Movimiento Antorchista de Tabasco
En los últimos dos meses Tabasco se ha visto afectado por el desempleo, los carentes insumos médicos y la falta de alimentos derivado de la crisis económica y sanitaria por el Covid-19.
A pesar de las múltiples denuncias ciudadanas que se han hecho respecto al tema de alimentación, a 2 meses de cuarentena, Tabasco sigue sin un Plan Alimentario estructurado, en todo este tiempo se han perdido empleos, micronegocios se han declarado en banca rota, y por ende los ingresos de las familias tabasqueñas se nulificaron. Es por eso la urgente intervención de nuestras autoridades con los apoyos alimentarios para que mitiguen un poco la necesidad de su pueblo.
El gobernador del estado, Adán Augusto López Hernández aunque anunció el apoyo para las familias Tabasqueñas con 250 mil despensas, no es para nada alentador, la ciudadanía en general, esta haciendo múltiples denuncias en donde las personas se quejan que las despensas se “politizaron” y que no llegaron realmente a quien más lo necesitan.
Y, como si fueran pocos los problemas que ya se tienen en la entidad, 792 trabajadores de la salud han dado positivo al Coronavirus, sabemos que el personal médico se ha manifestado por la falta de insumos médicos y materiales de protección ¿Sera que los insumos médicos llegaron demasiado tarde y este es el resultado de la intervención tardía de nuestras autoridades?
Tambien se habla de “la nueva normalidad”, los que viven al día, declaran no poder seguir aguantando la situación, tienen semanas que se quedaron sin dinero, los que tienen para comprar alimentos ahorita es producto de vender o empeñar todo lo que tenían, y esta nueva normalidad es que los trabajadores salgan a trabajar, pero sin garantizarles, su seguridad.
Por eso el Movimiento Antorchista ha propuesto desde un inicio el apoyo alimentario semanal para todas aquellas familias que lo requieran, seguro de desempleo y apoyo con insumos medicos a los hopitales, que los medicos tengan el equipo de protección necesarios para atender a los pacientes contagiados.
Un plan Alimentario insuficiente, parcial y nada transparente, sin aplicar las medidas necesarias para garantizar la salud de los trabajadores por “la nueva normalidad” está destinado al fracaso.
A pesar de las múltiples denuncias ciudadanas que se han hecho respecto al tema de alimentación, a 2 meses de cuarentena, Tabasco sigue sin un Plan Alimentario estructurado, en todo este tiempo se han perdido empleos, micronegocios se han declarado en banca rota, y por ende los ingresos de las familias tabasqueñas se nulificaron. Es por eso la urgente intervención de nuestras autoridades con los apoyos alimentarios para que mitiguen un poco la necesidad de su pueblo.
El gobernador del estado, Adán Augusto López Hernández aunque anunció el apoyo para las familias Tabasqueñas con 250 mil despensas, no es para nada alentador, la ciudadanía en general, esta haciendo múltiples denuncias en donde las personas se quejan que las despensas se “politizaron” y que no llegaron realmente a quien más lo necesitan.
Y, como si fueran pocos los problemas que ya se tienen en la entidad, 792 trabajadores de la salud han dado positivo al Coronavirus, sabemos que el personal médico se ha manifestado por la falta de insumos médicos y materiales de protección ¿Sera que los insumos médicos llegaron demasiado tarde y este es el resultado de la intervención tardía de nuestras autoridades?
Tambien se habla de “la nueva normalidad”, los que viven al día, declaran no poder seguir aguantando la situación, tienen semanas que se quedaron sin dinero, los que tienen para comprar alimentos ahorita es producto de vender o empeñar todo lo que tenían, y esta nueva normalidad es que los trabajadores salgan a trabajar, pero sin garantizarles, su seguridad.
Por eso el Movimiento Antorchista ha propuesto desde un inicio el apoyo alimentario semanal para todas aquellas familias que lo requieran, seguro de desempleo y apoyo con insumos medicos a los hopitales, que los medicos tengan el equipo de protección necesarios para atender a los pacientes contagiados.
Un plan Alimentario insuficiente, parcial y nada transparente, sin aplicar las medidas necesarias para garantizar la salud de los trabajadores por “la nueva normalidad” está destinado al fracaso.