisión de este último de acudir a instancias gubernamentales de Estados Unidos para denunciar presuntos vínculos del partido en el poder con el crimen organizado.
El choque: "Desesperación" frente a "Soberanía"
Montiel no escatimó en calificativos para describir la estrategia del dirigente priista, señalando que buscar el apoyo de agencias estadounidenses es una afrenta directa a la autonomía de México.
“Lo suyo es una solicitud disfrazada de intervención extranjera; de ese tamaño es su desesperación. Representan el entreguismo y una campaña permanente contra la soberanía nacional”, sentenció la líder morenista a través de sus redes sociales.
Para Montiel, estas acciones sitúan al PRI y a su dirigente en el "basurero de la historia", argumentando que, al perder los privilegios de la etapa neoliberal en 2018, la oposición ha optado por tácticas que vulneran la dignidad del país con tal de recuperar terreno político.
La ofensiva de "Alito" en Washington
La reacción de Morena surge luego de que Moreno Cárdenas hiciera pública una solicitud formal dirigida al Departamento de Estado, el Departamento de Justicia y el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos. En dicho documento, el líder del PRI demanda que Morena sea declarada una organización terrorista, basándose en la Orden Ejecutiva 13224 (promulgada por la administración de George W. Bush), la cual permite al gobierno estadounidense actuar contra entidades que financien o apoyen el terrorismo.
La disputa entre Morena y el PRI escaló tras la solicitud de “Alito” Moreno a autoridades de Estados Unidos para investigar presuntos nexos criminales del partido oficialista.
"Alito" sostiene, sin presentar pruebas públicas concluyentes en su comunicado, que existen vínculos evidentes entre Morena y grupos delictivos que han intervenido en procesos electorales. Incluso trazó un paralelismo histórico con el caso de Batasuna en España y su relación con la organización ETA, sugiriendo que la relación de Morena con el narco es de índole operativa y política.
Esta nueva ofensiva opositora se produce en un clima de alta tensión bilateral. Hace apenas unos días, el Gobierno Federal rechazó una solicitud de extradición por parte de Estados Unidos contra Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, y otros nueve colaboradores, citando una falta de pruebas sólidas y de formalidad en el proceso.
Para la dirigencia de Morena, este es el verdadero motor de la queja de Moreno: intentar capitalizar las fricciones diplomáticas para debilitar al gobierno de la Cuarta Transformación desde el exterior.
No es la primera vez que la coalición opositora recurre a instancias extranjeras. En agosto de 2021, los líderes del PRI, PAN y PRD ya habían entregado un expediente de 53 páginas ante la OEA y la CIDH denunciando la supuesta injerencia del narco en las elecciones de Sinaloa.
No obstante, Montiel recordó que el propio Alejandro Moreno enfrenta sus propios fantasmas legales en México, incluyendo investigaciones por:
- Lavado de dinero.
- Defraudación fiscal.
- Enriquecimiento ilícito durante su gestión como gobernador de Campeche.
Mientras "Alito" afirma que México merece un "gobierno limpio" y libre de nexos con el crimen, Morena cierra filas calificando al PRI como el partido "más repudiado del país". La batalla mediática y legal ahora trasciende las fronteras, colocando la relación México-Estados Unidos en el centro de la disputa electoral y política interna.
TomaNota:
- Alejandro Moreno solicitó la intervención de agencias estadounidenses contra Morena.
- Morena rechazó la petición y la calificó como una acción contra la soberanía nacional.
- El conflicto ocurre en medio de tensiones políticas y diplomáticas entre México y Estados Unidos.