Torres Sánchez dijo que ese es el acuerdo conjunto de las catorce comunidades afectadas por las tres ventanas de alivio abiertas en la zona.(Foto: Tomás Rivas)
En conferencia de prensa anunció lo anterior, Javier Torres Sánchez, representante de Metab en compañía de los comisariados ejidales de Aztlán primera sección; de Barranca y Guanal González; de José López Portillo; Corcho y Chilapilla; Corcho y Chilapilla tercera sección de Aztlán y del Tintillo Primera, integrantes del Comité Agrario en Defensa de la Tierra por una Mejor Calidad de Vida. Torres Sánchez dijo que ese es el acuerdo conjunto de las catorce comunidades afectadas por las tres ventanas de alivio abiertas en la zona, la primera el 3 de octubre del 2008 y las otras dos el 28 de agosto del año pasado y ante la falta de interés de parte de las responsables de mitigar, compensar y resarcir los “terribles” daños patrimoniales y ambientales provocados. El dirigente de Metab responsabilizó a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) –por ser ejecutante de esas obras- de la pérdida de diversos cultivos, alambrados, posterías, pastizales y daños a viviendas, calculadas en 80 millones de pesos, solo por afectaciones de la apertura de los dos últimos canales.
Esa cantidad se duplica a 160 millones de pesos, si se suma el monto de las pérdidas por las afectaciones provocadas por la construcción del primer canal de alivio en El Tintillo. Porque las inundaciones no solo ocasionaron pérdidas a los cultivos y ganadería sino los daños ocasionados a la escasa infraestructura con la que cuenta la zona como son los 40 kilómetros de carretera que intercomunica a las comunidades de los aztlanes con los ejidos González, El Tintillo, José López Portillo y El Zapote, la cual casi fue totalmente destruida para abrir los canales de alivio. Mencionó que el gobierno de Tabasco es también “responsable solidario” de esos daños y de la grave alteración, modificación y exterminio de los diversos ecosistemas de la zona de los aztlanes, del ciclo hidrológico del lugar, de la desaparición de cuerpos lagunares, del cambio radical en el uso del suelo, ya que ha quedado convertida en un inmenso vaso regulador permanente.
Las tierras agrícolas se encuentran anegadas y así estarán ya por siempre, sostuvo, ya que estos canales de alivio artificiales han desviado el agua del río Grijalva sobre 5 mil hectáreas de tierras ejidales y privadas, y asentamientos humanos de generaciones. Los pobladores y productores de la zona, han cumplido ya cinco meses inundados y de esa manera, afirmó, se les ha negado el uso y disfrute de sus tierras, en su mayoría ejidales. A los afectados se les ha negado dos derechos fundamentales: el derecho a la información porque Conagua jamás les ha informado de las obras que está realizando en el ejido El Tintillo, ni mucho menos a las autoridades ejidales o delegados municipales.
También se les ha privado, dijo, del derecho a la participación libre, conciente e informada, en la toma de decisiones que afectan directamente a estas comunidades. Actualmente mencionó, los teóricos de las políticas públicas en el mundo sostienen que, toda obra pública que se pretenda construir en alguna comunidad, además de la indemnización correspondiente, deberá contar con la aprobación de los deferentes afectados, eso no se ha aplicado en El Tintillo. Como si los daños ocasionados en esa zona fueran poco, Torres Sánchez denunció también que la Conagua, en la zona conocida como El Zapote, “está construyendo un nuevo río” con el canal que se presume tendrá una anchura de 700 metros, 500 metros más ancho que la primera ventana del Tintillo que es de 200 metros.
Dicho canal tendrá en ambos lados, camellones de una altura de 3 metros aproximados, los cuales se prolongarán en una longitud de mil 500 metros, afectando tierras ejidales y privadas, viviendas. Conducirá “gigantescos” volúmenes de agua” del río Pichucalco, de la Sierra o Grijalva, hacia las comunidades de los aztlanes, López Portillo, Corozal, Las Mantillas, Pajonal, El Socialista, Chacté, Cocoyol, comunidades que antes del 2008 no se inundaban. En referencia a lo anterior, el abogado mencionó que, mientras los responsables del “hidrocausto” y la marginación, la pobreza, exclusión y desplazamiento forzado, a la que han llevado a los pobladores de esa zona -y a los que por la fuerza fueron desalojados con la apertura de otros cinco canales de alivio en los Acachapan y Colmena, Tamulté de las Sabanas, Buena Vista y Jolochero- celebraban la Navidad y el Año Nuevo, los campesinos afectados no gozaron de ese privilegio, debido a las condiciones precarias a las que los han condenado. Ante lo antes expuesto y nuevas y violentas arremetidas en contra de esas comunidades, dijo, los afectados y Metab decidieron reestructuras, vigorizar y fortalecer la lucha desde el interior de las mismas comunidades afectadas, ante la indiferencia, los engaños y las burlas de las que muchos compañeros han sido objeto de parte de funcionarios arrogantes y prepotentes de la Conagua. Pero también ante el silencio y la falta de propuestas, medidas, programas y proyectos que detonen nuevas formas y alternativas para reactivar las actividades agrícolas, ganaderas o para generar el sustento diario de los afectados y sus familias en esa zona. En base a lo anterior, Torres Sánchez convocó a todos los afectados por las ventanas de alivio - directos e indirectos- a una magna movilización pacífica que “tentativamente” se realizará el próximo 12 de enero. Decimos fecha tentativa, explicó, porque dependerá de las condiciones que observen en los próximos días, si la adelantan o retrasan y mencionó que el día que se realice esa primera movilización, fijarán la fecha para la segunda y darán a conocer el día en que partirá una caravana hacia la ciudad de México, con la intención de manifestarse ante el Palacio Nacional y la Cámara de Diputados federal. Emplazamos a la Conagua para que, de una vez por todas, destrabe este asunto y exigió al Gobierno del Estado, que asuma su papel de garante de los intereses de los tabasqueños y sea coadyuvante para la atención de sus justas demandas.
“No permitiremos ningún tipo de diálogo con subalternos” advirtió y agregó: estamos en condiciones de poder sostener un diálogo, amable, cordial, fraterno y sobre todo de respeto con el Gobernador, químico Andrés Granier Melo o con el secretario de gobierno, Humberto Mayans Canabal.
Como demandas de los afectados mencionó: El pago de afectaciones por daños causados por las ventanas de alivio, en El Tintillo y El Bejucal: la creación de un fondo para el pago periódico por las afectaciones, mientras no se elabore un plan de control del agua sobre las tierras de los núcleos ejidales inundados por esas obras. También: la urgente aplicación de proyectos productivos y ambìentales que proporcionen alternativas de subsistencia y restauración ambiental a las personas afectadas por las inundaciones y la reparación de 40 kilómetros de carretera en los aztlanes, debido a que es la única vía de acceso a las comunidades afectadas y ha sido afectadas por las inundaciones provocadas por las ventanas de alivio del Tintillo y Bejucal. Cuestionado al respecto, Torres Sánchez dijo que pretenden movilizar a alrededor de 800 personas, que las tierras de cultivo y pastoreo en las zona todavía están anegadas y que por esa causa, el ganado se sigue muriendo.
Respecto a ese problema, informó que están realizando un diagnóstico para que se conozca cuántas cabezas de ganado se han muerto en esa zona, como consecuencia de la inundación
